dijous, 28 de novembre de 2013

La biblioteca como organización multi-institucional






Una empresa privada que quiera externalizar algunos de sus procesos debe buscar otra empresa privada que lo haga. Uno de los puntos débiles del outsourcing es justamente este: que una parte de los procesos de una organización quedan en manos de otra los intereses de la cual no tienen por qué coincidir con los de la primera. 

Las bibliotecas pueden externalizar actividades en empresas privadas, claro está, pero las bibliotecas son organizaciones que han hecho un uso intensivo de la cooperación creando entre ellas organizaciones que sirven a sus intereses. Estas organizaciones se conocen con nombres diversos: consorcios, redes, coaliciones, alianzas…Yo le llamo a esto ‘externalización internalizada’ ya que alguna actividad o proceso que debería ser realizado dentro de la organización / biblioteca es realizado fuera, pero, en este caso, la organización que lo realiza tienen por misión la de servir a las bibliotecas.

Las entidades cooperativas bibliotecarias creadas en los años 70-80 del siglo pasado recibieron el nombre de redes (‘networks’) y centraron sus esfuerzos en la compartición de recursos para la catalogación automatizada, crearon catálogos colectivos i acuerdos de préstamo inter-bibliotecario. La posibilidad de comprar recursos electrónicos de forma conjunta supuso un nuevo impulso cooperativo bajo el cual se crearon consorcios de bibliotecas, pero el entorno digital ha sido un ámbito que ha posibilitado el surgimiento de entidades cooperativas que no es fácil categorizar.

Por ejemplo:
  • OCLC que se define como ‘a worldwide library cooperative, providing services and research to improve access to the world’s information’ y ha creado un catálogo colectivo de los fondos de más de 70.000 bibliotecas de todo el mundo con más de 300 millones de registros bibliográficos.  
  • Hathi Trust, ‘a partnership of academic & research institutions, offering a collection of millions of titles digitized from libraries around the world’.
  • Knowledge Exchange, que es ‘a co-operative effort that supports the use and development of Information and Communications Technologies (ICT) infrastructure for higher education and research’, formado por el IT Center for Science de Finlandia, el Denmark’s Electronic Research Library, la German Research Foundation, el JISK en el Reino Unido y el SURF en Holanda.

Esta intensidad cooperativa permite a las bibliotecas ofrecer servicios que de otra forma le sería imposible facilitar a sus usuarios. Analicemos el caso del préstamo inter-bibliotecario. Actualmente, cualquier biblioteca puede proporcionar cualquier libro que este en otra biblioteca gracias a este servicio.  Para el usuario, quien presta el servicio es ‘su’ biblioteca pero el servicio se puede prestar porque existen catálogos colectivos (creados entre muchas bibliotecas cooperativamente) y acuerdos de préstamo mutuo (cooperativos también. Así, lo que un usuario puede percibir como un servicio de una biblioteca concreta es, de hecho el resultado del trabajo coordinado de muchas de ellas. La biblioteca / organización es, en muchos aspectos una entidad que trabaja coordinadamente con otras, que ofrece servicios creados cooperativamente, es una organización hecha de otras organizaciones, es una entidad multi-institucional.

En esta exposición he querido mostrar que la capacidad de cooperar de forma intensiva que las bibliotecas han demostrado tener en el pasado es una gran fortaleza sobre la cual deberíamos apoyarnos para que las bibliotecas continúen aportando valor a la sociedad a la que sirven.

Esta consideración es relevante porque estamos viviendo cambios muy profundos a todos los niveles de nuestra sociedad. Estos cambios, para las bibliotecas pueden significar lo que se llama un cambio de paradigma, es decir una reforma completa en la forma de hacer las cosas. Si bien puede parecer  que el cambio está en el soporte físico de los documentos (de impresos a digitales), a mi entender, el cambio profundo está en que el acceso a los mismos se ve enormemente facilitado.

Las bibliotecas, pues, deberán de ‘refundarse’ para crear servicios nuevos que atraigan nuevo valor. Para hacerlo las bibliotecas necesitarán recursos que deberán sacar de los ya existentes pero dedicados a procesos ‘antiguos’ o bien de la multiplicación de un recurso que se consigue con el trabajo cooperativo.

Las bibliotecas ya han sido entidades que han utilizado intensivamente la cooperación para disminuir los costes de sus operaciones o para crear servicios nuevos (que no podrían crear de forma individual). Pero, debido a las dificultades que nos depara el futuro (disminución de la financiación de los servicios públicos y cambio profundo de los hábitos de los usuarios), las bibliotecas deberán usar aún más intensivamente la cooperación como una forma de hacer más.

Debido al grado ya alto de los servicios de una biblioteca que se producen bajo alguna forma de cooperación, y debido a la necesidad de incrementarlos en el futuro, la biblioteca será (deberá ser) una organización formada por muchas otras organizaciones, una organización multi-institucional.

(3 de 4) Lluís Anglada / Le biblioteche di front al cambiamento de paradigma: esternalizazione, cooperazione e alleanze in un mondo che cambia // Biblioteche in cerca di alleati: Oltre la cooperazione, verso nuove strategie di condivisione;  Massimo Belloti, ed (Milano: Editrice Bibliografica, 2013). ISBN: 978-88-7075-765-1. P 156-160