Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris SELL. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris SELL. Mostrar tots els missatges

dilluns, 3 de setembre del 2012

El rol de las bibliotecas del Sur de Europa en la promoción del Open Access



El actual sistema de comunicación científica se origina en segunda mitad del S. XVII con la aparición de las revistas científicas, se consolida a principios del S.XX con la aparición de las revistas de resúmenes (abstracts) que después serán las actuales bases de datos y toma su forma definitiva con la aparición de los índices de citas (citation index) en los años 60. Es un sistema consolidado y eficaz que se basa en la autoregulación de la calidad a través de la revisión de pares (peer review), en importantes contribuciones voluntarias o no remuneradas y por unos costes sostenidos por el lector (a través de subscripciones individuales y, sobre todo, a partir de las que se hacen a través de las bibliotecas). El sistema ha nacido y se ha desarrollado alrededor de lo impreso, pero tienen elementos como los mencionados no pertenecen a este paradigma tecnológico.

Los roles de las bibliotecas en el sistema descrito han sido básicamente dos: por un lado, canalizar una parte importante de las aportaciones económicas que lo hacen sostenible, y por otra, con la conservación de las revistas impresas, garantizar a la comunidad científica que ésta podrá acceder a la información publicada en este sistema. Debemos mencionar que esto último no se hace solo para la información reciente y para los usuarios que pertenecen a la biblioteca suscriptora de revistas. Las bibliotecas conservan los registros completos de las revistas, cosa que hacen de forma coordinada y a través de catálogos colectivos como instrumentos, y los hacen (relativamente) disponibles a toda la comunidad científica a través de mecanismos como el préstamo interbibliotecario.

Los primeros debates sobre el impacto de la revolución digital en el sistema de comunicación científica se centraron en la forma de las revistas y sobre las posibilidades que estas tendrían de publicar artículos de forma más rápida, con más contenidos y de forma más barata. Pero a efectos de accesibilidad de la información científica, los cambios más importantes se han producido permitiendo nuevas formas de negocio o de sostenibilidad para las revistas. Las compras consorciadas de revistas (iniciadas en los últimos años del pasado siglo) y el concepto el Acceso Abierto – OA (formulado en los primeros del presente) han supuesto que hoy un investigador pueda acceder como mínimo a diez veces más artículos científicos que a los que podía acceder hace quince años.

En estas dos revoluciones (compras consorciadas y acceso abierto) las bibliotecas han tenido un importante papel. Importante pero no fundamental, ya que, desde mi punto de vista, las bibliotecas y los bibliotecarios tenemos solo un papel auxiliar y de soporte en el sistema de comunicación  científica.

El rol de las bibliotecas es facilitar el acceso y el uso de la información. Las bibliotecas universitarias y de investigación concretan este rol en la información científica. Pero los bibliotecarios no somos científicos y, en mi opinión, nuestro papel no está en definir como debe restructurarse el sistema de comunicación científica o como este debe aprovechar las posibilidades tecnológicas para servir mejor a sus finalidades. Lo digo porqué nuestro papel no es adherirnos de forma unívoca a una opción emergente, sino aprovecharlas todas para mejorar el acceso a la información por parte de nuestro sus usuarios. Con todas me refiero al OA en sus diferentes versiones y a las contrataciones consorciadas, pero también a las mejoras que podamos aplicar a los instrumentos de localización que son los catálogos colectivos y a los de suministro a través del préstamo entre bibliotecas.

Pero de forma importante nuestro rol es recordar que la comunidad científica es mucho más amplia que la de los científicos que trabajan en instituciones punteras y que hay mucha más producción científica que la reseñada en las revistas incluidas en el Web of Knowledge o en SCOPUS. Las bibliotecas deben ser garantes de la universalización del acceso a la información y los bibliotecarios profesionales al servicio de esta finalidad.


La actual crisis económica –desgraciadamente- ha mostrado que Europa no es homogénea y que en su interior se definen subregiones con características definidas. A pesar de la fuerza del movimiento internacional de consorcios asociados en el ICOLC, los consorcios de los países del Sur de Europa consideramos que valía la pena debatir los temas que trataban nuestros compañeros a nivel internacional pero desde nuestra perspectiva subregional. Así el año 2001 fundamos el Southern European Libraries Link – SELL con el que hemos intentado adaptar el movimiento de las contrataciones consorciadas a las características de la enseñanza superior e investigación de nuestros países.

Si bien las bibliotecas están siendo el gran soporte del OA, no siempre los consorcios han estado implicados en este movimiento. Este no ha sido el caso de los consorcios de los países de SELL –Turquía, Grecia, Italia, Francia, España y Portugal- que han intervenido de forma importante en la promoción de las diferentes variantes del acceso abierto. En 2010 SELL, con la colaboración de la FECYT y del CSIC, organizo en Granada  un seminario con el título “Policies for thedevelopment of OA in Southern Europe” 

¿Tiene sentido que haya movimientos subregionales en la promoción del OA? A mi entender sí y por dos motivos. En primer lugar, porqué algunos países, por su posición periférica (o al menos no central) en la producción de información científica tienen en el OA la gran oportunidad de mejorar mucho la accesibilidad de los resultados de su investigación.  En segundo, porqué estos países a menudo tienen estructuras más débiles dedicadas al apoyo de la ciencia.

El primer aspecto fue puesto en evidencia hace bastantes años por SciELO . Esta iniciativa brasileña nacida en 1997 mostró que el paradigma digital permite que revistas científicas de ámbito de difusión tradicionalmente nacional puedan llegar a la comunidad científica internacional sin necesidad de unos esfuerzos desmesurados. Recordemos que, a la vez que el inglés es la lengua vehicular de la gran ciencia, muchos ámbitos científicos se desarrollan en lengua no inglesa sin que este hecho vaya forzosamente en menoscabo de la calidad  de lo que se escribe.

En segundo lugar, los países con una ciencia más ‘fuerte’ son los que disponen también de las instituciones más efectivas en su apoyo. A pesar de la oportunidad mencionada del OA para países no punteros en desarrollo científico, las grandes decisiones de apoyo al OA no se han producido en estos países sino en los mejor posicionados en el ámbito científico. Por este motivo tienen lógica que las bibliotecas y sus consorcios actúen haciendo un papel principal mientras que en el Norte de Europa quizá el papel sea más secundario.

Hace poco más de un año la Unión Europea aprobó el proyecto MedOANet – Mediterranen Open Access Network () que va un paso más allá de lo hecho hasta ahora por SELL. MedOANet será un foro de intercambio de experiencias alrededor del acceso abierto con el objetivo que el trabajo conjunto y coordinado de las fuerzas que lo promueven en cada país sirva de impulso al resto. En estos momentos en que los instrumentos base del OA (los repositorios y las revistas) están suficientemente explorados, MedOANet va a centrarse en explorar las estrategias, estructuras e instrumentos que mejor sirvan a la promoción de acceso abierto en países que comparten características homogéneas.  

[La fotografía: la Alhambra vista desde la Escuela de Estudios Árabes, del CSIC, dónde se celebró el seminario de SELL sobre OA]

dimecres, 6 d’octubre del 2010

Open Access

Javier Guallar. Eres también un actor en la primera línea de las políticas de Open access y has sido el promotor del OA Seminar en Granada, que tuvo como primer resultado la Declaración de la Alhambra del 14 de mayo de 2010 sobre promoción del acceso abierto en los países del sur de Europa. ¿Cuál es la situación del OA en estos momentos y cómo ves su proyección?

A mí como bibliotecario lo que me interesa es mejorar el acceso a la información. Esto puede y debe realizarse de diferentes formas: coleccionando material efímero y de escaso valor presente, organizando sesiones de formación en el uso de bases de datos o mejorando la distribución física del espacio de la biblioteca. Se hace comprando o subscribiendo información, actividad loable que, por haber dinero de por medio, sufre cierto desprestigio entre una profesión muy volcada a actividades altruistas. Ahora tenemos la oportunidad de mejorar el acceso a la información contribuyendo a la consolidación y expansión del movimiento del acceso abierto.

Los bibliotecarios estamos dentro del circuito de creación y consumo de información y, concretamente, de la información científica. En esta cadena ocupamos lugares a veces de protagonismo (en la difusión de la información), a veces de auxiliares. La cadena de difusión de información científica está en proceso de cambio. Ha sido más o menos estable en los casi cuatro siglos que nos preceden, pero la digitalización de la información y su distribución por la Red han introducido variaciones notables cuyo resultado final es todavía incierto. La citada compra de información por paquetes y de forma consorciada es una de las principales. Poner información en la Red de forma libre, y el acceso abierto a información que otros han puesto es otra de las componentes de este cambio que está de momento insinuando alternativas. Nuestra tarea como profesionales es favorecer las formas de distribución de información que redunden en mejoras para los usuarios.

La implicación de las bibliotecas en el OA es alta y esto está bien porque el movimiento está teniendo diversas consecuencias beneficiosas: incrementa la cantidad de información disponible, reduce el poder del oligopolio de las editoriales y sociedades que publican la principal información científica, y expone la información para que pueda ser usada en contextos distintos al que nacieron. Está bien además porque ha dado a las bibliotecas más juego. Hemos entrado en la cancha para sostener un movimiento que de momento tiene más influencia que poder. Y digo esto porque al mismo tiempo que la información disponible en OA es aún minoritaria, la existencia de repositorios de información es uno de los elementos que hoy está influyendo fuertemente en la elaboración de actividades al servicio de la ciencia.

Hace diez años, consorcios de Turquía, Grecia, Italia, España y Portugal (a los que se ha sumado recientemente Francia) nos reunimos para aprender los unos de los otros y mejorar nuestras posiciones con respecto a lo que hacemos. Hace un par de años quisimos incluir el OA en nuestras agendas ya que muchas de nuestras actividades tenían que ver con los repositorios. Nos propusimos redactar informes nacionales pera ver el estado del OA en los respectivos países, poder comparar situaciones y sacar aprendizajes. Le propusimos a la Fecyt que acogiera un encuentro sobre el OA en los países de los consorcios mencionados.

La idea era simple: reunir delegaciones nacionales formadas por personas representativas de los diferentes agentes que intervienen en la cadena de la comunicación académica para discutir los informes nacionales mencionados (y una copia de lo que habían hecho hace un par de años los países nórdicos) e identificar posibles medidas de soporte del OA. Se busca que las medidas aprobadas por expertos de diferentes países sirvan de apoyo a los esfuerzos que cada uno realiza por su lado. La reunión tuvo lugar en Granada el pasado mes de mayo y concluyó con una declaración que señala en qué ámbitos debemos avanzar y cómo hacerlo para dar apoyo al acceso abierto.

Quizá lo más importante de la Declaración OA de Granada sea el compromiso de las instituciones y personas asistentes de constituir en cada país una “task force” representativa en la que participen personas de los diferentes agentes implicados en la cadena de producción científica y el de realizar anualmente un plan de acción nacional para la promoción y extensión del movimiento.

De una entrevista de Javier Guallar a Lluís Anglada que aparece en el último número de El profesional de la Información (vol. 19, n. 5, setembre-octubre 2010) que tiene por tema central "Cooperación de bibliotecas en red".

dilluns, 17 de maig del 2010

¿Liga o copa? Tejiendo redes pro OA

Más por ser poco aficionado a los deportes que por falta de enten-dimiento no he compren-dido hasta hace poco que ganar una liga tiene bastante más mérito que ganar un copa. Cierto que una copa no se gana sin más, pero es factor sorpresa es posible. Una liga quizá no la gane el mejor, pero el que la gana siempre es el que ha sido más constante.

En la arena internacional de las bibliotecas (y quizá en otros ámbitos), hay jugadores de copa y jugadores de liga. Los de copa pueden ir y venir, asistir alguna vez a un congreso y después no volver. Los de liga insisten, los encuentras siempre en las mismas reuniones, avalando con su constancia el interés en la materia de la reunión. Al margen de ganar o no, la constancia tienen su premio: se crean redes de relaciones y se establecen relaciones de confianza que ayudan a conseguir objetivos.

Algunos consorcios del Sur de Europa decidieron fundar una liga a la que llamaron SELL (Southern European Libraries Link y a la que llevan 10 años jugando. Diez años de tejer relaciones de confianza que han permitido plantearse un objetivo ambicioso: hacer lo que sus compañeros del Norte hicieron en el 2007 en el informe Open Access in the Nordic Countries.
Así viene de celebrarse en Granada una competición copera que quizá se consolide y pase a ser una pequeña liga: el seminario “Policies for the development of OA in Southern Europe”
que ha sido organizado esta vez por la FECYT.

Lo que se pretendía allí es más fácil de contar que de hacer:
  • Reunir a personas pertenecientes a los diferentes sectores implicados en el OA de Turquía, Grecia, Italia, Francia, España y Portugal,
  • Pedirles que contaran la situación del Acceso Abierto en sus respectivos países y que propusieran fórmulas para hacer avanzar el OA en sus lares,
  • Aprobar una declaración que nos hiciera a todos más fuertes cuándo apostolemos a favor del OA en nuestros respectivos campos de juego.

Lo primero se consiguió y de lo tercero (la Declaración de la Alambra) espero poder hablar pronto. Los informes nacionales pueden consultarse en la p. web del seminario. y más o menos todos nos cuentan:
  • la historia del OA en cada país,
  • la situación nacional con respecto a revistas eruditas,
  • ídem para repositorios
Vale la pena repasar los informes para conocer el proyecto turco de la National interuniversity OA initiative, la experiencia griega con libros e- OA, el desarrollo del portal PLEIADI que proporciona acceso central a los contenidos digitales depositados en los RI italianos, el acuerdo francés para el OA firmado por las principales instituciones de investigación y la conferencia de rectores de universidades francesas en 2006, las políticas de promoción del OA implementadas en España, o el multiportal RCAAP (repositorio científico de acceso abierto portugués)

Lars Björnshauge, de la Universidad de Lund contó la liga en su país –Suecia- con algunas referencias a la del resto de países nórdicos. En aspectos puntuales (coperos) les ganamos por goleada:
  • El primer deposito OA sueco fue posterior al de tesis del CBUC en Cataluña,
  • El primer mandato de OA de una universidad sueca es posterior al de la U. De Minho en Portugal,
  • El portal sueco SwePub para acceder a la totalidad de la investigación hecha en Suecia aún no está operativo

Pero uno tiene la impresión de que los suecos juegan una liga mientras algunos intentamos organizar encuentros coperos. Constancia y continuidad más que grandes recursos y apoyos. Solo así iniciativas como DOAJ nacen y crecen hasta llegar hace poco a las más de 5.000 revistas

Hay quines se conforman con ganar alguna copa, pero yo, que queréis que os diga, prefiero jugar la liga (*)

(*) Pero no le echo ascos a ganarla consecutivamente en las 2 últimas ediciones.