diumenge, 29 d’agost del 2010

Las bibliotecas en España

Javier Guallar. EN UN ARTÍCULO RECIENTE EN THINKEPI has definido la situación actual de las bibliotecas como “de una mala salud de hierro”. ¿Cómo ves el presente de las bibliotecas (tomando como referencia el caso de España)? ¿Cómo estamos?

En un mundo en cambio acelerado como el actual, todas las instituciones viven una crisis constante de identidad. La que afecta a las bibliotecas tiene al menos 25 años de antigüedad y está asociada a las mejoras en acceso a la información que nos han traído los avances tecnológicos. La biblioteca “moderna” se presentó a sí misma como la institución que proporcionaba y facilitaba a la sociedad el acceso a los documentos. A medida que este acceso se ha liberado de la biblioteca edificio y del bibliotecario mediador en el imaginario popular, se ha empezado a dibujar la idea de un posible acceso del usuario a la información sin la mediación de la biblioteca. Pero las bibliotecas se han recreado a sí mismas: han reorganizado los espacios físicos para dar cabida a un uso de la información más social y menos individual, proporcionan alfabetización informacional a los usuarios, constituyen bibliotecas digitales, se preocupan de la preservación de los documentos electrónicos.

Hablando de España, las bibliotecas hoy con respecto a como las dejó el franquismo (y como las encontró mi generación) están bien, aunque en comparación con lo que deberían o podrían ser, son mejorables. Seguramente la repuesta debería hacerse por sectores y con más conocimiento de causa del que tengo.

Las bibliotecas universitarias han experimentado avances muy notables desde los años 90 y son seguramente la punta de lanza de los servicios bibliotecarios en España. Creo que también sacan nota alta algunas fórmulas de cooperación y la formación universitaria en biblioteconomía y documentación. Las bibliotecas públicas han dado sin duda alguna un importante salto adelante, pero cuantitativamente presentan déficits notables y sin lugar a dudas podemos afirmar que hemos aprovechado poco los años de bonanza económica para satisfacer una serie de necesidades que ahora nos costará mucho llevar a cabo. Las bibliotecas nacionales han encontrado en la digitalización una actividad que les ha devuelto un protagonismo que en algún momento perdieron.

¿Los puntos débiles? A mi entender son dos: las bibliotecas escolares y el asociacionismo profesional. Las escolares porque el sistema educativo, ni en el ámbito estatal ni autonómico, ha sabido o podido crear al lado de las aulas aquellos centros de recursos o bibliotecas escolares que sirvieran de apoyo al proceso reglado de aprendizaje y que fueran los instrumentos para el proceso de autoaprendizaje. El asociacionismo profesional porque, después del acierto de federar las distintas asociaciones autonómicas, se ha refugiado en la formación profesional y ha abandonado el campo del lobismo y de la defensa de la profesión.

De una entrevista de Javier Guallar a Lluís Anglada que aparecerá en el próximo número de El profesional de la Información (vol. 19, n. 5, setembre-octubre 2010) que tiene por tema central "Cooperación de bibliotecas en red".

dimecres, 25 d’agost del 2010

Hacer un consorcio

La Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la UB tiene un proyecto de cooperación internacional a través del cual unos compañeros de El Salvador se preguntan sobre los pasos a dar para crear un consorcio.

La forma jurídica de un consorcio

Lo más importante a tener en cuenta en le momento de hacer un consorcio es su finalidad: diferentes instituciones se juntan para conseguir servicios que no tendrían por si solas o costes menores a los que tendrían de gestionarse de forma independiente.

Dicho lo anterior, la voluntad de trabajar conjuntamente puede llevar a cabo algunas actuaciones sin necesidad de consolidarse jurídicamente como una entidad con personalidad jurídica propia. Por ejemplo, diversas bibliotecas pueden hacer un congreso sin que sea indispensable formar una entidad jurídica específica.

Pero algunas actividades, especialmente aquellas en las que se gestionan recursos, requieren para su realización que exista una entidad con forma jurídica propia. ¿Las actividades consorciadas requieren que exista una entidad jurídica que las realice? Sí, ya que estas actividades implicarán gestionar recursos (típicamente informáticos para el catálogo colectivo o los repositorios institucionales o monetarios para la contratación conjunta de recursos digitales)

¿Qué forma jurídica debe tener un consorcio?

La finalidad de un consorcio puede conseguirse a través de diferentes formas jurídicas. Por ejemplo:

  • Una institución estatal asume hacer de consorcio y no se crea ninguna institución nueva (por ejemplo: b-on de Portugal o CAPES del Brasil),
  • Se crea una empresa (por ejemplo, COUPERIN de Francia) o una fundación.
  • Se crea un consorcio. Un consorcio es una acuerdo entre diferentes entidades públicas que deciden crear entre ellas una nueva entidad para la realización de una finalidad específica (por ejemplo, CBUC o Madroño en España).
  • Se forma un consorcio virtual (sin personalidad jurídica) cosa que consiste en utilizar un agregador (por ejemplo Ebsco o Swets) como entidad a través de la cual formalizar los acuerdos consorciados.

Las fórmulas jurídicas más apropiadas para un consorcio serían la de empresa, fundación o consorcio, dependiendo la concreción de la forma en la legislación de cada país.

Misión, finalidades y objetivos

El CBUC tienen como misión la de “mejorar los servicios bibliotecarios a través de la cooperación”. Esta fórmula define bien lo que ha de ser un consorcio. Este NO debe substituir la actividad de las bibliotecas, sino complementarla y reforzarla. Así un consorcio tienen dos finalidades: o crear un servicio nuevo que no es posible tener de forma individua, o reducir los costes de realización de un servicio dado (o los dos a la vez).

Ejemplos claros de servicios nuevos seria un catálogo colectivo o un servicio de préstamo interbibliotrecario. Ejemplos de disminución de costes, la contratación consorciada de recursos digitales o el mantenimiento de repositorios institucionales de forma cooperativa.

Los objetivos concretos serán las actividades que se quiera consorciar. Los consorcios que empezaron a crearse a finales de la década de 1990 lo fueron para conseguir la contratación conjunta de recursos electrónicos (bases de datos, revistas y libros) de forma que esta actividad consorciada supusiera más contenidos o menos coste.

Miembros y órganos de gobierno

Los miembros de un consorcio son las instituciones que lo forman. Típicamente los consorcios han sido formados por universidades públicas de un ámbito geográfico concreto, pero a medida que los consorcios que han consolidado éstos han ampliado el área institucional a la que daban servicio y han pasado a incluir universidades privadas, centros de investigación, agencias gubernamentales, hospitales y bibliotecas especializadas y públicas.

Estas instituciones que se suman posteriormente a un consorcio pueden pasar a ser miembros de pleno derecho o ser miembros asociados o colaboradores. Los miembros asociados o colaboradores participarían en las actividades del consorcio de forma plena en lo que hace a servicios recibidos pero tendrían menos derechos en lo que se refiere a la gestión del consorcio.

En tanto en cuanto las actividades de un consorcio suponen el uso de recursos materiales o presupuestarios, su gestión no depende tanto de personas como de instituciones. Así los órganos de gobierno del consorcio estarán formados por personas en tanto en cuanto estas tienen un cargo en la institución que pertenece al consorcio. Igualmente es normal (y bueno) que en los órganos de gobierno participen gestores de fuera del ámbito de la biblioteca (como rectores o vicerectores o gerentes).

Aunque no siempre sea así, un consorcio suele tener tres órganos de gobierno:

  • Un senado o consejo de gobierno en el que están representadas todas las entidades consorciadas y que es el organismo que toma las decisiones estratégicas y al que el Consejo ejecutivo rinde cuentas. Se reúne con poca frecuencia (una o dos veces al año).
  • Un consejo ejecutivo, considerablemente más reducido que el senado y en el que, especialmente cuándo el consorcio lo forman bastantes entidades, sólo están presentes algunas de las entidades consorciadas. El Ejecutivo tiene por función tomar las decisiones que permiten realizar las actividades del consorcio, decisiones de las que dará cuenta al senado y se debería reunir al menos cada 2 o 3 meses.
  • Un órgano técnico en el que se preparan desde un punto de vista técnico bibliotecario los detalles de las actividades del consorcio como pueden ser los recursos digitales que se quieren contratar o los términos del contrato de acceso a los mismos.

Los órganos de gobierno descritos pueden tener variantes y formas mixtas, pero en general, y debido a las implicaciones presupuestarias y en servicios de las actividades del consorcio, es recomendable que en los mismos participen, además de los responsables de la biblioteca, responsables de la gestión de la universidad tanto a nivel académico como financiero.

Oficina técnica y grupos de trabajo

Un consorcio de bibliotecas es la actividad coordinada de las bibliotecas que lo componen. Un consorcio debe ayudar a hacer más que hacer en si mismo. Esto permite que algunas actividades consorciadas (sobre todo en el inicio de un consorcio) puedan hacerse sin recurso humanos propios del consorcio. Podemos empezar sin personas dedicadas al consorcio a tiempo completo aunque a medida que nuestro programas de actividades se consoliden, va a se más necesario que haya personas dedicadas al 100% a las mismas.

Que un consorcio tenga personal no debe hacernos olvidar que la fuerza de un consorcio está en la suma de los recursos existentes entre los miembros. La selección de recursos digitales a contratar, las propias negociaciones, el mantenimiento de los enlaces de los recursos contratados... todo eso puede hacerse entre todos. Los grupos de trabajo que se creen son, junto a los órganos de gobierno mencionados, fundamentales para el éxito de un consorcio.

Las actividades consorciadas requerirán la participación de personas de diferentes niveles en cada una de las instituciones miembros (cargos académicos, gestores, informáticos, bibliotecarios ...) con lo que la actividad de comunicación es fundamental. Los consorcios son organizaciones planas la gestión de las cuales requiere transparencia y comunicación de la información

[En la foto, la unión coordinada de muchos permite la realización de empresas sorprendentes]

dilluns, 7 de juny del 2010

Necessaris, sí. Indispensables, no

Vaig poder ser a la xerrada inaugural de la 12a edició de les Jornades Catalanes Documentació que va tenir lloa a Barcelona el passat 19 de maig. La feia Lee Rainie i tenia per títol: How libraries can survive in thre new media ecosystem.

Lee Rainie és el director del Pew Research Center’s Internet & American Life Project, institució de la que ja hem parlat aquí alguna vegada i de la que hem destacat que estudia els efectes socials d’Internet en la vida de les persones i que ho fa a partir de dades i enquestes. La darrera d’aquestes pregunta a un seguit d’experts si creuen o no que l’any 2020 la web semàntica concebuda per Tim Berners-Lee serà ja efectiva.

La visió de L. Rainie és que Internet ha suposat un nou ecosistema de la informació. Aquesta ha passat de ser (en la societat industrial) escassa, cara, orientada a la institució i empaquetada per a consum, a ser (en la societat informacional): abundant, barata, orientada a la persona i pensada per a participació.

Va relacionar vuit maneres sobre com ha canviat l’ecosistema de la informació:
  • El volum de la informació creix.
  • La varietat de les fonts d’informació ha crescut (i això democratitza la informació; Internet està ple d’informació personal creada per a no professionals)
  • Hi ha canvis importants en com s’usa la informació (es fa multitasking i l’atenció es desvia, la curiositat de la gent es veu gratificada perquè troba coses que busca, l’amaterisme es potencia...)
  • S’increment de la velocitat a la que es difon la informació.
  • La disponibilitat de la informació s’expandeix: la informació és arreu on hi ha gent i hi és sempre
  • Els móns digitals són excitants
  • La cerca i personalització de la informació pren més rellevància.
  • Es participa (etiquetes, vots, comentaris...)

Quin és el (nou) paper de les biblioteques en aquest nou ecosistema? Dons segons el conferenciant ser nodes en les xarxes de les persones de manera que les biblioteques els ajudin a solucionar problemes i a prendre decisions. Els bibliotecaris serien / actuarien com amics dins les xarxes socials.

En aquesta línia, aconsella que les biblioteques estiguin on està la gent (als espais virtuals i a les xarxes socials) i ajudin a la gent a adquirir informació (que ofereixin serveis a molts llocs, que distribueixin informació per diferents canals i que facin enllaços cap a bons materials).

Jo sóc d’una generació de bibliotecaris formats en la indispensabilitat de les biblioteques. És cert, en concepció almenys, la biblioteca va ser, en l’època moderna, indispensable. Però en la postmodernital postindustrial, en l’era de la informació, aquella posició de força o predomini trontolla i de fa temps els millors cervells de l’ofici es dediquen a suggerir nous rols que no facin la biblioteca prescindible (del tot). Que si bé deixi de ser indispensable, no deixi almenys de ser necessària.

I tornem als nodes. Aquest dies m’estic llegint un interessant working paper del 2003 que du per títol “Social origins of good ideas” de Ronald S. Burt i que diu (simplificant molt) que les bones idees no provenen mai de les persones situades a l’interior de nuclis molt consolidats i compactes (malgrat aquests siguin útils per ‘fer feina’), que les bones idees provenen d’elements perifèrics dels nuclis que interaccionen amb altres nuclis. I jo em pregunto, no som això les biblioteques, uns espais on fomentem la interacció entre elements de diferents nuclis? No som un lloc on la sorpresa i el descobriment és possible justament perquè la biblioteca no és un espai de ningú? No és el nostre futur no el de ser un node més sinó un lloc on els elements perifèrics dels nodes es troben?

Fa anys em va il·luminar un article de W. David Penniman: The library of tomorrow: A universal window serving independent problem solvers (Library Hi Tech, del 1992, vol. 10, issue 4, p. 23-26) en el que proposava com a vertadera missió de les biblioteques no el suministre d’informació sinó ajudar que les persones esdevinguin solucionadors independents de problemes. Dit altrament, ajudar a que les persones (gràcies a la informació existent i al coneixement de com usar-la) siguin independents de la biblioteca. És a dir, que les biblioteques i els bibliotecaris hauríem de ser necessaris perquè ensenyaríem a la gent a poder prescindir de les biblioteques.

Llegeixo fa no gaire que la xarxa Nylink plega. Nylink va ser una de les ‘networks’ dels anys 70 que com a organització sense afany de lucre ha estat donant serveis a tot tipus de biblioteques i organitzacions culturals de l’estat de Nova York. La seva funció era facilitar la cooperació i proporcionar recursos cost efectius als seus membres.

En una nota de premsa el director de Nylink, en W. David Penniman, explica que el cessament d’activitats els ve obligat pels grans canvis que s’estan vivint a l’ecosistema de la informació. La crisi econòmica segurament n’hagi estat el desencadenant, però el motor real és la tremenda força a favor de concentrar esforços de l’economia de la societat de la informació.

Les biblioteques només podrem sobreviure si, a més de continuar essent necessàries, sabem mostrar que som efectives. L'era de la indispensabilitat de les biblioteques (si algun dia va existir) és ja aigua passada.

dimecres, 2 de juny del 2010

Ingestar, deglutir, regurgitar

Ser profesional es (también) conocer lo que hacen los demás, prepararse para un mañana que no sabemos como será, explorar terrenos más allà de les ocupaciones diárias.

Ser profesional es (también) estar al día, y para esto debemos alimentarnos y digerir experiencias de otros para así poder reelaborarlas y adaptarlas a nuestro caso.

Leer, digerir y evaluar requiere tiempo, un tiempo que tenemos que poner cada uno de nosotros, aunque entre todos podemos hacer un instrumento que nos facilite la tarea.

El "Blok de bid" quiere hacer esto más fácil, quiere llamar la atención e invitar a la lectura de documentos técnicos profesionales que habrán sido seleccionados y comentados por un grupo de expertos.

Con el "Blok de bid", queremos comentar sobretodo la aparición de informes técnicos (pero también la de nuevos instrumentos y productos) y proporcionar elementos que permitan a los profesionales hacerse una idea de su contenido.

Queremos con eso fomentar su lectura completa y ayudar a los que sigan el blok a crearse una opinión sobre la evolución y las tendencias en el mundo de las bibliotecas y de la información.

El blok lo es de la revista "BiD" con quien se hermana pero a quien no se subordina. Está al margen de la temática monográfica de los números de "BiD" y de les sus fechas de aparición, pero no lo está de sus intenciones ni de su público.

Queremos tener a la gente al día de lo que pasa y lo aremos con contribuciones que primarán la información (resumen) a la opinión (que no se excluye). Queremos situarnos algo más allá de comunicados que notifican la aparición de un informe sin llegar tan lejos como pueden hacerlo las opiniones elaboradas que se pueden encontrar en revistas profesionales.

De momento lo impulsamos Lluís Anglada, Ernest Abadal y Candela Ollé, le dan suporte tecnológico y gráfico (respectivamente) Joseph Manel Rodríguez Gairín y Jorge Franganillo y contamos con un grupo de ingestadores, deglutidores y regurgitadores que ireis conociendo a medida de que el blok aparezca puntualmente cada semana. (Se aceptan sugerencias y colaboraciones).

Lo encontrareis aquí [http://www.ub.edu/blokdebid/] y os recomendamos suscribirse por correo o RSS.

dijous, 27 de maig del 2010

Fer de bibliotecari fora d'hores laborals

Des de fa prop d’un mes cada dia laborable visito un edifici que té una conserge simpàtica i lectora. Quan la vaig conèixer s’estava llegint la saga del Clan del oso cavernario que li va encantar. Com a bona lectora li va saber greu acabar-la per abandonar un món en el que ella també havia viscut transportada per les novel·les.

Va continuar amb el Club Dumas, de l’Arturo Pérez-Reverte (de qui jo em llegiria amb ganes la darrera, El Asedio, si algú me la deixés). La acabar fa poc i no li va acabar de convèncer. Avui estava amb una novel·la nova, aquests de E.M. Foster i no n’estava animada.

Ja li he recomanat que anés a una biblioteca on l’aconsellaran i deixaran llibres, però no la he deixada convençuda. En aplicació de la 2a llei de la biblitoeconomia de S.R. Ranganathan (a cada lector el seu llibre) voldria fer-li una bona recomanació.

Jo crec que li agradarien les novel·les egípcies de Christian Jacq

Abans de fer-ho, però, m’agradaria tenir més opinions.

dilluns, 17 de maig del 2010

¿Liga o copa? Tejiendo redes pro OA

Más por ser poco aficionado a los deportes que por falta de enten-dimiento no he compren-dido hasta hace poco que ganar una liga tiene bastante más mérito que ganar un copa. Cierto que una copa no se gana sin más, pero es factor sorpresa es posible. Una liga quizá no la gane el mejor, pero el que la gana siempre es el que ha sido más constante.

En la arena internacional de las bibliotecas (y quizá en otros ámbitos), hay jugadores de copa y jugadores de liga. Los de copa pueden ir y venir, asistir alguna vez a un congreso y después no volver. Los de liga insisten, los encuentras siempre en las mismas reuniones, avalando con su constancia el interés en la materia de la reunión. Al margen de ganar o no, la constancia tienen su premio: se crean redes de relaciones y se establecen relaciones de confianza que ayudan a conseguir objetivos.

Algunos consorcios del Sur de Europa decidieron fundar una liga a la que llamaron SELL (Southern European Libraries Link y a la que llevan 10 años jugando. Diez años de tejer relaciones de confianza que han permitido plantearse un objetivo ambicioso: hacer lo que sus compañeros del Norte hicieron en el 2007 en el informe Open Access in the Nordic Countries.
Así viene de celebrarse en Granada una competición copera que quizá se consolide y pase a ser una pequeña liga: el seminario “Policies for the development of OA in Southern Europe”
que ha sido organizado esta vez por la FECYT.

Lo que se pretendía allí es más fácil de contar que de hacer:
  • Reunir a personas pertenecientes a los diferentes sectores implicados en el OA de Turquía, Grecia, Italia, Francia, España y Portugal,
  • Pedirles que contaran la situación del Acceso Abierto en sus respectivos países y que propusieran fórmulas para hacer avanzar el OA en sus lares,
  • Aprobar una declaración que nos hiciera a todos más fuertes cuándo apostolemos a favor del OA en nuestros respectivos campos de juego.

Lo primero se consiguió y de lo tercero (la Declaración de la Alambra) espero poder hablar pronto. Los informes nacionales pueden consultarse en la p. web del seminario. y más o menos todos nos cuentan:
  • la historia del OA en cada país,
  • la situación nacional con respecto a revistas eruditas,
  • ídem para repositorios
Vale la pena repasar los informes para conocer el proyecto turco de la National interuniversity OA initiative, la experiencia griega con libros e- OA, el desarrollo del portal PLEIADI que proporciona acceso central a los contenidos digitales depositados en los RI italianos, el acuerdo francés para el OA firmado por las principales instituciones de investigación y la conferencia de rectores de universidades francesas en 2006, las políticas de promoción del OA implementadas en España, o el multiportal RCAAP (repositorio científico de acceso abierto portugués)

Lars Björnshauge, de la Universidad de Lund contó la liga en su país –Suecia- con algunas referencias a la del resto de países nórdicos. En aspectos puntuales (coperos) les ganamos por goleada:
  • El primer deposito OA sueco fue posterior al de tesis del CBUC en Cataluña,
  • El primer mandato de OA de una universidad sueca es posterior al de la U. De Minho en Portugal,
  • El portal sueco SwePub para acceder a la totalidad de la investigación hecha en Suecia aún no está operativo

Pero uno tiene la impresión de que los suecos juegan una liga mientras algunos intentamos organizar encuentros coperos. Constancia y continuidad más que grandes recursos y apoyos. Solo así iniciativas como DOAJ nacen y crecen hasta llegar hace poco a las más de 5.000 revistas

Hay quines se conforman con ganar alguna copa, pero yo, que queréis que os diga, prefiero jugar la liga (*)

(*) Pero no le echo ascos a ganarla consecutivamente en las 2 últimas ediciones.

dilluns, 10 de maig del 2010

Democràcia,dades i biblioteques

Un comentarista de cinema, a propòsit de l’Alícia d’en Tim Burton (*), era preguntat sobre el futur del 3D i va contestar que l’evolució natural del cinema era les tres dimensions de la mateixa manera que del cinema mut s’havia passat al sonor i del blanc i negre al color.

Parlàvem de biblioteques tot dinant la Carme en Jordi i un servidor i de que l’evolució natural seria tenir més dades de les que en tenim. Més dades? No ben bé: dades més transparents. Portem un dèficit de democràcia que hem anat compensant com hem pogut. Al començament va ser fàcil: es tractava de fer. Ara cal (de)mostrar que el que s’ha fet s’usa, que és d’utilitat i que la seva gestió és eficaç.

Per fer-ho ens calen, ai las! (**), dades, però no només dades. Les són l’inici: mostren ús però no tendència ni eficàcia. Per saber si ho fem bé cal que posem les dades en relació amb altres dades i les convertim en indicadors per saber així si el préstec ens puja només perquè la població puja o perquè l’indicador document deixat per habitant puja també. Tampoc és tant difícil i és bastant divertit.

La literatura professional (internacional i nostrada) s’ha dedicat prou a aquest temes. Pels interessats pel tema es recomana l’article “Evaluación y calidad en las bibliotecas universitarias: experiencias españolas entre 1994-2006” que María Pinto, Nuria Balagué i Lluís Anglada van publicar en comandita a la Revista española de Documentación Científica, Vol 30, No 3 (2007).

En públiques, és exemplar (al meu entendre) la feina està fent la Xarxa de bp’s de la Diputació de Barcelona. Van començar fa molt de temps sota una iniciativa de la Fundació Bertelsmann que s’anomenava Programa de Análisis de Bibliotecas. Consultant RACO trobo un parell d’articles que expliquen resultats, els dos a BiD (i curiosament no a l’Item). Un del 2002, “Avaluació de la satisfacció dels usuaris de les biblioteques públiques" de Toni Feliu i Jordi Permanyer i un altre de 2005, “L’ús i la satisfacció dels usuaris de les biblioteques públiques en municipis de més de 30.000 habitants” de Ramon Arbós i Toni Feliu

La Xarxa té un Servei d’Avaluació i Qualitat que fa una magnífica feina. Em diuen que tenen feta una avaluació de la satisfacció dels usuaris amb les biblioteques de la xarxa que és del 2007 i que compara els resultats amb la que van fer el 2001. Les dades mostren un perfil de l’usuari de la bp (de la província de Barcelona) que val la pena conèixer amb més detall:
  • És jove: un 28% entre 14 i 24 anys, un 30% entre 25 i 34 i un 20% entre 35 i 44
  • Té el castellà com a llengua habitual (53,1%)
  • Estudia en el 24,4% dels casos, està en edat laboral en el 68,6% i està jubilat en el 7%
  • Te un nivell d’estudis alt en un 35,4%, mig en un 54,8 i baix en un 8,6

També donen dades les BB (Biblioteques de Bcn) que anualment reten comptes a la Comissió de lectura Pública de la ciutat de Barcelona. Enguany seria l’any de finalització del Pla de Biblioteques de la ciutat (1998-2010) i van anunciar la preparació d’un de nou per al període 2010-2020. Les BB donen dades de l’any i les donen (enhorabona!) en forma d’indicadors i mostrant l’evolució en els darrers anys. Remarco:
  • M2 per 100 habitants: de 12,1 el 2000, a 18,5 el 2004 a 29,5 el 2009 (i això que no tenim encara la provincial!)
  • M2 per biblioteca: de 692 el 1999 a 1006 el 2004 i 1382 el 2009
  • Volums per habitant: 0,36 el 1999, 0,67 el 2004 i 1,12 el 2009
  • Percentatge de població inscrita: un 13% el 2001, un 24% el 2004 i un 45,8% el 2009
  • El 2009: una mica més de visitants, una mica menys de préstecs, més ús d’internet i una mica menys actes culturals.

Finalment, el Departament de Cultura de la GC va donar també dades d’ús i destacava que “les biblioteques públiques catalanes han rebut 23 milions de visites el 2009, un milió i mig més que l'any anterior”. La Generalitat dóna les dades desagregades per províncies (les 4 de tota la vida i les ‘comarques de les terres de l’Ebre’). M’ha costat una estona de baralles amb l’Excel, però em dóna que
  • en visites, préstecs i m2 les biblioteques de Barcelona província són un 74% del total.
  • I la resta, doncs es reparteix si fa no fa de la forma següent: 10% per les comarques gironines, 6% per les de Lleida, 7% dels de Tarragona i 3% dels de les terres de l’Ebre.

Diferents institucions i diferents maneres de donar les dades però bastanta unanimitat en l’absència de dades a les pàgines web respectives. Les institucions ens proporcionen dades, i això és un primer pas, però no ens faciliten digerir-les. La transparència en la gestió és un dels components de base de la democràcia i no hi ha transparència sense publicitat de dades completes, entenedores i que permetin la comparació. Altrament ens haurem de creure el que m’explicava un càrrec d’un servei de biblioteques autonòmic: que ens els darrers anys havíem estat inaugurant biblioteques al ritme d’una per setmana. Con en terra de meravelles, vaja, surrealista com l’Alícia de Carroll (que no la de Merimé).

(*) Decebedora pel·lícula, penso jo, malgrat saber que els admiradors d’en TB li perdonen (de moment) tots els pecats. Perdonem-els-hi també, però no em direu que no és tasca meritòria convertir l’Alícia de Carroll en una confrontació entre les forces del be (reina blanca) i les del mal (ídem vermella).

(**) Ho sento Robert.