diumenge, 5 de maig del 2013

Los MOOCs: viables e inquietantes







Perhaps the greatest of all pedagogical fallacies is the notion that a person learns only the particular thing he is studying at the time. Collateral learning in the way of formation of enduring attitudes, of likes and dislikes, may be and often is much more important than the spelling lesson or lesson in geography or in history that is learned. For these attitudes are fundamentally what count in the future. The most important attitude that can be formed is that of desire to go on learning
John Dewey. Experience and Education (1938)




Internet y la información

En una interesante conferencia en la pasada reunión de APE (Academic Publishing in Europe), Victor Henning, cofundador y CEO de Mendeley, comparaba los efectos que podía tener la citación social con respecto la comunicación científica con los que ha tenido Napster con respecto la distribución de música grabada.  

Si alguna cosa podemos tener hoy por cierta respecto Internet es su capacidad de cambiar los modelos de negocio que tienen que ver con la información. La música lo vivió en primer lugar y luego los vídeos. Las revistas científicas lo están viviendo ahora con la profunda transformación que sufren bajo la modesta pero poderosa idea que subyace bajo el movimiento del Acceso Abierto. La industria de los libros será la siguiente en vivir profundas transformaciones derivadas de las nuevas posibilidades de acceder (pagando o no) a la lectura. Quién iba a decir que la enseñanza universitaria (un ‘negocio’ al fin y al cabo basado en la información) podía ser el nuevo baluarte que viviría los embates de una información que quiere ser libre, según un eslogan que podría ser del sesenta y ocho.  

El New York Times declaró que 2012 era el año de los MOOCs (massive open online courses). Los MOOCs son cursos académicos completos (es decir, van más allá de suministrar algunos materiales o lecciones video grabadas), dirigidos a un gran número de personas (y aquí la clave no solo es el número potencial de estudiantes sino su escalabilidad), en línea (y que, en este sentido, están sometidos a las grandes tendencias de lo que vive en la red como la asincronía o la socialización) y abiertos cosa que significa en general gratuitos, pero también accesibles desde cualquier lugar y momento y colaborativos.


Las innovaciones disruptivas

Diversos comentaristas del fenómeno MOOCs citan a Clayton M. Christensen y el libro que escribió en 1997, The Innovator's Dilemma, como el instrumento para entender el  impacto de los MOOCs en la enseñanza superior. Según Christensen, la mayoría de las innovaciones serían sostenidas, es decir evolutivas e integrables en el estatus quo. Pero algunas innovaciones son disruptivas o revolucionarias, emergen de un punto de partida nuevo y en poco tiempo revolucionan el mercado. Las tabletas sería un buen ejemplo de tecnología disruptiva. 

Según un buen artículo de la Wikipedia, una innovación disruptiva no solo revoluciona la forma de hacer una cosa, sino que también cambia la manera como se hacen las cosas. Los coches revolucionaron la comunicación por carretera, pero siendo caros al principio, no cambiaron de repente la forma como las personas o las mercancías viajaban. Las innovaciones disruptivas no son solo una invención tecnológica sino que contienen un nuevo modelo de negocio y se sustentan en una necesidad humana profunda. Facebook ha sido disruptivo y, dejando la tecnología a un lado, se sustenta en la necesidad humana de socializarse que hemos visto que tiene unas dimensiones que no nos hubiéramos atrevido a predecir antes de la aparición de las redes sociales.

Los MOOCs serían disruptivos por su coste, por basarse en nuevos conocimientos sobre la sicología del aprendizaje y por su adecuación a las nuevas necesidades sociales con respecto la educación. No voy a insistir en la primera de las causas porqué la trataré posteriormente. Voy a intentar argumentar las dos siguientes.

La cita de John Dewey con la que se abre esta nota es de un libro de 1938 y parece de hoy mismo. La universidad europea ha basado siempre el aprendizaje en las lecciones magistrales. La constatación que el modelo estadounidense de la enseñanza universitaria más basado en trabajos prácticos daba mejor resultados condujo que los principales responsables de la educación superior europea se obligaran al cambio de rumbo conocido por el Plan Bolonia. De mi fugaz paso por la docencia universitaria aprendí que no hay enseñanza sino aprendizaje.

“Because of the disruptive changes in the information environment our past cannot serve as an adequate guide to the future” (Moran y Marchionini, 2012). Uno de estos cambios en el entorno de la educación es la constatación de lo poco eficientes que son los métodos docentes basados en la exposición pasiva de conceptos que aún es dominante en las aulas de nuestras universidades. Los MOOCs basan buena parte de su potencial disruptivo en una educación  invertida (“flipped education”) en la que la parte de aprendizaje de conocimientos la haría el estudiante en la soledad de su casa para completarla y reforzarla a través de la discusión con compañeros y el mentor. Las innovaciones tecnológicas deberían permitirnos la personalización del aprendizaje (Eisenberg y Fullerton 2012,  Carr 2012).

La necesidad social de aprender se generaliza con la aparición de la sociedad industrial. La sociedad se organiza alrededor de las industrias y estas requieren personal formado a diferentes niveles. Estas necesidades han conducido a la organización actual de la educación superior: conocimientos estáticos para necesidades poco cambiantes. El cambio acelerado experimentado en la ciencia y la tecnología a partir del último cuarto de S. XX y la aparición de la sociedad informacional (en término de M. Castells) crea unas nuevas necesidades en la formación: el aprendizaje a lo largo de la vida.

Por otra parte, la división del saber que ha permitido organizar la transmisión del conocimiento en títulos universitarios con fronteras perfectamente definidas ha perdido parte de su sentido. Hay psicólogos a quien les interesa la música y documentalistas que necesitan la estadística (y cito dos casos de personas que siguen cursos MOOC para completar su formación). El conocimiento se deconstruye y se fragmenta en micro áreas que ya no se rigen por la tradicional división del conocimiento basada en profesiones muy estructuradas.

Las necesidades sociales con respecto la educación serán pues constantes (y no puntuales) y personalizadas (y no generales). Las universidades tradicionales no se organizaron para cubrir estas necesidades y deberán reconstruirse para adaptarse a lo que la sociedad les pida. Si hasta ahora la transmisión de conocimientos ha ido de la mano de la mentorización y certificación del aprendizaje, es perfectamente posible que estas dos funciones se separen. Los MOOCs permiten entrever posible una realidad en la que la oferta de adquisición de competencias y conocimientos crece de forma exponencial, al mismo tiempo que la función del centro universitario se reduce a la orientación y certificación del aprendizaje (Eisenberg y Fullerton, 2012).

[Para ser publicado como Nota ThinkEPI 2013 1/2]

Bibliografía

Michael B. Eisenberg, Sean P. Fullerton (2012), “ ED and INFO 2052: Oh, the Places You'll Go!”, en: ”, en: Informational Professionals 2050: Educational Possibilities and Pathways (Chapel Hill: School of Information and Library Science University of North Carolina at Chapel Hill). ISBN 978-1-300-20486-2. http://sils.unc.edu/sites/default/files/publications/Information-Professionals-2050.pdf, p. 2-17

Barbara B. Moran, Gary Marchionini (2012), “Information Professionals 2050: Educating the Next Generation of Information Professionals”, en: Informational Professionals 2050: Educational Possibilities and Pathways (Chapel Hill: School of Information and Library Science University of North Carolina at Chapel Hill). ISBN 978-1-300-20486-2. http://sils.unc.edu/sites/default/files/publications/Information-Professionals-2050.pdf p.viii.





diumenge, 28 d’abril del 2013

Los MOOCs (Aforismo - 3)




Los MOOCs serán tan disruptivos respecto la educación universitaria como el acceso abierto lo está siendo respecto la comunicación científica.

dilluns, 22 d’abril del 2013

La biblioteca inexistent



Italo Calvino, a El Cavaller inexistent (un llibre meravellós), ens explica la vida d’un soldat  obsessionat per l’honor cavalleresc el capteniment del qual seria inobjectable si no fos que... no existeix. Al pas que anem, la biblioteca pública i provincial de Barcelona, la del Born, viurà, com el cavaller de Calvino,  obsessionada per ser sense aconseguir existir.

El passat 18.04, El País publicava l’article de Blanca Cia: “El Estado no destinani un euro a la biblioteca provincial de Barcelona” un article del que recomano lectura sencera i del que se’n dedueix que la biblioteca no avançarà gens aquest any 2013 degut a la manca de consignació pressupostària per par del Ministeri de Cultura de qui depèn el pagament de les obres. Segons l’article, el Ministeri al·legaria diverses raons per no avançar ne la biblioteca (desavinences entre Generalitat i Ajuntament), però en la no realització de la biblioteca hi influiria també que l’equip de govern actual de l’ajuntament no creu en el projecte.

La veritat és la situació de reducció de recursos públics fa contemplar amb escepticisme la idea de veure aviat la biblioteca construïda i en funcionament. Al cost de construcció (40M €) s’hi ha de sumar els de manteniment. Aquests els ha de posar íntegrament la Generalitat i suposarien incrementar el pressupost del Departament de Cultura en un moment en que aquest està en retrocés. En quant? Jo calculo que el cost anual de la biblioteca no pot ser inferior als 6M € anuals, tot i que, quan ho he demanat als responsables no n’he tret més que respostes vagues.

És més que evident que el Ministeri no té cap interès en aquesta biblioteca. Això pot ser degut a la disminució general de recursos púbics, a les ganes de no invertir en una Catalunya que vol exercir ‘el dret a decidir’ o als motius tècnics que el Ministeri al·ludeix. La construcció de la biblioteca provincial a Barcelona (la que quasi totes les capitals de província tenen) porta però 40 anys o més de retard i en tot aquest temps, a les poques ganes del Ministeri s’hi ha sumat el tacticisme de l’Ajuntament i la indiferència de la Generalitat.

L’ajuntament de Barcelona va estar molt poc o gens interessat en les biblioteques fins l’aprovació del seu pla de biblioteques el 1998. Abans, la reclamació al Ministeri de Cultura de la construcció  de la biblioteca provincial havia estat tova o poc creïble. A partir del pla, l’Ajuntament va impulsar un procés de reforma de biblioteques existents i, sobre tot, la construcció de noves biblioteques. Les biblioteques de Barcelona són avui un exemple del que han de ser les biblioteques públiques i un dels puntals més sòlids que tenim per mostrar a la ciutadania les molts coses que els pot aportar tenir biblioteques.

La Biblioteca provincial era una peça clau del Pla inicial, però ho ha anat estat  cada vegada menys a mesura que el Pla es desenvolupava. Per gestionar les biblioteques de Barcelona, ajuntament i diputació van decidir la creació del consorci de biblioteques de la ciutat de Barcelona (una iniciativa que caldria repetir a més d’un lloc). Si el convenciment e la ciutat en la biblioteca hagués estat consistent, calia haver incorporat al Departament de Cultura al consorci per tal d’incorporar-hi també l’entitat gestora de la biblioteca provincial.

No es pot dir tampoc que la Generalitat hagi compensat les vacil·lacions de l’Ajuntament amb fermesa. La seva posició ha estat tradicionalment la de contemplar quina acabava essent la localització final de la biblioteca (ubicada per l’Ajuntament a la Pl. de les Glòries i al Maremagnum abans d’emplaçar-la al Born) i la d’aprovar un pla funcional anodí que no està a l’alçada d’un equipament de la importància i cost del previst ara a l’aparcament de l’estació de França.

Pel  que fa al departament de Cultura, el problema de fons probablement estigui en que almenys durant 20 anys no ha sabut ben be què fer de les biblioteques provincials, és a dir com integrar-les en la resta de biblioteques públiques del sistema. La integració dels seus catàlegs en els de la resta de biblioteques públiques és un clar encert, però es troba encara a l’inici de camí de l’estructuració del sistema de biblioteques populars. Aquesta estructuració, durant molts anys, ha estat terreny de batalla política entre CIU (Generalitat) i PSC (Diputació de Barcelona). Quan els equilibris han canviat (amb PSC a Cultura, o amb CIU a la Diputació) ens hem trobat amb una absència d’idees sobre com construir aquest sistema que ha de ser una unitat de servei amb biblioteques estretament lligades a les ciutats que serveixen.

La pregunta de rerefons és, l’hem de fer ara, la biblioteca pública i provincial de Barcelona? L’11 de juliol vaig publicar al País Una biblioteca para Barcelona on recolzava la idea de Dolors Lamarca de fer de la Biblioteca de Catalunya, la “Biblioteca Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya”, és a dir d’ampliar la biblioteca i obrir-la a la ciutat.

A Copenhaguen ho han fet així i no els ha anat gens malament (vegeu la foto). 




diumenge, 7 d’abril del 2013

Aforisme (2)


La biblioteconomia és a la informàtica el que la medicina és a la bioenginyeria

dilluns, 1 d’abril del 2013

Buscar o encontrar..., !descubrir!





Goodreads se define como “a free website for book lovers”. Yo lo describiría como una red social centrada en la lectura, donde uno  puede catalogar sus libros, comentarlos, hacer preguntas sobre los mismos y paseare por la ‘biblioteca universal’ creada por agregación de las bibliotecas individuales de los miembros. El paseo esta vez es por las sendas transitadas de los nombres de los autores y de sus obras y por las vías desconocidas creadas por los enlaces automáticos tipo ‘los que tienen este libro en la biblioteca también tiene este otro’, etc. Goodreads declara tener 16 millones de miembros, 530M de libros catalogados y 30.000 clubes de lectura. LibraryThing es otra red social centrada en la lectura. En 2006 el 40% de LT fue adquirida por AbeBooks, actualmente propiedad de Amazon.

La pregunta que se impone es ¿a qué se debe el interés de Amazon por estas redes? Mi respuesta es que lo importante ya no es la capacidad de buscar ni la posibilidad de encontrar, sino crear un entorno donde se facilite el descubrir.

Expliquémoslo a la manera de Lorcan Dempsey (*): durante mucho tiempo, la información ha sido escasa mientras que el tiempo que la gente tenía para buscarla era abundante; ahora, la información disponible es abundante mientras que el tiempo que tenemos (o queremos) dedicar a buscarla se ha hecho escaso. 

Además, la gente valora (valoramos) la inmediatez del acceso. Ya no buscamos la más mejor, sino que lo suficientemente bueno nos basta. Lo importante no es pues que los sistemas tengan grandes posibilidades de búsqueda, sino que nos permitan encontrar cosas con facilidad e incluso que nos sugieran lecturas a las que no habríamos llegado por búsquedas sistematizadas.

Los sistemas automatizados usados en las bibliotecas (los OPACs y las bases de datos) tradicionalmente han centrado sus esfuerzos en mejorar la capacidad de búsqueda. Más recientemente, con las versiones nuevas de los instrumentos de descubrimiento (AquaBrowser o Encore), las bibliotecas han empezado a poder facilitar a sus usuarios instrumentos que faciliten el encontrar. Pero aún estamos lejos de proporcionar descubrimiento.

¿Por qué es importante descubrir? Resulta que –en contra la subjetiva percepción que todos tenemos de que Google es el instrumento mayoritario para localizar información- a la mayoría de páginas que se visualizan en Internet la gente llegamos a través de enlaces y no de búsquedas. Quizá empezamos una sesión con una búsqueda, pero la continuamos a partir de enlaces, y cada vez más la iniciamos con una recomendación de Facebook, Linkedin o Twitter. Incluso en el mundo de la investigación, parece que puede tener importancia el camino de llegar a una lectura a través de la recomendación de los colegas (ver el impacto de Mendeley).

Que una cosa esté en la red no es ya tenerla en un ordenador conectado a Internet, sino hacerla ‘encontrable’. OCLC usa el  concepto de operar en la escala Web, cosa que significa des ‘descubrible’. Porqué la gente iremos cada vez menos a ningún sitio y la información cada vez más tenderá a venir donde estemos.

Lo curioso del caso es que facilitar el descubrimiento es lo que hacían las bibliotecas con la serendipia provocada por el ojeo ¿o no?


(*) Un placer para el intelecto leer su artículo reciente: “Thirteen Ways ofLooking at Libraries, Discovery, and the Catalog: Scale, Workflow, Attention”, en: Educause review online, Monday, December 10, 2012. 

diumenge, 10 de març del 2013

La biblioteca és consubstancial a l’educació


Aquesta setmana s’han celebrat les 5ès Jornades de Biblioteques Escolars amb quasi 300 assistents. Ja podeu consultar els materials que s’hi van presentar i també les seves conclusions i propostes. 

D’aquestes darreres, jo destaco les següents:
  • No es pot concebre un treball estratègic d’impuls de la lectura als centres sense reconèixer el paper nuclear de les biblioteques escolars.
  • Malgrat les dificultats econòmiques del moment, la biblioteca necessita una persona especialista al capdavant del projecte: amb una dedicació horària mínima, un perfil adequat i continuïtat en el temps.
  • És essencial la col·laboració i la cooperació de les entitats relacionades amb la biblioteca escolar. Per tant, cal impulsar l’activitat del consell assessor al Departament d’Ensenyament, la presència de les biblioteques escolars en les comissions de lectura pública, la constitució d’un consell d’entitats i institucions que aglutini tots aquells que estan treballant amb les biblioteques escolars.
  • És imprescindible un conveni entre el Departament de Cultura i el Departament d’Ensenyament per articular la col·laboració entre la biblioteca escolar i la biblioteca pública
  • El valor de la cultura en una crisi devastadora com la que vivim és imprescindible per a la formació d’una ciutadania responsable i crítica capaç d’afrontar els reptes individuals i socials existents. Les biblioteques tenen un paper cabdal i reconegut en aquesta formació

Marta Roig, secretària de les Jornades, em va fer una entrevista que es va publicar a la p. web.  i que transcric a continuació.


Fa unes setmanes publicaves un apunt titulat “La biblioteca escolar: ara o mai”.  Tenint en compte el context potser per a alguns ara no és el moment de la biblioteca escolar…

El que ens hem de preguntar és ¿La funció de la biblioteca és consubstancial al sistema educatiu o no? ¿Forma part de la seva essència o n’és un apèndix? Si els valors que facilita la biblioteca són valors consubstancials amb l’educació –i jo crec que ho són-, l’educació no pot desenvolupar-se sense tenir aquests espai que el facilita. La biblioteca escolar facilita el domini del pensament, la creació del jo, el desenvolupament com a persona i el creixement en un sentit ampli. Si això no forma part del sistema educatiu, en podem prescindir; ara, com que resulta que tot el que facilita la biblioteca és consubstancial amb l’educació, hem de trobar una manera que aquesta pugui exercir la seva funció.


En realitat hi ha alguna diferència entre els objectius d’aquesta “biblioteca funció” i els de l’escola?

Segurament no. Com més vas comprimint l’essència, més s’assembla tot.  Segurament si ho tens tot molt comprimit, veuràs que els objectius de la “biblioteca funció” són una cara més del sistema educatiu: aprendre a pensar, aprendre a ser tu mateix. Però sí que hi ha àmbits en els quals la “biblioteca funció” se’n separa. L’escola té molta tendència a intentar resoldre tota l’acció educativa per mitjà de l’educació reglada i qualsevol objectiu de l’escola l’ha transformat en una proposta curricular. Però l’escola va molt més enllà dels objectius curriculars. La biblioteca pot desenvolupar alguns dels objectius del sistema que no es poden assolir per mitjà d’un llibre de text a l’aula. De la mateixa manera que els patis no són només l’espai indispensable per tal que els nanos passin una estona en la qual no tenen classe, sinó que són espais de convivència, la biblioteca és un espai on el nano es pot confrontar amb ell mateix, on el posem davant d’un entorn que no és el seu, on li mostrem camins diversos per córrer.


Però aquests espais que no es consideren pròpiament curriculars tenen una consideració menor. Per tant, la desvinculació de la biblioteca amb el que és pròpiament curricular, ¿no pot provocar que les administracions educatives se’n desentenguin del tot?

Si creiem que les persones han de poder ser no com els seus pares, ni com els seus mestres ni com les societats que els han generat, sinó com ells vulguin, llavors, que la biblioteca existeixi no és qüestionable. Només si no hi ha un reconeixement d’aquesta troncalitat, d’aquesta necessitat i d’aquesta mancança… Només si creiem en la cultura com a mitjà per al desenvolupament lliure de les persones, si creiem que les persones han de poder ser no com els seus pares, ni com els seus mestres ni com les societats que els han generat, sinó com ells vulguin, només llavors és quan el fet que la biblioteca existeixi no és qüestionable.

A tu et van fer triar entre ciències o lletres? No sé si existeix la frontera de ciències o lletres; a tu potser et poden agradar el grec i les matemàtiques. Si tu creus que en algun moment les persones estem soles i que un món interior ajuda, si creus en tot això i en la seva importància, com a sistema ho has de facilitar. I això és la biblioteca. Ara, per això, a mi 30.000 volums enquadernats amb pell de vedell i tancats amb clau no em serveixen i 100 llibres gastats però viscuts sí. Si tenim diners per tenir biblioteques amb 3.000 llibres o amb 100, això serà una cosa que vindrà després, perquè, tot i que és evident que és millor amb 3.000 que no pas amb 100, el que importarà serà tenir “biblioteques funció” actives.


En el teu apunt indiques que els mecanismes de què s’ha dotat el sistema per crear biblioteques escolars no han funcionat. De quins mecanismes s’haurien de dotar les institucions culturals i educatives per crear un mou model de desenvolupament de biblioteques escolars?

S’ha de reflexionar sobre el passat. Jo tinc la sensació que el sistema educatiu reglat i el Departament d’Ensenyament no reconeixen el fracàs dels dos intents que han fet per desenvolupar les biblioteques escolars. Es fan un embolic sobre què és o no és la “biblioteca funció” i a vegades li reconeix teòricament el valor de la consubstancialitat, però després no ho materialitzen en accions contundents. Això algú ho ha de dir.

S’ha de reflexionar sobre el passat. És veritat que el Departament ha volgut cobrir la funció de la biblioteca escolar. Com ho ha fet? A través dels centres de recursos pedagògics primer i del desplegament del “puntedu” després. Si ha fet un “puntedu” ha estat perquè els centres de recursos pedagògics no han funcionat. I si aquests centres de recursos estan desmantellats, a la pràctica vol dir que no serveixen per a res. Això cal analitzar-ho. Reflexionen sobre què ha fet que aquestes experiències fessin fallida en comptes de provar de ressuscitar el “puntedu” amb quatre duros i delegant al Col·legi de Bibliotecaris una intervenció esporàdica.


D’acord. Com? Quin ha de ser el primer pas?

És difícil. El primer que caldria fer és reconèixer els errors i els fracassos. El Departament d’Ensenyament no podrà resoldre moltes de les seves problemàtiques ell sol. A principis del 2000 va invertir en un programari de gestió de biblioteques mal orientat, desenvolupat per una empresa poc especialitzada, renovant una concepció vella. Va ser un error, i agafar aquest mateix programa i fer-ne una versió en línia a mitjans del 2000, un altre.

Després, reconèixer el valor de la “biblioteca funció” i la seva condició de consubstancial. L’important és si tu vols quedar o no amb els teus amics aquest cap de setmana. Després ja veurem si mengem sardines o arròs amb llamàntol, això dependrà en bona part dels recursos.Fa uns anys potser pensàvem que com que érem una societat rica, també hi hauria diners per fer biblioteques escolars. Oblida-te’n, si no hi ha convenciment, no n’hi haurà. Aquest paper fonamental de la “biblioteca funció” no es visualitza ni tan sols a nivell orgànic en l’estructura del Departament.

I en tercer lloc, hi hauria d’haver una articulació d’un model més clar de la “biblioteca funció”. Per exemple, en una “biblioteca funció” el concepte d’ordre és molt important. Però els bibliotecaris normalment traduïm el concepte d’ordre en una classificació. Això és erroni. La única classificació possible no és la de la CDU. Tenir un sistema automatitzat per als quatre llibres que tenim no és el més important. ¿Ens cal tenir un sistema automatitzat per als quatre llibres que tenim? Probablement no, almenys de ben segur que no és el més important.  L’altra cosa és que al 2013 tenir la biblioteca automatitzada no hauria de ser cap problema.  Que sigui tan difícil com ho és per a un centre no es pot entendre. La idea de la CDU en aquesta “biblioteca funció” no és important. La idea d’ordre, sí, com el creixement personal per la lectura, o que un bé públic s’ha de retornar, però hi ha moltes fórmules per aconseguir-ho.  L’important és que els llibres circulin.

Qui ens pot permetre fer créixer un nano en un espai en el qual hi ha llibres que són els seus amics? La Carme Fenoll diu que la biblioteca pública. Jo no sé si això és suficient.

Penso que hauríem de crear la topografia d’aquest espai que en diem “biblioteca funció”. Què és i què no és? Quin recorregut hauria de fer aquest nano des que entra fins que surt de l’escola? Potser hauran de participar en un club de lectura entre els 6 i els 16 anys. Ara necessiten ser competents en anglès, però no hi ha una sola manera. Quan érem petits teníem el mes de Maria i anàvem els divendres a la capella; potser hem de tenir el mes de les biblioteques i assegurar, articuladament amb el que diu la Fenoll, que com a mínim aquesta canalla ha passat unes hores a la biblioteca. No podem fer un programa de màxims, perquè si ens veiem incapaços de fer un programa de màxims a l’escola no farem un programa de màxims a la pública; no és que no hi hagi recursos per a les escoles i sí per a les biblioteques públiques. N’hi ha pocs a tot arreu.


Des de molts centres, els responsables de les biblioteques intenten construir aquest itinerari i accions per dur a terme la funció de la biblioteca. Però què passa quan no disposen de la complicitat del claustre?

Aquest és el problema: fem una acreditació. Donaríem prestigi a les biblioteques escolars i una condició de normalitat. Fem una acreditació, un certificat que s’atorgui a les escoles que hagin participat en no sé quin programa, que hi hagin implicat les famílies, que hagin organitzat un voluntariat des de la biblioteca per fer no sé què, etc. Amb l’acreditació o un reconeixement important d’aquells que treballen en aquesta línia no provocaríem un canvi ràpid, però almenys la tasca dels professionals de les biblioteques escolars ja no hauria de continuar essent justificada a tots els seus companys de claustre. Donaríem prestigi a les biblioteques escolars i una condició de normalitat. Si no la gent que hi està treballant esdevé un militant, com els que està en contra els toros, i això et fa sentir malament, estrany, rata de biblioteca, etc.

També necessitem intel·lectuals, advocats, matemàtics, etc. Una complicitat molt forta de la societat per lluitar pels problemes individuals i que alhora són comuns. L’èxit del sistema educatiu finlandès és que la societat dinamitza l’educació. Aquí volem tenir els resultats de Finlàndia sense els mètodes de Finlàndia, això és el que no rutlla. Estem preparant una societat per d’aquí a vint anys, que serà d’una manera o d’una altra segons el que fem ara. Per exemple, ara volem emprenedors i no hem format mai per tenir emprenedors. Volem una societat basada en el coneixement i no posem les bases perquè el coneixement es desenvolupi: ens oblidem d’ensenyar a tenir criteri i a treballar amb la informació d’una manera proactiva, d’adquirir la capacitat d’espavilar-nos, etc.


La biblioteca escolar hauria de tenir més aliats?

La biblioteca escolar hauria de tenir més aliats, i des del sector bibliotecari hem de vetllar perquè no s’aposti per una visió vulgaritzada de la informació; si ens sumem al discurs que la informació és barata, que està a internet i que tot és gratis i vàlid, ¿com podem demanar un reconeixement d’allò que representem? En aquest sentit, crec que el Col·legi no ha sabut posar en la primera línia de foc la biblioteca escolar. Tenint en compte que les biblioteques populars estan força bé, que les universitàries també i que fins i tot la de Catalunya o les de les empreses han fet grans avenços, queda pendent el bastió de les biblioteques escolars.


La universitat pot tenir algun paper en la creació d’aquesta consciència col·lectiva sobre el valor i el potencial de les biblioteques escolars?

No ho sé. La universitat té un problema i és que està pressionada cap a l’excel·lència i l’excel·lència es mesura en termes de recerca i el fracàs escolar a nivell universitari importa poc. A Amèrica, on anar a la universitat té uns costos importants, com que a una família no li és indiferent que el seu nano perdi un any, estan més orientats a l’èxit del sistema.  En la societat d’ara, que és molt interdisciplinària, a la universitat li hauria d’interessar formar  persones que valoressin l’autoaprenentatge, que tinguessin capacitat de comprensió i anàlisi, etc.  Valors, d’altra banda, intrínsecs a la funció de la biblioteca escolar, però avui està orientada cap a una altra banda.


Parlant d’interdisciplinarietat…, al sistema educatiu trobem un ensenyament primari poc interdisciplinari i uns ensenyaments secundaris que ho són una mica més. També amb partidaris i detractors de cadascun dels models. En paral·lel, en l’àmbit de les biblioteques escolars concretament hi ha el debat sobre el perfil que ha de tenir el responsable de la biblioteca escolar.  Què en penses?

El problema no és si ets mestre o ets bibliotecari, sinó que tinguis clar quina és la teva funció. Crec que a la dècada dels anys vuitanta ens vam equivocar quan demanàvem bibliotecaris escolars. Si l’escola ha de tenir biblioteca, també ha de tenir bibliotecari, dèiem. I ens va passar el mateix que als pancatalanistes amb els Països Catalans: que va acabar fent més mal que bé i generant forts anticossos al País Valencià. En aquest cas la demanda benintencionada va blindar el Departament, al qual no li van sortir els números (encara que sí per als professors de gimnàstica o de música).

Ara és important que hi hagi algú que assumeixi aquesta responsabilitat de la “biblioteca funció” i jo diria que recuperar avui aquella reivindicació de bibliotecaris a les escoles no té futur. És evident que és millor tenir el Valdés a la porteria i el Puyol a la defensa, però si ens expulsen el porter, necessitem algú que el substitueixi, perquè el que és clar és que no podem jugar sense algú que faci la funció de protegir la porteria dels xuts del rival.

És clar que és molt millor treballar amb recursos, però això passa en tots els àmbits. Si tu mires el que hi ha, pots decidir deixar-ho estar o mirar de fer alguna cosa amb el que tens, si realment creus que allò és imprescindible. No estic dient que la gent hagi de fer voluntarisme, jo sóc d’una generació que l’hem pagat molt car el voluntarisme. Ara bé, cal fer coses perquè ens estem jugant la creació del que fa la diferència: una nació de ciutadans o una nació de súbdits, tenir una societat capaç de créixer i de desenvolupar-se, o no. I cal actuar tenint present que quan en Puyol faci de porter, com que no en sap, imitarà els moviments que aparentment fa el Valdés, encara que potser no siguin els més importants. El Departament no se’n sortirà fins que no tingui una visió exterior dels seus problemes. De tant en tant hi hauria d’haver bibliotecaris i informàtics que poguessin orientar sobre les línies d’acció prioritàries, per tal que els centres no imitin els gestos dels bibliotecaris o els informàtics.


El teu apunt es titula “Les biblioteques escolars: ara o mai”. Si no són ara, no seran mai?

Ara és un moment clau; potser sempre ho sembla que el moment que vivim és transcendental. Però ara és clar que el món on la informació es difonia a través de la impremta desapareixerà. En aquest procés de canvi, canviaran algunes normes i de la mateixa manera que la biblioteca pública i la biblioteca universitària han guanyat la confiança de bona part de la ciutadania els darrers vint o trenta anys, quina confiança podrà guanyar la biblioteca escolar demà si no té passat? Si no som capaços de defensar aquest espai, que és l’espai de la “biblioteca funció” i de la lectura, per a la formació de l’individu, per donar confiança, per créixer, per crear la teva consciència i la teva autoconsciència, per imaginar altres mons, per ser capaços d’estar sol, d’interrogar-nos, etc., anirem cap al fast food, la solució a curt termini i esporàdica, mancada de visió integral, i formarem persones fràgils, amb poca autoconsciència, autoreflexió i empatia.


diumenge, 3 de març del 2013

Biblioteconomia


La biblioteconomia és a la informàtica el que la psicologia a la psiquiatria