dijous, 30 d’octubre de 2008

Las bibliotecas públicas en España 2001-05 (2 de 2)

[Continuación el resumen y comentario del estudio “Las bibliotecas públicas en España: dinámicas 2001-2005” iniciado en la entrada de este blog del pasado día 28]

Cap. 6 (177-240), Recursos humanos y financieros donde podemos ver que un 62,5% de las bibliotecas está atendido por una sola persona con un horario de trabajo que sobrepasa en poco la media jornada. El capítulo trata la calificación profesional del personal, el gasto corriente por habitante, la distribución del gasto (un 65,1% en personal, un 20,5% en otros gastos y un menguado 14,4% en adquisiciones) y el gasto en adquisiciones por habitante. Creo que son interesantes los datos de procedencia de la financiación de las bibliotecas (en un 56,2% de los ayuntamientos, en un 10,6% de las diputaciones, en un 31,4% de las CCAA y en un 1% del MCU), pero estos datos esconden una realidad muy diversa a nivel autonómico que queda descrita en cada caso a partir de la p. 217.

Felicitaciones por incluir el capítulo 7 (241-272) dedicado a unas estructures de red siempre citadas y muy pocas veces estudiadas. A partir de una cuestionario específico, los autores localizan 108 servicios centrales de soporte (58,9% de ámbito municipal, 26,7% provincial, 13,3% autonómico y 1,1% estatal). De estos servicios se dan datos de: su equipamiento, la red atendida, los recursos humanos, los recursos económicos, los servicios prestados...

El cap. 8 (273-308) trata de los servicios describiendo ‘la paleta de servicios de la bp’ y el uso de las TIC. Algunos datos que a mi me han sorprendido:

  • La consulta de documentos sonoros solo es posible en el 28,8% de los puntos de servicio, de audiovisuales en el 33,1%, de documentos electrónicos en el 36,7% y de BBDD en el 30,9%
  • Solo un 35% de bp ofrecen servicio de préstamo interbibliotecario.
  • Solo un 40,9% de las bp tiene el catálogo público automatizado aunque la catalogación lo esté en un 56,5% [¿No tendría más sentido que fuera justamente al revés?].
  • Un 70,1% de las bp tienen servicio de acceso a Internet, un dato sorprendentemente alto vistos los porcentajes anteriores.

Cap. 9 (309-360), sobre usuarios y usos. Se indica un crecimiento notable de usuarios inscritos como tales respecto al total de la población (el 23,5% en 2005, frente al 17,1% en 2001). Un incremento también notable de visitas a las bibliotecas (de 57,2 millones en 2001 a 83 en 2005) y un incremento de los préstamos (en millones) de 31,7 en 2001 a 49,4 en 2005.

Con la intención de que las 20 p. del cap. 10, Conclusiones, sean leídas en su totalidad, no las comentaremos. Sí voy a hacer algunos breves comentarios personales:

  • Está bien que recojamos datos, pero, sin despreciar los esfuerzos voluntaristas de mucha gente e instituciones, parece realista afirmar que cerca de 2/3 de lo que estadísticamente se consideran bibliotecas públicas no lo son.
  • Algunas medias españolas se consiguen a partir de resultados muy por encima de la media de las bibliotecas provinciales. Pero de provincias hay 52 (y no todas con biblioteca provincial, por cierto) mientras que municipios con más de 50.000 habitantes, bastantes más.
  • Algunas debilidades de las bp españolas pueden deberse a males seculares, pero otras (por ejemplo, que la automatización de las bibliotecas sea casi una excepción o que el acceso a Internet no sea un servicio de todas) no puede sino deberse a la negligencia e ineptitud de la administración del estado (sea este central, autonómico, provincial o municipal).
  • Los datos cuantitativos sobre el fondo de las bibliotecas no calibran el inmenso atraso de las bp con respecto la información electrónica. Lo (de)muestra el denominativo de documentos electrónicos que debe referirse a disquetes y CD-ROMs cuando la información electrónica hoy es en línea.
  • Las medias españolas no ilustran la terrible desigualdad territorial de los servicios de biblioteca pública. Sinceramente, no se si el español está en peligro de desaparición en Cataluña, pero parece que la lectura pública si puede estarlo en algunas autonomías españolas.

[Un comentario a la entrada anterior del blog dice que puede ser significativo es que si se comparan la lista de libros más vendidos en las librerias con la los más prestados en las bibliotecas, los títulos coinciden y me manda la ilustración que encabeza el blog de hoy]