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diumenge, 2 de desembre del 2012

Bibliotecas universitarias: cabalgando la tecnología, siguiendo al usuario



[El número de noviembre-diciembre de El Profesional de la Información está dedicado a las bibliotecas universitarias. Sigue a continuación mi contribución a la revista que se publica por gentileza de Tomàs]

Podemos llamarlo tecnologías de la información o bibliotecas digitales (y hace unos años lo llamábamos automatización de bibliotecas), pero si nos miramos los impactos de la tecnología (1) encontraremos muy pocas novedades (¿o ninguna?) que no se haya aplicado a los servicios prestados por las bibliotecas universitarias. Estas llevan 40 años cabalgando la tecnología para conseguir continuar siendo útiles a sus usuarios. Las constantes innovaciones han ido acompañadas de llamadas a hacer cambios profundos en los roles de la biblioteca universitaria. Voces diversas (2) han advertido que las transformaciones a las que nos conducían los cambios tecnológicos no eran ni cosméticas ni acumulativas, sino estructurales y disruptivas.

Los cambios a los que se han visto sometidas las bibliotecas universitarias no han sido menores. Un estudio reciente (3) ha descrito un panorama apocalíptico en el que el incremento de costes, la aparición de alternativas viables a la biblioteca, el uso decreciente de los servicios y las nuevas necesidades de los usuarios forzaría a la biblioteca universitaria al cambio. Pero las bibliotecas universitarias han sido conscientes de la necesidad de adaptarse anticipadamente al entorno. Lo han hecho haciendo profundos cambios organizativos entre los que destaca la creación de consorcios, a finales de siglo y principios de este, para mejorar su capacidad de compra, y lo hicieron antes de verse atenazadas por la disminución de recursos derivada de la crisis económica actual. Lo han hecho también, haciendo evolucionar los roles tradicionales de la biblioteca hacia otros de más adecuados con los tiempos y lo han hecho estando constantemente preocupadas sobre como mostrar a la sociedad que las sufraga los valores que aportan (4).

Las bibliotecas universitarias, con mayor o menor consciencia de la profundidad del cambio, en el pasado han estado y siguen estando en el presente, en la vanguardia de la aplicación de las novedades tecnológicas a sus servicios. Los principales terrenos en oso que, en estos momentos, se esta innovando creo que son los cinco siguientes: los repositorios y el acceso abierto, la renovación de espacios, los servicios a los investigadores, los instrumentos de descubrimiento, y el libro electrónico.

Repositorios y el acceso abierto
El movimiento del acceso abierto (OA) está celebrando su décimo aniversario y nadie duda que las bibliotecas han tenido un papel decisivo en los resultados que se han conseguido. El proceso de reforma de la comunicación científica no está de ninguna forma terminado (5), ni aún predeterminado, pero parece que las universidades y centros de investigación no querrán ya prescindir del control sobre su producción científica. Poner esta en abierto en alguna de las modalidades que tome el OA supone una inversión de tiempo que el investigador no siempre está dispuesto o preparado para realizar. En un pasado algo lejano, acceder a bases de datos remotas a través de la tele-documentación consumía un tiempo que los científicos podían emplear mejor si alguien –las bibliotecas- realizaba las búsquedas bibliográficas.

Actualmente, la implicación de las bibliotecas universitarias en llenar los repositorios de contenido permite que el investigador ahorre un tiempo precioso y que la institución consiga mejor el objetivo final de tener archivada y accesible su  producción científica. Probablemente el OA no vaya a tener una sola y simple forma, y a partir de esta diversidad, las bibliotecas universitarias añaden a sus roles tradicionales el de asesorar a los autores sobre cuándo y en qué condiciones pueden publicar en abierto.

La progresiva digitalización de la vida universitaria llega a todos los rincones. Las tesis doctorales, uno de los productos más característicos de la universidad, quizá sean el ejemplo más claro de lo que puede suponer el movimiento del OA en un próximo futuro. Las tesis doctorales son recogidas a nivel institucional y, a través de protocolos de interoperablidad, recopiladas por recolectores y puestas a disposición de usuario en portales supranacionales, como sería el casi del proyecto DART Europe (6).

Espacios renovados
A lo largo del siglo XX, las bibliotecas universitarias crecieron ganando espacio para los documentos que conservaban, pero en la década de los 90 empezaron a renovar los espacios pensando ya más en los lectores que en los libros. Esta tendencia se ha visto enormemente reforzada por la progresiva utilización de revistas electrónicas, primero de forma complementaria a su versión impresa y más tarde de forma única. En poco más de quince años, grandes espacios de las dependencias de las bibliotecas universitarias ocupados por volúmenes encuadernados de revistas han dejado de tener sentido y han podido reorganizarse. Con respecto al uso de los espacios, los documentos han cedido protagonismo al usuario y las bibliotecas se han rediseñado y se están rediseñando para un uso más social de la información (7). Las bibliotecas han creado nuevas áreas con salas para trabajar en grupo, se han dotado de muchos ordenadores y han buscado  el confort de los usuarios introduciendo cafeterías. Algunos nuevos espacios han recibido nombres como ‘learning commons’, ‘information commons’ o ‘collaboratories’ y, en  España, centros de recursos para el aprendizaje y la investigación (CRAI).

La digitalización de recursos y la renovación de los espacios ha traído una curiosa derivada: se necesitan espacios para almacenar los documentos impresos que las bibliotecas deben continuar conservando pero que tienen un uso bajo o nulo. Algunas bibliotecas ya habían creado almacenes de documentos fuera de su campus y en algunos casos estos almacenes eran cooperativos, pero en el horizonte de unos 20 años estas necesidades aumentaran. Ya no tiene sentido hacer almacenes propios cuándo lo que se guarda en ellos puede consultarse digitalmente, por lo tanto, es lógico que las bibliotecas se planteen la conservación cooperativa de los documentos (8) e incluso su complementariedad con los repositorios digitales de documentos (9).
                                                        
Servicios a los investigadores
Los ordenadores conectados en redes están no solo cambiando los servicios bibliotecarios, cambian también la investigación. La bibliotecas universitarias tienen como una de sus principales misiones facilitar la investigación y lo han hecho tradicionalmente coleccionando documentos para los investigadores. Estos documentos hoy ya no son solo libros o artículos de revistas, sino datos. La eCiencia se desarrolla en redes y los distintos recursos que usan los científicos pasan a ser elementos de la infraestructura de la investigación (10). En este nuevo entorno los retos para las bibliotecas son al menos dos. Por un lado coleccionar y conservar un nuevo tipo de documentos (los conjuntos de datos), y, por otro, saber incorporarse a los procesos de la investigación para ser así útiles a los científicos.

Como en otros casos, la evolución tecnológica hace aparecer paradojas y la mirada de las bibliotecas se dirige a una parte de sus colecciones que tradicionalmente había estado ‘escondida’ y que ahora aparece como especialmente relevante para dar soporte a la investigación en ciencias humanas y sociales (11).

Instrumentos de descubrimiento
Los OPACs en los años 80 del siglo pasado revolucionaron la forma de acceder a las colecciones de una biblioteca, pero ni los catálogos manuales ni los automatizados nunca consiguieron dar información sobre la totalidad de la los documentos de los que disponía una biblioteca. Las bases de datos complementaban el acceso para los artículos de revistas, pero esto requería hacer diversas consultas a instrumento a menudo con interfícies distintas. Con los repositorios digitales, las bibliotecas universitarias se dotan aún de un tercer tipo de instrumento en el que conservan información. Demasiados receptáculos en un mundo en el que Google nos ha acostumbrado a obtener resultados con unas pocas palabras de búsqueda escritas en una única casilla.

Los instrumentos de descubrimiento nacieron con la aspiración de ofrecer una experiencia de búsqueda distinta y enriquecida a los catálogos manuales, y en este sentido, el primero que existió –AquaBrowser- se instaló a menudo como una ‘piel’ añadida al OPAC tradicional y no como substituto. Más o menos al mismo tiempo se desarrollaron buscadores federados –MetaLib fue el primero de los comerciales- que permitían la consulta simultánea de distintas bases de datos y ofrecían un solo conjunto de resultados. Pero el deseo (¿necesidad?) de los bibliotecarios de poder acceder a todos los recursos de la biblioteca desde un solo punto de consulta ha comportado que las búsquedas por filtraje y las federadas evolucionaran hasta convertirse en los productos que hoy se conocen como instrumentos de descubrimiento y que están aún en una fase no totalmente madura. Los catálogos se extienden para incluir búsquedas a artículos de revistas (como hace actualmente WolrdCat) y grandes índices de artículos de revistas pasan a incluir los catálogos de las bibliotecas y los contenidos de sus repositorios (como hacen EBSCO Discovery, Summon o Primo Central) (12). Cualquiera de los dos caminos parece llevar al objetivo de permitir (¡ahora sí!) que una biblioteca ofrezca desde un solo punto de consulta el acceso a todos los recursos que posee o contrata (fondos impresos, documentos electrónicos contratados i objetos en repositorios digitales). Este es en estos momentos uno de los desarrollos clave de las bibliotecas universitarias.

Libro electrónicos
Las bibliotecas universitarias han completado dos transiciones de lo impreso a lo digital. Por un lado, los boletines de índices y resúmenes que pasaron al formato de bases de datos hace unos 40 años, y más recientemente las revistas científicas y académicas. La transición hacia el libro electrónico empezó hace mucho tiempo con el Proyecto Gutemberg pero incide en las bibliotecas a partir del inicio de su generalización con los productos comerciales que aparecieron hace unos diez años. A pesar de la experiencia previa de los editores y de las bibliotecas con los documentos electrónicos, los libros digitales no han hecho la explosión que parecía que sucedería.

Seguramente los motivos son diversos (13), pero a mi me parece que hay tres de fundamentales. Por un lado, la los editores no han sabido crear el enorme fenómeno de succión que fueron los ‘Big Deals’ para las compras consorciadas de revistas. En segundo lugar, el mercado está ofreciendo los libros electrónicos desde diferentes plataformas y bajo diferentes modalidades de consulta y esta complejidad seguramente está inhibiendo muchos usos. Finalmente, los editores, temerosos de la pérdida de mercado que les puede suponer el paso a lo digital, están entrando en este mundo poniendo bastantes restricciones en el uso de libros electrónicos.

Pero la extensión del uso de libros electrónicos es cuestión de tiempo. Mientras tanto su incidencia se ha dejado sentir ya en la forma en que las bibliotecas compraban. Estas, en previsión de usos futuros,  anticipaban demandas y adquirían libros ‘just-in-case’. Pero  algunas editoriales están ofreciendo compras en modalidad PDA (Patron Driven Acquisitions), es decir poder comprar en función de las demandas de los usuarios. El PDA consiste en que las bibliotecas puedan poner a disposición de sus usuarios fondos editoriales de libros digitales durante un plazo determinado de tiempo de manera que el uso de los libros por parte de los usuarios proporcione datos que permitan a los departamentos de compras tomar decisiones en función de la demanda. Al mismo tiempo, en el nuevo entorno digital, la edición universitaria tradicional ha entrado en crisis. La solución puede ser que las monografías universitarias se publiquen en electrónico en portales de agregadores, pero es posible también que se desarrollen nuevos modelos de negocio alrededor del Acceso Abierto. El futuro definitivo del libro electrónico no está aún escrito.


Yo veo muy vivas a las bibliotecas universitarias. En los últimos años han  actuado proactivamente aprovechando las oportunidades que el entorno les ha presentado. Ni las compras consorciadas de recursos electrónicos, ni los repositorios institucionales ni el Acceso Abierto eran a priori terrenos destinados a que las bibliotecas se desarrollaran en ellos, y, a pesar de esto, han sido espacios de servicio que las bibliotecas universitarias han ocupado o ayudado a desarrollar. En plena efervescencia de las disrupciones diversas que está comportando el mundo digital, las bibliotecas universitarias han sabido hacer evolucionar los servicios tradicionales a la vez que, cabalgando las tecnologías, han creado nuevos servicios siguiendo la estela de las necesidades en parte tradicionales, en parte cambiantes, de sus usuarios.


Notas
(1)  Ver el último volumen 30, número 4 de 2012 de la revista Library Hi Tech  , dedicado a ‘30 years of information technologies’, y especialmente el artículo de Sandore Namachchivaya, “The first 30 years of the internet through the lens of an academic library: The University of Illinois at Urbana-Champaign”, p. 623 – 642.
(2)  Ver, por ejemplo Carla J. Stoffle, R Renaud & J.R. Veldof ‘Choosing our futures’ // College & research libraries (may 1996), 213-233, o más recientemente: Lyman Ross and Pongracz Sennyey / The library is dead, long live the library! The practice of academic librarianship and the digital revolution // The Journal of Academic Librarianship, 34(08)2, 145-152 y Steve Coffman / The Decline and Fall of the Library Empire // Searcher 20(12)3. http://www.infotoday.com/searcher/apr12/Coffman--The-Decline-and-Fall-of-the-Library-Empire.shtml
(3)  University Leadership Council. Redefining the Academic Library Managing the Migration to Digital Information Services, The Advisory Board Company. Washington, DC, 2011. http://www.educationadvisoryboard.com/pdf/23634-EAB-Redefining-the-Academic-Library.pdf  [Consulta: 13.11.2012]
(4)  Ver, para eso, la obra clave de Oakleaf, Megan, “The Value of Academic Libraries” (Association of College & Research Libraries, 2010). http://www.ala.org/ala/mgrps/divs/ACRL/issues/value/val_report.pdf
(5)  Ver, por ejemplo, el debate suscitado por la publicación reciente (2012) del informe del grupo de trabajo del Reino Unido para Expanding Access to Published Research Findings, liderado por  Janet Finch, “Accessibility, sustainability, excellence: how to expand access to research publications”. http://www.researchinfonet.org/wp-content/uploads/2012/06/Finch-Group-report-FINAL-VERSION.pdf
(7)  Leo Appleton, Valerie Stevenson / Developing learning landscapes: academic library driving organizational change // Reference services review, 39(11)3, 343-361.
(8)  Lizanne Payne / Library storage facilities and the future of print collections in North America // Dublin, Ohio, OCLC, 2007
(9)  Constance Malpas / Cloud-sourcing research collections: managing print in the mass-digitized library environment // Dublin: OCLC, 2011.
(10)       Norbert Lossau / An Overview of Research Infrastructures in Europe — and Recommendations to LIBER // Liber Quarterly, Vol 21 (2012)  , No 3/4 (2012). http://liber.library.uu.nl/index.php/lq/article/view/8028/8386
(11)       Ver, por ejemplo el estudio de Dooley, Jackie M., and Katherine Luce. 2010. Taking our pulse: The OCLC Research survey of special collections and archives. Dublin, Ohio: OCLC Research. http://www.oclc.org/research/publications/library/2010/2010-11.pdf
(12)       Jason Vaughan / Web scale discovery services // Chicago: ALA; 61 p. (Library Technology Reports; v 47, 2011,  n.1)
(13)       Thad McIlroy / Ebook formats are a mess – here's why // Learned Publishing, 25(12)4, 247–250 doi:10.1087/20120402. 3/5. Llibre e-. Madrid -BCN, 22.10.12.

dilluns, 23 de maig del 2011

Sembradores y recolectores

Un par de compañeros me han hecho recientemente comentarios sobre Hispana, portal o recolector que da aceso a 3,185,358 objetos digitales de 147 repositorios.

La voluntad de Hispana es clara. Hispana: “reúne las colecciones digitales de archivos, bibliotecas y museos conformes a la Iniciativa de Archivos Abiertos que promueve la Unión Europea y cumple en relación a los repositorios digitales españoles funciones análogas a las de Europeana en relación a los repositorios europeos, es decir, constituye un agregador de contenidos de las bases de datos de colecciones digitales.”

No sé encontrar los antecedentes de Hispana, y, sin razón, me resisto a creer lo que me cuenta Francisca Hernández que se estableció en 2006. Pensaba yo que era anterior porqué me acuerdo de haberlo estado comentando con Xavier Agenjo bastante antes de la creación de Recolecta

Hispana es un buen proyecto, como o es Europeana a nivel europeo. Europeana ha sabido alejarse de la posición inicial, victimista y anti Google, para constituirse en un proyecto integrador (bibliotecas + archivos + museos) de los países Europeos. Hispana hace (acertadamente) lo mismo: bibliotecas + archivos + museos de los diferentes ámbitos españoles.

Establecer depósitos digitales no es fácil. Se tienen que vencer visiones ancladas en el pasado y reticencias con respecto las nuevas reglas del futuro. Hacerlo es sembrar: es plantar hoy la semilla (digital) para recoger mañana el fruto (su uso y su reutilización). Ha habido quien se ha especializado en la siembra, y lo ha habido quien lo ha hecho en la recolección. Pero el recolector inteligente protege al sembrador (y el mezquino solo se aprovecha de su trabajo). El Ministerio de Cultura está entre los primeros, ya que, al mismo tiempo que recolecta con Hispana, ayuda a los ‘sembradores’ con las Ayudas para la creación y transformación de recursos digitales y su difusión y preservación mediante repositorios.

En la línea de integración de objetos digitales procedentes de fuentes diversas en un solo portal, recomiendo un viaje a las antípodas. La Biblioteca Nacional de Australia ha puesto en funcionamiento Trove, donde se pueden encontrar 239.180.339 recursos en línea, australianos y de todo el mundo. Trove integra en una sola consulta: periódicos y revistas, libros, fotografías, objetos, música, vídeo, mapas, cartas, archivos y páginas web. Las búsquedas pueden limitarse a documentos disponibles en línea, a contenido australiano o a materiales disponibles en determinadas bibliotecas (gracias esto último a la participación de las bibliotecas australianas en WorldCat).

dilluns, 22 de març del 2010

I això, qui ho paga?

Pocs dies després de les Jornadas OS-Repositorios estava a una reunió d’això, de repositoris, i comentant que els dipòsits contenen no més d’un 15% dels documents que les universitats i centres de recerca generen, una persona s’atrevia a dir-ho en veu alta: que sort n’hi ha que als repositoris encara s’hi dipositen pocs materials, que si fossin més no sé pas qui la faria la feina.

Ha quedat sobradament demostrat que la teconologia ens permet posar documents en OA (sigui en dipòsits sigui en revistes). Ho està menys de demostrat que l’accessibilitat digital tingui la capacitat de canviar de forma radical la totalitat dels comportaments dels lectors (aquesta s’orienta mes pels models que retribueixen la publicació segons el valor de la revista respecte la citació que per altres coses). Està però per demostrar que l’OA pugui funcionar si no troba un model econòmic que el faci possible. Es creu en l’enorme potencial de l’accés lliure a la informació científica, però no se sap (encara) com podem garantir-lo financerament.

És per això que la sostenibilitat (que en aquest cas es refereix a la viabilitat econòmica) dels sistemes d’informació (dipòsits, revistes, bases de dades o portals) està avui ocupat el primer lloc de la llista de preocupacions dels qui es preocupen de la construcció d’un sistema nou per la comunicació científica. No preocupa tant la seva creació, com l’accessibilitat a llarg termini i la preservació dels recursos creats en aquest nou context del digital.

Ho tractava un estudi d’Ithaka (que no he llegit) del maig de 2008 que signava Kevin Guthrie, Rebecca Griffiths i Nancy Maron: Sustainability and Revenue Models for Online Academic Resources.

Aquest estiu em vaig llegir un nou estudi d’Ithaka, aquest de juliol de 2009: Sustaining Digital Resources: An On-the-Ground View of Projects: Ithaka case studies in sustainability. En són autors Nancy L. Maron, K. Kirby Smith i Matthew Loy i el que fan és examinar 12 projectes destacats i n’examinen els factors sobre els que se sustenta el seu èxit. En les 40 p. de l’estudi podeu veure que aquest factors d’èxit són:

  • Un lideratge fort que defineix i articula els objectius i les fases del projecte. Ho fan triant liders i professionals ben preparats amb experiència, capacitat de comunicació i de creació d’equips.
  • Que el projecte aporti algun valor únic i que això ho reforci desenvolupant el recurs en base entendre què necessiten els usuaris als que s’adreça.
  • Reducció dels costos directes. Ho fan enfortint els lligams i la contribució de la institució que els empara, usant treball externalitzat i fent partenariat amb empreses externes i treballant amb voluntaris.
  • Desenvolupar fonts diversificades d’ingressos, cosa que comporta experimentar nous models de negoci fins trobar el que més s’ajusti al projecte i cultivant la capacitat de comunicar el valor del recurs per a la comunitat d’usuaris.
  • Establir un sistema per retre comptes i mesurar l’ús del recurs. Ha fan establint clarament els objectius que volen assolir, fent anàlisis de cost benefici i mostrant els retorns que rep la institució pel fet de sostenir el projecte o recurs.

L’estudi es pot consultar en versió sencera (136 p) i conèixer de prop els 12 estudis de cas que han servit per extreure els factors d’èxit comentats. Els estudis de cas de l’informe són:

  • BOPCRIS Digitisation Centre: Experimentation with Sustainability and Partnerships for Library Digitisation Projects / Hartley Library, University of Southampton, United Kingdom
  • Centre for Computing in the Humanities: Leveraging Shared Infrastructure and Expertise to Develop Digital Projects in an Academic Department / King’s College London, United Kingdom.
  • DigiZeitschriften: Library Partnership and a Subscription Model for a Journal Database / Göttingen State and University Library, University of Göttingen, Germany.
  • eBird: A Two-sided Market for Academic Researchers and Enthusiasts / Cornell University Lab of Ornithology (Information Science Department), New York, United States.
  • Electronic Enlightenment: Subscription-based Resource Sold Through a University Press / Bodleian Library, University of Oxford, United Kingdom.
  • Hindawi Publishing Corporation: The Open-Access Contributor-Pays Model / Cairo, Egypt.
  • L’Institut national de l’audiovisuel: Free Content and Rights Licensing as Complementary Strategies / Bry-sur-Marne and Paris, France.
  • The Middle School Portal 2: Math and Science Pathways, National Science Digital Library: Early Sustainability Planning for a Grant-Funded Digital Library / The Ohio State University, United States.
  • The National Archives: Digitisation with Commercial Partnerships via the Licensed Internet Associates Program / London, United Kingdom.
  • Stanford Encyclopedia of Philosophy: Building an Endowment with Community Support / Stanford University, California, United States.
  • The Thesaurus Linguae Graecae®: Specialised Historical Content for a Niche Audience / University of California, Irvine, California, United States.
  • V&A Images: Image Licensing at a Cultural Heritage Institution / Victoria and Albert Museum, London, United Kingdom.

Comentari persona, jo crec que aquí algú hauria de fer la Vic & pèdia

dilluns, 8 de març del 2010

OS repositorios

Quiero sumarme a la activa presencia de los blogeros en los resúmenes y comentarios de las recientes 4as Jornadas OS Repositorios que pueden encontrase en Blog y en Flickr.

Lamentablemente, estuve poco. Asistí a las dos mesas redondas de las que voy a hacer una breve crónica. La del miércoles día 3 era sobre “El papel de las instituciones en favor del OA” y la resume muy bién Paola Bongiovani.

Yo destacaría la intervención de Xavier de las Heras, Secretario del Consell Interuniversitari de Catalunya (CIC). El CIC es el organismo que coordina el sistema universitario de Cataluña.y el pasado junio aprobó unas más que interesantes medidas favorecedoras del OA, medidas que, por cierto, no están en la red. El objetivo de la hoja de ruta trazada por el CIC es que en 2012 la investigación financiada con fondos públicos sea pública a través de repositorios OA. Para este año el compromiso es que las entidades financiadoras de la investigación dependientes de la Generalitat así como las universidades aprueben mandatos OA que deberías ser implementados a lo largo del 2010 y del 2011 para conseguir en 2012 el objetivo mencionado.

Destacar también la mención que hizo Cecilia Cabello de la FECYT del “Borrador de anteproyecto de ley de la ciencia, la tecnología y la innovaciónque dedica el artículo 35 a la difusión en acceso abierto y dice:
  1. Los agentes del Sistema Español de Ciencia y Tecnología impulsarán el desarrollo de repositorios, propios o compartidos, de acceso abierto a las publicaciones de su personal de investigación.
  2. Los investigadores cuya actividad investigadora esté financiada íntegramente con fondos de los Presupuestos Generales del Estado harán pública una versión digital de la versión final de los contenidos que les hayan sido aceptados para publicación en publicaciones de investigación seriadas o periódicas, tan pronto como resulte posible, pero no más tarde de seis meses después de la fecha oficial de publicación.
  3. La versión electrónica se hará pública en repositorios de acceso abierto reconocidos en el campo de conocimiento en el que se ha desarrollado la investigación, o en repositorios de acceso abierto institucionales.
  4. La versión electrónica pública podrá ser empleada por las Administraciones Públicas en sus procesos de evaluación.
  5. Lo anterior se entiende sin perjuicio de los acuerdos en virtud de los cuales se hayan podido atribuir o transferir a terceros los derechos sobre dichas publicaciones, y no será de aplicación cuando los derechos sobre los resultados de la actividad de investigación, desarrollo e innovación se encuentren protegidos por un título de propiedad industrial.

Más movida e interesante estuvo la del jueves 4 sobre “Los agentes implicados en el OA”. Roderic Guigó, investigador bioinformático del Centre de Regulació Genómica puso encima de la mesa una cosa que (creo) no estaba prevista: el OA no de los resultados de la investigación en forma de artículos sino de los datos mismos. Tradicionalmente los investigadores han tenido que conformarse con consultar los resultados de una investigación tal como los cuentan los autores, pero sin tener acceso a los datos generados por la investigación. R. Guigó nos contó que en la bioinformática los programas de dominio público tienen mucha tradición y que esto seguramente ha influido en la comunidad bioinformática acordara en 1996 en el First International Strategy Meeting on Human Genome Sequencing que los resultados de la investigación genómica deben ponerse en dominio público antes de publicarse. Roderic terminó su intervención con una modesta pero contundente declaración: mi vida como científico me ha enseñado que el acceso a la información es mejor que la privacidad de la información.

Frans Lettenstorm trabaja hoy en la editorial Springer pero fue investigador en física y director del consorcio de bibliotecas universitarias suecas en sus vidas anteriores (Frans dixit). Su intervención fue un ameno recorrido por la historia de la edición científica en la que, afirmó, de la misma forma que el impacto de un meteorito acabó con la preponderancia de los dinosaurios sobre la vida animal, parecidamente el impacto de internet sobre las bien establecidas 120.000 revistas científicas actuales (de las que 19.000 revisadas por pares) terminará con la preponderancia del modelo actual. Sea lo que sea que surja de la convulsión presente no se parecerá a lo que conocemos y probablemente el OA sea mayoritario en este escenario. Recordó que Springer promueve el OA a través del Open Choice, modalidad por la cual un artículo publicado en sus revistas es de acceso abierto si su autor lo libera pagando el coste de publicación (nos 2.000€).

No me resisto a mencionar la visón de Frans de que estamos en transición: del papel al on line, de local a consorciado, de suscripciones a licencias, de revistas a colecciones de artículos, de acceso selectivo a acceso a todo, de leer en impresiones sobre papel a hacerlo de verdad sobre pantalla, de texto a multimedia, del rápido a lo inmediato, del browsing a la búsqueda, del leer información a la minería de información.

Me sabe mal pero tomé pocas notas de lo que dijo Joaquim Ortega, editor de la revista Collectanea Mathematica, pero su intervención fue, por realista, muy interesante. Explicó que los problemas de las revistas académicas son el bajo número de suscripciones y la economía opaca en la que se mueven. La edición de una revista académica se basa en múltiples costes ocultos (tiempo de personas, infraestructura de la universidad, etc.) que no se afloran en los costes de suscripción. Según su perspectiva (y la de su especialidad), hoy las revistas no son ya instrumentos de diseminación de información pero aún si lo son de control de calidad de lo publicado. Señalo como tendencia la (inevitable) concentración de revistes académicas en grupos comerciales porqué estos dan más visibilidad a las revistas que la que pueden dar las universidades o las sociedades científicas.

Cerró la mesa Dídac Martínez, vicegerente de la UPC que enmarco su intervención con una afirmación clarificadora: Internet está para quedarse. En función de lo anterior, nuestro comportamiento debe ser de adaptación y propuso a los asistentes 10 objetivos para avanzar. Estos (que animo a Dídac a publicar), quedaron transcriptos en mis notas como sigue: analizar y diseñar los IR con los autores, mejorar los IR para incrementar la visiblidad y posicionamento de la universidad, sumar servicios de valor añadido (como personalización por ámbitos temáticos), diseñar IR abiertos (con algo más que solo el artículo final), hacer que los IR estén conectados y sean interoperables con otros instrumentos de la universidad, incluyendo artículos ya publicados y pagados, hacer depósitos con materiales de docencia, aprovechar las aportaciones de la red social y la web 2.0, reorientar la edición científica universitaria (revistes) y innovar.

El debate fue animado.

Mi comentario: superadas las dificultades técnicas para publicar en abierto (asea en repositorios, sea en revistas) el reto es económico y la comunidad internacional se preocupa de la sostenibilidad financiera de los modelos alternativos de edición científica. Debía ser porqué en casa me esperaban las 288 p de la reciente publicación: “Economic Implications of Alternative Scholarly Publishing Models: exploring the costs and benefits” de las que quizá solo me lea las 28 del resumen ejecutivo.

diumenge, 2 d’agost del 2009

Conocer, reconocer, no conocer

Trabajo pero trabajo agradable el último día de antes de vacaciones. Reunión con un amigo al que conocí este verano hará 20 años. Del trabajo pasamos a reflexionar sobre la vida y sobre si esta nos presenta situaciones nuevas. Le expongo yo mi teoría de que en la vida no hay más que conocimiento y reconocimiento. Escaso el primero, éste sería el que se produce cuando realmente nos enfrentamos algo nuevo y en nuestra biblioteca de conocimiento almacenamos una cosa que antes no teníamos.

El reconocimiento sería la forma más habitual de conocer. No conocer a partir de cero y sí conocer a partir de algo. Conocer un matiz, una diferencia, una nueva forma de algo viejo. Los repositorios son a los catálogos (al menos para mí) reconocimiento. Repositorios temáticos o instituciones (bibliografías especializadas o catálogos de biblioteca), formalización en la alimentación (y mejor recuperación) o más libertad (y más efectividad en la recogida de información), inclusividad (todo) o exclusividad (repositorios o catálogos distintos para tipos distintos de documentos)...

Jack me hizo conocer un nuevo estadio respecto al conocimiento: el no conocer. Es cierto, puedes no conocer (a pesar de potencialmente poder conocer o reconocer). Jack se explica: el hábito o la adicción son formas mentales posibles (¿frecuentes, decía él?) de las cuales no se deriva ningún tipo de conocimiento.

El hábito sería dar por hecho que lo que ya hemos conocido (y de alguna forma controlamos) ya no va a sufrir cambios. Lo que fue será: hacemos y pensamos lo mismo. La adicción sería la adhesión a una forma de pensar que no queremos abandonar. Reiterar en el conocimiento que nos costó tanto adquirir, lo que nos permitió hacer lo que hoy hacemos.

Vacaciones. En general nos prestan la ocasión de alejarnos de lo habitual y de sus adiciones y la oportunidad de conocer. ¿Sabremos aprovecharlas?

dilluns, 23 de març del 2009

La mirada de Maigret

No sé què fan els altres blogaires, però jo les entrades a BDig les faig una mica de pressa. No és que no hi pensi, que a vegades hi dono voltes i voltes, però a l’hora d’escriure no n’hi poso tant de temps. Devia ser per això que en una entrada recent un mal enllaç entre els conceptes de dos paràgrafs eprmetia interpretar que això dels dipòsits e- era una moda i prou.

La Reme m’ho retreia en un comentari, però jo no volia dir res més que les modes fan aparèixer les coses quan les coses es posen de moda, no quan apareixen coses importants. Això dels repositoris és un concepte que té una importància fonamental i que tindrà un llarg recorregut. No és de cap manera una moda i menys d’ara. A Recercat s’hi pot trobar una traducció catalana d’un article de Richard K. Johnson del 2002 (“El concepte Dipòsits institucionals: associar-se amb el professorat per a millorar la comunicació”).

Perquè em queixo de les modes? Per què les modes et diuen cap on mirar. Dirigeixen les mirades i impedeixen així tenir una àmplia visió. Per saber veure (veure el que passa), cal saber mirar, mirar de forma oberta i no dirigida, mirant arreu i enlloc alhora. Ara (a casa nostra) la moda sembla ser el llibre electrònic. Algú va disparar el tret de sortida passat estiu i no parem de parlar-ne. Aquesta és la moda ara, però, una mirada atenta ens faria aparèixer aquest com un tema dominant? Jo crec que no, que el canvi de fons és com la informació digital va penetrant en les nostres vides, lentament i constant, a través dels lectors electrònics de llibres, sí, però potser molt més a través de la consulta directa en línia i d’estris com els telèfons i els MP3. Serà així?

M’agraden les novel·les de Simenon i, és clar, les que tenen a Maigret de protagonista. Maigret té una forma especial d’investigar els delictes, necessita trepitjar l’escenari del crim, li cal entrar en contacte directe amb els que han estat en relació amb l’afer, ha de mirar i sentir l’ambient on ha passat l’acció. Els que l’envolten però no entenen Maigret, voldrien que l’inspector s’adrecés a algun lloc ràpidament, l’empenyen cap a la direcció del més visible, cap a l’obvi, cap a l’evident. No el deixen mirar, voldrien que veiés. Però Maigret mira i mira, no busca en una direcció determinada, s’empapa de la situació, fins que ‘ho veu’.

Llibres electrònics, hem de mirar molt abans de veure.

p.d. M’escriu la Loli i m’explica de la feina que estan fent perquè la part virtual de la seva biblioteca es vegi des de l’eina que gestiona la docència. Segurament aquest sigui un dels camins. La informació, cada vegada més ens vindrà a trobar i el de més seran els camins per on ens arribi i el de menys els vehicles amb que ho faci.

divendres, 13 de març del 2009

Depósitos en España

Aprendí de Federico que escuchando atentamente a la gente puedes aprender lo que ellos aprendieron. Escuchando a Ernest aprendí que la profesión está también dominada por modas cuando hace un año pronosticaba (y acertó) que esto de los repositorios entraría en la estela de ‘lo que se lleva’.

En consonancia con la actualidad del tema, puede leerse el estudio “Situación de los repositorios institucionales en España: informe 2009“, que firman Remedios Melero, Ernest Abadal, Francisca Abad y Josep Manel Rodríguez-Gairín, miembros del Grupo de investigación "Acceso abierto a la ciencia". El grupo tiene por objetivo “analizar la situación de España en el desarrollo de estrategias de acceso abierto, en particular de aquellas relacionadas con la creación de repositorios institucionales (y con el auto-archivo en aquellos ya existentes), y como consecuencia de este análisis, proponer estrategias, políticas y recomendaciones de futuro para avanzar en esta línea”.

El grupo mantienen el portal AccesoAbierto.net dónde reportan la información existente sobre el OA en el ámbito hispánico. El portal contiene:

  • Los informes y publicaciones elaboradas por los miembros del grupo de investigación.
  • Un Blog con informaciones y comentarios sobre aspectos relacionados con el OA a la ciencia en España.
  • Una base de datos de los repositorios institucionales españoles.
  • La base de datos Dulcinea.

Dulcinea se merece un comentario a parte. Sería Dulcinea el Romeo español y sirve para conocer las políticas de los editores de (de momento 262) revistas científicas españolas respecto derechos de autor y autoarchivo. Es decir, si se quiere publicar en una revista, se puede consultar antes is la revista va a permitir depositar también el artículo en algún depósito y en que condiciones. El estudio que comentamos hoy parece surgir de la injusta e injustificada baja presencia de los repositorios españoles en un informe de DRIVER de 2007. Los autores han seguido la misma encuesta del estudio de DRIVER con breves modificaciones, cosa que les permite comparar los datos del estudio español con los de DRIVER de 2007.

El informe detecta un gran incremento de depósitos en España especialmente en 2008 (y siguiendo más o menos el modelo de crecimiento de depósitos a nivel mundial. Detectan 44 repositorios españoles y hacen un repaso a la literatura sobre estudios similares (los repositorios en un país determinado).

El contenido del informe se divide en seis partes:

  • Sobre los documentos de los repositorios. Por ejemplo, informa el informe de 68.357 artículos de revista a texto completo en los depósitos españoles (y 8.532 tesis a texto completo y 3.729 ‘working papers’).
  • Sobre cuestiones técnicas. Con datos sobre el software usado en los depósitos (un 66% de instalaciones son de DSpace), los metadatos (un 68% Dublín Core calificado) y mecanismos de preservación (un 72% afirman tener).
  • Sobre políticas institucionales, dónde se pueden ver las políticas que describen las políticas de las instituciones: voluntario en un 44%, recomendado en un 24%, sin política definida un 24%, obligatorio para algunos materiales (tesis) un 4% y obligatorio un 4%.
  • Sobre servicios de los depósitos.
  • Sobre estímulos (o su contrario) para alimentar los repositorios, dónde se puede ver en que grado se considera que ciertas medidas contribuyen o dificultan la alimentación de los depósitos (el principal estímulo sería el incremento de visibilidad del OA y el principal impedimento a falta de mandatos para depositar).
  • Comparación de los datos españoles actuales con los de DRIVER de 2007.

Son 33 p. de informe y 20 p con las preguntas del cuestionario. Sin excusa para almenos no hojearlo.

diumenge, 11 de gener del 2009

Instruments digitals per a la comunicació científica

Abans els dèiem savis, ara científics, però ara i abans, les persones que es dediquen a generar nous coneixements necessiten instruments per estar al dia del que altres fan i per intercanviar-se opinions i descobriments. Les revistes i en menor grau les monografies han estat els grans instruments de la comunicació científica en el paradigma del imprès. Les facilitats i capacitats de la xarxa digital per editar i accedir a informació farien esperable que sorgissin nous instruments de comunicació per als que dediquen a l’estudi i a la recerca.

Per descobrir si això era així i en quin grau, l’Association of Research Libraries (ARL) va encarregar a Ithaka l’estudi Current Models of Digital Scholarly Communication . Aquest, signat per Nancy L. Maron i K. Kirby Smith, és el resultat d’una petita investigació destinada a detectar recursos en línia nascuts digitals que fossin de valor pels recercaires i que poguessin considerar-se innovadors. L’estudi ha estat fet en base el treball voluntari d’uns 300 bibliotecaris temàtics de 46 institucions acadèmiques dels EUA i Canada.

Els recursos que els editors van considerar que reunien totes aquestes característiques estan recollits en una base de dades i donen una idea general de quin és l’estat de l’art de les eines digitals de la comunicació científica. Els editors els agrupen en categories i de cada una n’expliquen: com els científics usen els recursos del grup, quins criteris s’usen per seleccionar continguts, les innovacions més destacades, alguns exemples i les estratègies de sostenibilitat financera que usen.

Les categories sota les quals s’agrupen els recursos són les següents:

  • Revistes e-, algunes de les quals permeten fer comentaris als articles que publiquen mentre que altres publiquen els articles així que els reben. Algunes revistes (com ara Journal of Visualized Experiments) inclouen material multimèdia i vídeo articles. En el nostre àmbit s’hi inclouria D-Lib Magazine.

  • Ressenyes d’obres acadèmiques que analitzen i sumaritzen els arguments i troballes de monografies i estudis erudits. L’estudi cita com exemple Bryn Mawr Classical Reviewi en el nostre camp suposo que podria incloure-s’hi Current cites.

  • Dipòsits de preprints i ‘working papers’ com el Social Scence Research Network amb quasi 200.000 working papers, o ArXiv, amb 490.000, o, en el nostre camp E-LIS.

  • Enciclopedies, diccionaris i contingut anotat, un àmbit especialment apte pels instruments nous fets amb cooperació i entre els quals destaca la Stanford Encyclopedia of Philosophy.

  • Arxius de dades, potser una de les categories més prometedores, on hi podem trobar arxius fets de forma cooperativa com eBird, un projecte comunitari en el que els observadors d’ocells dipositen les seves dades per a que puguin ser compartides pels demés.

  • Blogs, que en el camp científic serien com una forma nova de les ja tradicionals llistes de discussions i fòrums de debat, que potser van ser el més nou dels instruments nascuts d’Internet. L’informe posa com exemple PEA Soup un blog col·lectiu per a debatre temes de filosofia i ètica.

  • Portals d’associacions professionals o científiques, com a darrer grup de recursos, que serien llocs en els que s’acumulen recursos de múltiples tipus sobre una mateixa temàtica. Com a exemple l’informe destaca el Alzheimer Research Forum que inclou tant un instrument de cerca a PubMed Central, com papers originals, novetats, revisions de congressos, anuncis de beques i de llocs de treball... Aquest portal té un fòrum anomenat ‘factoria d’hipòtesis’ on es poden dipositar idees i fer comentaris a les d’altra gent.

Les conclusions o troballes de l’estudi són:

  • Mentre que algunes formes de recursos digitals semblen ser més propis d’unes disciplines científiques que d’altres, la innovació digital té lloc arreu.
  • Malgrat la innovació en la forma, els instruments de comunicació científica digitals continuen usant els vells instruments de qualitat (revisió per parells).
  • Els recursos amb més impacte són també els que fa més temps que existeixen.
  • Mentre que alguns recursos són per a audiències molt amples, els recursos digitals, degut a que poden ser fets amb costos baixos, moltes vegades s’adrecen a grups petits o a nínxols.
  • La incorporació de multimèdia i d’innovacions que en podríem dir web són les que estant fent aparèixer instruments realment nous, que no tenen correlat en el domini de l’imprès.
  • La darrera (i potser la més important): per a tots els tipus de nous instruments, sigui quin sigui la seva mida, el gran repte és la seva sostenibilitat financera

Dos comentaris personals:

  1. La xarxa i la informació digital han obert camins nous per la comunicació científica, però no ha resolt encara dos problemes que es presenten de forma persistent amb cada innovació: la preservació i la sostenibilitat econòmica. Aquesta darrera és poc important en empreses ‘petites’ (a fi de comptes, moltes revistes impreses han estat possibles pels esforços voluntaris i no remunerats dels seus creadors), però comença a pesar quan el projecte es fa gran (el directori DOAJ està recollint contribucions per poder sostenir-se i la revista Dlib ha fet una enquesta entre els seus lector per temptejar formes de finançament).
  2. Les categories de l’estudi mostren les múltiples possibilitats que la xarxa presenta al bibliotecari en el seu rol d’editor o de soci en el procés de comunicació científica. Moltes experiències editorials en el món paper nascudes a les universitats, van acabar anant a parar en mans d’editorials privades justament perquè el paper dels professors i dels científics no és el de fer d’editors. Els bibliotecaris podem fer-ne, tenim les característiques i les aptituds que es requereixen i estem en el lloc i en el moment oportuns. Cal veure si sabrem aprofitar aquest a oportunitat.
I la foto? Res a veure amb el que comento, però és de My blueberry nights, la darrera pel·lícula de Wong Kar Wai (el de In the mood for love i de 2046) de la que en Ferran agudament en comenta que és molt oriental en el fons essent molt nordamericana en la forma. La protagonista tanca la pel·li observant que algunes distàncies curtes són, malgrat tot, molt difícils de creuar i que algunes decisions necessiten el seu temps. Com la transició del imprès al digital, no?

dijous, 19 de juny del 2008

Accés obert, autoarxiu, repositoris i declaració de Barcelona

Article meu al darrer BiD (núm. 20, juny de 2008): “Accés obert, autoarxiu, repositoris i declaració de Barcelona”

[Con versión castellana]

El que avui coneixem com Open Access (OA) o accés obert a la informació científica va començar el 2001 amb una carta que alguns prestigiosos investigadors van adreçar als seus col·legues demanant-los que es neguessin a publicar en revistes que no els concedissin el dret a usar lliurement els articles almenys sis mesos després de la seva publicació. El moviment va consolidar-se com el que avui es coneix com a Public Library of Science i va donar lloc a iniciatives com la de SPARC o PubMed Central, entre moltes d'altres, que han servit per consolidar alguna de les dues 'vies' que han de dur-nos a l'accés obert de la informació científica: la via verda (repositoris) o la daurada (revistes).

L'accés obert es va difondre i s'ha conegut a partir del que es coneix com les tres B de l'OA, les declaracions a favor fetes a Budapest el 2002 i a Bethesda i a Berlín el 2003. Després, n'han vingut moltes més, de declaracions. Cada vegada menys formals, cada vegada més aplicables. Cada vegada de més difícil no aplicació sobretot a partir que qui les signa són els organismes que organitzen i financien la recerca com, per exemple, l'European Research Council i l'European Research Advisory Board, els consells de recerca del Regne Unit o, fa només uns dies, de l'Irish Research Council.

El moviment es basa en el convenciment que la lliure circulació de les idees no només és un dret humà, sinó que és un instrument de millora de la pròpia ciència. Què significa, però, concretament, posar i tenir el coneixement científic en accés 'obert'? La polisèmia del mot ha estat sens dubte motiu de l'èxit de la iniciativa però alhora és causa d'alguna confusió i debat. Per una banda, 'obert' significa que l'accés és lliure i sense pagament, per una altra, també implica que el dret de còpia del document no pot ser retingut per ningú en exclusiva.

Les revistes impreses, que en els darrers 350 anys han estat els vehicles fonamentals de la disseminació de la informació científica, s'han basat justament en els dos principis oposats de l'OA. Els autors cedien als editors el dret de fer còpies dels articles i aquests cobraven als lectors els costs (i els beneficis) de fer revistes. Malgrat això, hi ha revistes OA: són revistes mantingudes per esforços voluntaris o per patrocini, o amb el model de negoci de traspassar el cost del lector a l'autor. Aquest paga per publicar, reté el dret de còpia i deixa els seus treballs en accés lliure (gratuït). De revistes OA n'hi ha més de 3.300, que serien un 12 % de les revistes científiques, és a dir de les que publiquen sota el mecanisme de revisió de qualitat per parells. Moltes o poques?

En aquests moments és clar que editar revistes comporta costos i beneficis. Les dues coses. Costos, cosa que comporta que qualsevol revista OA s'hagi de basar en algun model de negoci (treball voluntari, patrocini o pagament per part de l'autor), i guanys, que van a parar a empreses comercials (algunes i molt poderoses) però també a associacions professionals que els usen per generar serveis als seus associats.

L'alternativa podria ser seguir la via verda de l'OA i arxivar els treballs científics (els articles, però no només els articles) en repositoris (institucionals, col·lectius o temàtics). El nivell d'autoarxiu en obert no sembla –de moment- que tingui gaire més èxit que el de les revistes 'daurades'. Què ho obstaculitza? En teoria la política de retenció del dret de còpia de les revistes, però aquestes cada vegada han suavitzat més la política de retenció dels drets de còpia i en molts casos permeten dipositar els articles revisats per parells si bé algunes vegades amb un període d'embargament, normalment de sis mesos a posteriori de la publicació.

Malgrat tot, els dipòsits de publicacions científiques estan molt buits. I el motiu no és la dificultat de posar-ne en funcionament. Fer-ho té un cost, certament, però no és prohibitiu. Hi ha programari lliure bo i provat que té uns nivells d'interoperativitat notables i el món científic ha trobat en les biblioteques d'arreu agents actius i capacitats per a la seva gestió. Els motius els hem de trobar en algun altre lloc. La posada a disposició de la producció científica pròpia no té detractors i sí en canvi alguns actius apòstols, però es belluga en un entorn de desconeixements i d'indiferència notables.

Els autors de treballs científics, pressionats per publicar on se'ls reconeguin els mèrits (a les revistes que tenen un sistema de mètrica de citacions), no veuen motius per apartar-se d'unes pràctiques sòlides i endinsar-se en camins desconeguts que els suposen més feina, incògnites i cap benefici clar i reconegut. Els estudis existents sobre que els articles en accés obert reben més citacions que els que no, no són al meu entendre concloents, i, encara que ho fossin, aquests resultats formen part de la nebulosa de desconeixement i indiferència dels agents de la recerca. En resum i clar i ras, el fet de dipositar els treballs en un repositori, no és premiat per ningú si es fa, ni castigat per ningú si no es fa. És per això que el que ha acabat establint-se com a fonamental a l'agenda dels que hi postulem a favor és el fet que, sota certes condicions, el dipòsit sigui obligatori.

L'European University Association (EUA) va crear un grup de treball sobre l'OA que es va reunir diverses vegades al llarg del 2007 i que va preparar unes recomanacions que van ser aprovades el passat 26 de març a l'assemblea de l'EUA que es va fer a Barcelona. Què es proposa a la 'Declaració de Barcelona'? Es fan recomanacions a tres nivells: als dels rectors de cada universitat membre de l'associació, a les conferències de rectors de cada estat i a la pròpia EUA.

Als rectors i a les universitats se'ls recomana que tinguin polítiques i estratègies actives per fer que els productes de la recerca de casa seva siguin accessibles de forma oberta, que ho facin creant un dipòsit propi o participant en un de col·lectiu i seguint les pautes de la xarxa europea de repositoris científics DRIVER i tenint una política que requereixi (que obligui) a dipositar les seves publicacions als dipòsits.

A les conferències de rectors se'ls recomana que treballin amb les agències finançadores de la recerca i amb els governs per implementar el requisit de l'autoarxiu a un dipòsit, és a dir, fent OA aquelles publicacions emanades de la recerca pagada amb fons públics. Finalment, a la pròpia EUA se li recomana que actuï per fer que la recerca finançada per la Unió Europea tingui també un mandat d'autoarxiu en algun dipòsit.

Serà aquesta una altra "B", la definitiva, de l'OA?

dimarts, 17 de juny del 2008

OA en profundidad en BiD

Parece que la revista BiD, editada por la Facultad de BD de la UB, hace cambios (y positivos). El nuevo número (el 20 de junio del 2008) es un monográfico completo dedicado en este caso al Acceso Abierto con todos los artículos en versión catalana y castellana. BiD nació hace 10 años de forma modesta y inteligentemente ha aprovechado el bajo coste y el atractivo de la edición electrónica y se ha situado en este breve plazo de tiempo entre las 2 revistas más interesantes de la biblioteconomía española. Pasemos a comentar algunos textos. El número contiene diversos artículos precedidos por dos tribunas, un apartado de experiencias y dos traducciones. Dos tribunas:
  • Accés obert, autoarxiu, repositoris i declaració de Barcelona = Acceso abierto, autoarchivo, repositorios y declaración de Barcelona de Lluís M. Anglada i de Ferrer
  • Dipòsits: un factor psicològic de desconfiança = Depósitos: un factor psicológico de desconfianza. Jorge Franganillo discurre sobre los múltiples significados del término repositorio y de la inadecuación del mismo con respecto a lo que debería connotar.

Los artículos:

  1. El paisatge dels dipòsits institucionals d'accés obert a Espanya = El paisaje de los repositorios institucionales open access en España. Remedios Melero hace un articulo muy interesante que recomiendo en su totalidad pero muy especialmente la breve introducción. En esta clarifica el significado de ‘depósito institucional’ (lástima, no cita la definición del papel de SPARC), y de algunos otros términos que a menudo confundimos (publicación y certificación, por ejemplo). El artículo se centra en localizar, y describir los cerca de 30 IR que hay en España. Proporciona algunos datos interesantes como la comparación entre crecimiento de repositorios en España y el extranjero.
  2. Els dipòsits documentals i la iniciativa d'arxius oberts a l'Amèrica Llatina = Repositorios documentales y la iniciativa de archivos abiertos en Latinoamérica. Laureano Felipe Gómez Dueñas hace un artículo parecido al anterior pero este dedicado a Latino América. Destaca la descripción de la situación hecha país a país (Argentina,m Brasil, Chile, Colombia, México y Venezuela).
  3. Impacte i implicació dels autors en l'accés obert a la investigació en informació i documentació a Espanya: estudi exploratori = Impacto e implicación de los autores en el acceso abierto a la investigación en Información y Documentación en España: estudio exploratorio. José Antonio Frías y Críspulo Travieso Rodríguez estudian el OA en la investigación en Documentación en España. Hacen un estudio con datos de E-LIS y se descubre que el número de artículos depositados allí es bajo. Los datos manejados son pocos y esto determina que sea poco concluyente (de momento) cualquier estudio.
  4. Mesurament de l'ús i l'impacte de documents distribuïts a través de dipòsits institucionals = Medición del uso e impacto de documentos distribuidos a través de repositorios institucionales. José Manuel Barrueco presenta una propuesta destinada a permitir la recopilación, distribución y agregación de los datos necesarios para llevar a cabo una medición del uso e impacto de los documentos de los repositorios.
  5. Emmagatzematge distribuït i preservació digital: una panoràmica d'alternatives = Almacenamiento distribuido y preservación digital: una panorámica de alternativas. Artículo muy útil de José Manuel Castillo y de Ferran Jorba en el que examinan diversos aspectos de la preservación digital centrándose en la alternativa del almacenamiento distribuido. El artículo nos describe algunas soluciones que clasifican en: lecciones de los grandes sistemas en Internet: Internet Archive y Google, soluciones bibliotecarias: LOCKSS y CLOCKSS, DAITSS, y koLibRI, soluciones comerciales-corporativas: Centera, Assureon, y, CAStor, y, software libre: Twisted Storage, Allmydata-Tahoe, MogileFS
  6. Revistes d'accés obert: característiques, models econòmics i tendències = Revistas open access: características, modelos económicos y tendencias. Un artículo que podría perfectamente encabezar el número de BiD de Remedios Melero, M. Francisca Abad García que empieza con una introducción algo adamista y maniquea pero que continúa de forma excelente describiendo los diferentes matices de la vía dorada del OA y que los autores clasifican en: Revistas OA gratuitas para lectores y autores, Revistas OA de pago por publicar, Revistas de pago por suscripción con OA opcional, y, Revistas de pago por suscripción que facilitan el OA.

Experiencias

Les biblioteques universitàries i la gestió de la informació en l'entorn digital: diverses consideracions per a dipòsits digitals = Las bibliotecas universitarias y la gestión de la información en el entorno digital: unas consideraciones para repositorios digitales. Alicia López Medina y Luis Zorita Vicente analizan los cambios que viven las bibliotecas universitarias y sugieren líneas de acción para las bu.
  • 9 elementos del paisaje o del entorno: la web 2.0 y la comunicación entre ordenadores y otras máquinas, el incremento de contenidos digitales en diferentes ámbitos de la universidad, los CRAI como nuevo modelo de bu, la aparición de la eCiencia, los ficheros de datos como nuevos objetos a incluir en la biblioteca, las nuevas posibilidades para la comunicación científica, las nuevas formas que pueden tomar las revistas científicas y la aparición de nuevas formas de citar.
  • 4 recomendaciones de acción: cambiar de esquema mental con respecto los documentos y sustituir este concepto por el de unidades de información (recombinables), orientarse hacia la interoperabilidad de los objetos digitales, hacer que los sistemas automatizados usados por las bibliotecas sean flexibles (losuficiente para poder manejar unidades de información de forma interoperable), y, tender a la construcción de arquitecturas abiertas.

Els dipòsits electrònics cooperatius de la Biblioteca Digital de Catalunya = Los repositorios electrónicos cooperativos de la Biblioteca Digital de Cataluña. Lluís M. Anglada i de Ferrer, Sandra Reoyo Tudó, Joan Cambras, y Ricard de la Vega cuentan como casi al mismo tiempo que el CBUC empezó a contratar información electrónica (en 1998) empezó también, en este caso con el Cesca, a trabajar con la definición e implementación de repositorios electrónicos cooperativos (1999). Describen evolución, estado actual, programas usados, etc. Se recomiendan reflexiones finales. El projecte de dipòsit institucional UPCommons: accés obert al coneixement de la UPC = El proyecto de repositorio institucional UPCommons: acceso abierto al conocimiento de la UPC. Dídac Martínez explica los objetivos y componentes del portal UPCommons. Se recomienda el apartado 2.7 de arquitectura del sistema y el esquema de suministro de datos desde los depósitos de l UPC hasta otras aplicaciones, en la línea que sugería el informe de 2003 de OCLC Environmental Scan: Pattern Recognition La plataforma digital Repositorio Institucional de Asturias (RIA) = La plataforma digital Repositorio Institucional de Asturias (RIA). Armando Alonso Peri, Alejandra Galán Palacio, Purificación Penín González, Raquel Lavandera Fernández, Juana Roldán Rodríguez exponen la experiencia de la creación de una plataforma cooperativa en la que participan la Universidad de Oviedo, la Oficina de Investigación Biosanitaria de la FICYT, la Red de Bibliotecas Sanitarias del Principado de Asturias, la Consejería de Educación y Ciencia del Gobierno del Principado de Asturias, el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario, el Ente Público de Servicios Tributarios del Principado de Asturias y el Servicio de Publicaciones, Archivos Administrativos y Documentación del Gobierno del Principado de Asturias. 2 traducciones de recomendaciones de la EUA

  • Pautes del Scientific Council de l'ERC per a l'accés obert (17 de desembre de 2007)
  • Recomanacions del Working Group on Open Access de l'EUA adoptades per l'EUA Council el 26 de març de 2008 (Universitat de Barcelona, Espanya)