dissabte, 9 d’abril de 2011

Estos sutiles y persistentes cambios que nos rodean, envuelven y penetran, lentamente

Saco el tiempo de donde no lo tengo para acudir a la cita anual con el Library Journal del 1 de abril que repasa lo más importante en la industria de los sistemas de gestión de bibliotecas. El último ‘Automation Marketplace’, lo firma, como en los últimos años, Marshall Breeding y lleva por título “The New Frontier (The battle intensifies to win hearts, minds, and tech dollars)”.

El seguimiento continuado de estos repasos anuales del mismo tema, bajo el mismo esquema y por la misma persona nos permite tener una visión relativamente precisa de hacía donde se mueven las cosas (de forma lenta pero constante), adivinar las tendencias que subyacen bajo las modas.

A mi entender, el ritmo de nuestro tiempo viene marcado por tres presiones que se manifiestan también en el ámbito de la automatización de las bibliotecas: la presión por ahorrar, la presión por visualizar y la presión por renovar.

La presión por ahorrar
El artículo de Breeding de este año y los de los años anteriores señalan tres efectos (el SaaS, los consorcios y la nube) de una misma tendencia (el ahorro de costes). Las empresas tradicionalmente vendedoras de tecnología proporcionan hoy, para quien quiera, el alojamiento del software (lo hace en España Innovative y VTLS, que yo sepa). Los consorcios bibliotecarios, tradicionalmente centrados en la gestión de catálogos o la contratación de recursos electrónicos, se desplazan de forma lógica a la provisión de servicios (lo hace en España, que yo sepa, el CBUC para sus miembros). Finalmente, los ordenadores antaño comprados para ser dedicados a una aplicación hasta su obsolescencia están siendo substituidos por la computación en la nube, o, dicho de forma más llana, hay un proceso de externalización del hardware a empresas especializadas en ello que optimizan recursos y costes (lo hace en España, entre muchos otros Nexica).

Lo sustancial: gestionar la biblioteca, no gestionar la tecnología. Hemos perdido demasiado tiempo con las máquinas. Muchos recursos buscando recursos para comprar máquinas y para hacerlas funcionar. Esto no será (no debería ser) nunca más estratégico (para las bibliotecas, al menos). Será táctico, y, por lo tanto, externalizable o consorciable.

La presión por visualizar
Los últimos artículos de Breeding (*) ya destacaban la aparición de las herramientas de descubrimiento, la primera de las cuales fue seguramente AquaBrowser. Estos instrumentos hacen posible hacer consultas en bases de dados muy grandes formadas a partir de datos poco homogéneos. Los catálogos de biblioteca han sido, tradicionalmente ‘pequeños’ (**) y eran (son) buscables a partir de términos de indización preestablecidos y precoordinados (los encabezamientos de autores y de materias). Pero los catálogos dejaban fuera de la consulta una parte sustancial y quizá la más cara de los contenidos contratados por una biblioteca: los artículos de las revistas suscritas.

Los instrumentos de descubrimiento combinados con índices agregados están configurando un nuevo entorno al que Jason Vaughan se refiere como “Web scale discovery services” (ver: Library Technology Reports, v. 47 (2011) n.1)

Lo sustancial: gestionar contenido, no formatos. La separación por forma (libros de revistas, videos de libros…) tiene como sustrato la incapacidad tecnológica de manejar con los mismos instrumentos objetos con características físicas distintas. A veces hemos hecho del vicio virtud y en el pasado hemos llegado a tener en nuestras universidades salas de revistas completamente separadas de los libros como se separaba en el pasado niños de niñas en las escuelas. Lo sustancial enmostrar lo que tenemos, lo que tiene la biblioteca. Mostrarlo todo, junto pero no revuelto, ofrecer al usuario un instrumento para refinar la búsqueda y terminar definiendo el conjunto de lo que sea de su interés.

La presión por renovar
Algo nuevo parece cocerse, nos dice Breeding, en este mundo del mercado de los sistemas integrados de gestión de bibliotecas. El uso incremental (con un crecimiento lento) de programas de código abierto es a mi entender un síntoma de cansancio de muchas bibliotecas por los productos tradicionales que llevan ya en el mercado unos 30 años y que en lo sustancial han cambiado poco. Las bibliotecas fueros sólo físicas, individuales y contenían materiales impresos. Hoy son, además, virtuales, trabajan en red o consorcio y tienen materiales de todo tipo. No pueden continuar siendo servidas por programas compuestos por los módulos de adquisiciones, seriadas, catalogación…

Lo sustancial: recuperar la delegación de la innovación que hemos hecho en unas pocas empresas para recuperar las bibliotecas la innovación. ¿Cómo? De la misma forma que se está innovando hoy en la red, con una estructura abierta de datos sobre la cual se puedan construir pequeñas e independientes aplicaciones.

(*) Ver el post sobre el análisis de 2009
http://bdig.blogspot.com/2010/04/automatitzacio-de-biblioteques-mes.html
o el de 2010
http://bdig.blogspot.com/2009/04/el-mercat-de-lautomatitzacio-de.html
(**) El mayor catálogo –WorldCat- tenía no más de 40 M de registros bibliográficos hace unos 10 años y hoy tiene más de 200 M.
En la foto, parte de la instalación de ordenadores de Nexica,
empresa que proporciona servicios de alojamiento de servidores y de cloud computing (entre otros)

1 comentari:

Anònim ha dit...

Apreciado Lluis, este artículo publicado me ha ayudado mucho a no perder de vista lo que realmente es importante, muchas veces en el día a día y con la idea de brindar resultados la gestión del contenido la he pasado desapercibida, gracias por estas palabras que me han ayudado hoy precisamente a centrarme.

Te escribo hoy mis comentarios y a través del correo porque cuando lo he hecho a través de tu blog (pues me gustaría publicarlos) me ha dado error, no se porque, te comento para que me digas si hay algo que debo hacer para que no suceda esto.

Lo otro, en el CBUES estamos muy agradecidos por todo el apoyo y ayuda que nos brindas, hoy me gustaría pedirte referencias que tengan que ver con la programación para repositorios digitales (pues quisiera que nuestro informático comenzara a formarse en esto) y si me brindas a mí para mi formación algunas referencias que tengan que ver en la gestión del contenido en una página web para el consorcio te lo agradecería muchísimo, pues quisiera conocer más de estos aspectos.

Una vez mas, gracias por toda tu ayuda, bien cordialmente,

P.d.: Tus consejos con lo de los sueldos para el personal del CBUES me ayudaron muchísimo, ahora te confío que me siento liada con muchas cosas a veces entre el trabajo de la biblioteca de la UCA, donde laboro y el CBUES, como Director, ¿Qué aspectos considerarías podrían ayudarme a mejorar mi gestión como coordinadora del CBUES? Algunos tips. Gracias infinitas, atte.

Jacqueline Morales de Colocho
jmorales@uca.edu.sv
Directora General