dilluns, 25 de febrer del 2013
Lectura a l’escola i biblioteques escolars
dilluns, 26 de novembre del 2012
Críticas excelentes, alternativas insuficientes
dimecres, 27 de juny del 2012
El llibre e-, sí. Però quan i com?
- un 12% dels lectors de llibres e- van endur-se un llibre e- d’una biblioteca l’any passat 12% (encara que la majoria de [nord] americans no sàpiguen que les biblioteques presten aquest servei).
- A la majoria de [nord] americans els agradaria saber més coses sobre els llibres e-
- [no té a veure amb els llibres e-, però] el 58% dels [nord] americans tenen carnet d’alguna biblioteca i el 69% diuen que la seva biblioteca pública és important per a ell I per a la seva família.
- Les persones amb carnet d’una biblioteca tenen el doble de possibilitats d’haver comprat el darrer llibre que han llegit que no pas haver-se’l endut en préstec. Moltes persones que s’enduen llibres e- en préstec de biblioteques també se’n compren.
- Amb els llibres e-, estan canviant: els costums dels lectors, els patrons de compra de les biblioteques i els rols dels bibliotecaris.
- Usuaris I bibliotecaris veuen incerteses en el futur de la biblioteca. Es considera que el llibre e- és bo per la lectura, hi ha una melancòlica enyorança cap al llibre imprès i es parla de biblioteques amb menys espai per a llibres i més espai per a socialitzar i aprendre.
- A snapshot of priorities & perspectives: U.S. Public Libraries i
- U.S. Academic Libraries: A Snapshot of Priorities& Perspectives
dilluns, 9 d’abril del 2012
Automatización de bibliotecas: cambio, complejidad y concentración

Fiel a su cita anual, el número de Library Journal del 8 de abril publica la revisión del mercado de la automatización de bibliotecas que bajo el titulo genérico de ‘Automation Marketplace’ aparece por estas fechas desde hace más de 20 años. Estos estudios han sido objeto de posts en este blog diversas veces.
El de 2012 lleva por título ’Agents of Change’ y lo firma (como ha sido norma en los últimos años) Marshall Breeding, Director for Innovative Technology and Research de la Vanderbilt University.
Se da la circunstancia que Marshall Breeding ha estado en España estos días. En Madrid dando una conferencia en la Jornada de software libre BARATZ-EPI y en Barcelona impartiendo un seminario organizado por el CBUC. En El Profesional de la Información se puede leer en espanyol el recinte articulo de Breeding: “Current and future trends in information technologies for information units”
A mi entender hay 3 aspectos a destacar en el artículo de este año: el anuncio de un cambio de generación en los programas de gestión, la complejidad del mercado y la concentración del mismo.
Nueva generación en los sistemas de gestión
Generalizando bastante, en España hemos vivido e generaciones en programas de gestión de bibliotecas. Los sistemas ‘in house’ hechos en la propia biblioteca que tuvieron su momento en la década de los 90. Los sistemas integrados llaves en mano o comerciales que llegaron a finales de los 80 y se expandieron a lo largo de los 90. Finalmente, el reemplazo de estos ‘antiguos’ sistemas por sistemas de nueva generación de arquitectura cliente-servidor que se han ido instalando en la última década o menos.
El mercado se orienta hacia un cambio radical que va a consistir en sistemas pensados desde su base en el entorno web que van a significar menos esfuerzos de gestión para las bibliotecas. Siguiendo a Ramon Ros, las características principales de estos nuevos sistemas serían: que gestionen de forma integral la totalidad de los recursos de la biblioteca (impresos y digitales), admiten distintos formatos de metadatos (MARC, DC, DCQ, METS, etc.), están en la nube, están pensados para ser usados en ua entorno altamente cooperativo y más que sistemas son plataformas sobre las que hacer cosas. Entrarían aquí: Worldshare Management System (OCLC), Alma (Ex-Libris), Sierra (Innovative Interfaces) y Intota (Serials Solutions).
A mi entender, el que tienen más potencial es WorldShare. No lo digo por las prestaciones sino por la (inteligente) opción de OCLC de sacar provecho del potencial cooperativo que solo tienen OCLC de compartir datos.
Variedad de sistemas y complejidad en su gestión
Los antiguos sistemas integrados eran programas unitarios con diferentes módulos. Esto ha cambiado de forma radical y el artículo de Breeding señala como sistemas distintos: los ILS (los de gestión), los ERM (para la gestión de recursos electrónicos), los instrumentos de descubrimiento (los más nuevos y para interrogar conjuntamente OPACs, recursos propios y comerciales), los sistemas de búsqueda federada, los gestores de enlaces o URL’s, los gestores de objetos digitales (tipo CONTENTdm o DigiTool), los repositorios (dominados por unos pocos y buenos programas de código libre), las aplicaciones para móvil i las API’s
Muchos instrumentos para hacer cada uno cosas específicas. Esto es bueno para la eficacia pero malo para la eficiencia. Conseguimos mucho con instrumentos específicos pero dedicamos mucho tiempo en gestionar productos distintos no siempre fácilmente interoperables. El lema para los nuevos tiempos seria: dedica tus recursos a gestionar datos, no a gestionar ordenadores o programas.
Concentración en el mercado de gestión de bibliotecas
Continúa la concentración de empresas. Las 4 grandes que destaca Breeding son Exlibris, Innovative, OCLC y SIRSI. Esta concentración no ha supuesto la desaparición del resto de empresas. En el mercado continúan existiendo empresas medianas o pequeñas asociadas a una función o a un territorio. En este sentido, destacar que Breeding incluye en este último grupo a Baratz.
A pesar que la tendencia a la concentración es antigua, no deja de dar sorpresas. Una es la aparición de nuevos agentes como ha sido el caso de Serial Solutions a caballo de una aplicación muy buena (Summon en este caso) o hace años fue Ex-libris (a caballo de MetaLib y SFX). Otra es la emergencia de OCLC en el mercado de automatización (cosa que está debajo del conflicto legal entre Innovative y la cooperativa). OCLC siempre ha ocupado un espacio en el mercado de automatización, pero hasta ahora ha sido un espacio irrelevante. Su WorldCat Local entro con fuerza al proporcionar una capa de descubrimiento y ahora WorldShare parece poder ser una alternativa muy a considerar. Finalmente, los sistemas de código libre continúan evolucionando de forma positiva y siendo alternativas a considerar (hoy Evergreen y Koha, mañana quizá OLE Project), pero están tomando posiciones en el mercado de manos de empresas. Algunas empresas (OREX en España) se están especializando en dar soporte a sistemas de código libre, sin cobrar por los productos pero si por los servicios.
Al margen de lo que el artículo nos aporta, estos días he tenido noticia de la jubilación de Luís Ángel García Melero. No puedo hacer de él una biografía profesional pero nos mereceríamos que alguien la haga. He aprendido bastantes cosas de Luís Ángel y he recibido de él un trato exquisito. Pero su retirada de la vida profesional, acaecida estos días de Breeding en España me recordaron su participación en el desarrollo de SABINI / SABINA. Cazo en la red un artículo suyo que cito aquí: 'Puesta en funcionamiento del Sistema Automatizado de la Biblioteca Nacional (SABINA)'.
Marta Torres en un comentario de estos días a un post de este Blog alude a importancia de investigar en nuestro pasado. Lo dice a propósito de las bibliotecas populares en Madrid en la época de la República y de la Guerra Civil. Tiene razón y a estas realidades debería dirigirse parte de la investigación que se hace en bibliotecas.
dilluns, 21 de febrer del 2011
Coste y valor en tiempo de crisis

La crisis nos afecta.
Nos afecta si nos recortan el sueldo pero nos afectará también si nos recorta los recursos con los que hacemos cosas. La crisis económica son muchas cosas, pero también es que muchas personas deberán tomar decisiones sobre a qué aplicaremos los recortes. ¿Se cancelarán los turnos extraordinarios de abertura de las bibliotecas en exámenes? ¿No se renovaran los PCs con los que damos acceso a Internet? ¿Compraremos menos libros?
Lo que podamos (o no hacer) dependerá de la capacidad de sacar provecho de los recursos que tengamos y nos asignen y estos, en gran parte, del valor que los financiadores de las bibliotecas asignen a las mismas y a sus servicios (y los dos temas están parcialmente relacionados).
Las bibliotecas han estado siempre comprometidas con la efectividad de los recursos que les asignan sus financiadores. Lo ha hecho des de siempre proporcionando estadísticas cuándo muchos de los servicios con los que convivían no lo hacían (y algunos aún no lo hacen). Pero las estadísticas de uso dicen o ‘significan’ ya poco y las bibliotecas debemos encontrar nuevos sistemas para mostrar a la sociedad que nos financia que ‘vale la pena’ seguir invirtiendo e invertir aún más en bibliotecas.
Lo hemos hecho o lo ha hecho nuestra profesión haciendo evolucionar nuestra tarea de recoger estadísticas hacia la de mostrar indicadores y hacia la promoción de medidas de mejora de la calidad. Actualmente, parece que la profesión nos recomienda ya no mostrar cuanto hacemos o como de bien lo hacemos si no a mostrar que lo que hacemos (que se supone hacemos bien) tiene impacto en la misión de la institución que nos soporta financieramente.
Se pueden sacar muchas muestras de esta reorientación del informe de Megan Oakleaf para la ACRL, The Value of academic libraries, del que Angel Borrego hizo hace poco una buena reseña para el Blok de BiD.
No podemos ya continuar confiando en que se asignará un valor alto a lo que ofrecemos, debemos mostrar evidencias de este valor. Y esto, importante en tiempo de crisis, creo que lo es más en un momento en que los medios (a veces con la contribución de los bibliotecarios) fabrican una imagen en la que la biblioteca es prescindible ya que su sola función (proporcionar información) la realiza mejor y sin coste la red.
Recomiendo la lectura del último informe de OCLC Perceptions of libraries 2010: context and community. El informe pretende ayudar a las bibliotecas a entender su entorno y sigue la línea de los que hicieron en 2003 (centrado en el impacto de internet), en 2005 (sobre como eran percibidas las bibliotecas) y en 2007 (sobre las actitudes de los usuarios de las bibliotecas frente a las redes sociales). Este último proporciona información actualizada sobre los comportamientos, preferencias y percepciones de los consumidores de información en línea pero centra su atención en mostrar los cambios en los comportamientos derivados de la actual crisis económica. El estudio muestra que en estos tiempos difíciles las personas afectadas por la crisis incrementan el uso de las bibliotecas y que la sociedad las percibe como más útiles ahora (justamente ahora) que los gobernantes deberán decidir donde recortan la financiación de los servicios públicos.
Me acuerdo de que, en el inicio de poner en funcionamiento un sistema de préstamo entre bibliotecas apoyado por un servicio de mensajería en el ámbito del CBUC, una biblioteca recibió la visita de un usuario sorprendido (¡y satisfecho!) de la rapidez del servicio. La persona que lo atendió intento convencer al usuario de que aquello no tenia mérito (porqué el libro no era suyo) y que más bien tenía demérito (porqué indicaba que tenían poco presupuesto para comprar todo lo que se necesitaba).
Al margen de los buenos o malos ejemplos que podamos poner, los bibliotecarios nos caracterizamos por un prurito profesional elevado. Éste eleva la tensión sobre lo que tenemos que hacer y nos permite realizar bastantes cosas, pero a veces nos aleja de lo que nuestros usuarios o clientes perciben como útil. Tenemos cierta tendencia a preferir lo que creemos que es lo que se debe usar a lo que el usuario prefiere usar.
Los tiempos que vendrán serán difíciles porqué lo será mantener la calidad de nuestros servicios con recursos que serán o más escasos o más difíciles de conseguir (o las dos cosas a la vez). Por esto será bueno que agucemos la imaginación para descubrir maneras para mostrar que nuestras viejas bibliotecas son útiles. Para ello tenemos un gran aliado: mirar que hacen nuestros compañeros más allá de nuestra biblioteca. Un ejemplo: los magníficos argumentos para digitalizar fondos ‘escondidos’ que acaba de publicar el JISC bajo el título de “Inspiring research, inspiring scholarship”.
diumenge, 26 de setembre del 2010
OCLC

Javier Guallar. En marzo pasado fuiste elegido miembro del Consejo global de OCLC. Sabemos de las gigantescas dimensiones de esta organización de 27.000 bibliotecas en 127 países, pero ¿qué influencia está teniendo sobre las bibliotecas españolas?
OCLC fue un consorcio más de los muchos que se crearon en los Estados Unidos y en Europa en los años 70 alrededor de la automatización de los catálogos de las bibliotecas. La motivación era el ahorro de costes en catalogación y automatización y aquella aceleración de la cooperación propició que surgieran múltiples entidades cooperativas, algunas de las cuales continúan existiendo a pesar de que otras muchas han desaparecido.
No existen ya la ejemplar PICA de Holanda ni los consorcios regionales del Reino Unido, pero en los países nórdicos han perdurado estructuras cooperativas de catalogación y de catálogos colectivos sobre las cuales a veces se han sustentado los consorcios de compras digitales actuales. En los EUA, OCLC tomó preeminencia en el proceso cooperativo de catalogar por copia. Esto sustentó a OCLC económicamente y permitió a las bibliotecas norteamericanas completar sus procesos de reconversión de catálogos con plazos y costes mejores que lo que han podido hacer las de otros países.
Lo mejor del crecimiento de OCLC por encima de otros consorcios o redes de bibliotecas, es que no ha sido a costa de la desaparición de los que quedaban atrás en dimensiones o de la no creación de nuevas entidades organizativas. Quien observe la realidad asociativa y consorcial norteamericana descubrirá una enorme cantidad y variedad de instituciones cooperativas que coexisten con OCLC y que lo hacen a veces con servicios paralelos de catálogo colectivo y préstamo interbibliotecario.
Su preeminencia en el suministro de catalogación por copia la ha convertido en un monopolio de facto y así ha sido percibida en algunas partes del mundo y, concretamente, en la Europa no anglosajona, España incluida. En los EUA ha habido un fuerte debate debido a cambios sobre las condiciones de uso de los registros de WorldCat. Yo mismo en el pasado me he sentido maltratado por una organización que se reclamaba hija de las bibliotecas y actuaba con la insensibilidad y rigidez que atribuimos a las empresas multinacionales.
Pero es una organización de grandes aciertos. Presta servicios a las bibliotecas con la copia de registros, tienen un préstamo interbibliotecario a escala internacional y la red virtual de referencia bibliográfica Question Point, distribuye software específico para bibliotecas como Content.dm, mantiene Dublin Core... Pero su función más importante es la de hacer de escaparate para las bibliotecas a escala mundial. WorldCat, que tenía unos “escasos” 40 millones de registros bibliográficos hace unos pocos años, reseña hoy casi 200 millones con noticias bibliográficas de todo tipo de documentos y procedentes de bibliotecas, archivos y museos. WorldCat exhibe al mundo los contenidos de las instituciones de la memoria y hace que, sin esfuerzo por parte de éstas, sus documentos aparezcan en la Red cuando se hacen búsquedas globales.
Recientemente ha tomado la decisión de internacionalizarse, esto quiere decir que ha abierto de forma decidida su gobierno a bibliotecas no estadounidenses y que quiere reorganizarse para ser una organización global. A mi entender las bibliotecas necesitamos organizaciones internacionales fuertes. Necesitamos asociaciones profesionales, entidades cooperativas y empresas suministradoras de servicios a escala global porque muchas de las batallas del futuro se librarán en la arena de lo global. Otras batallas serán en el terreno de lo local, y por esto hemos de aprovechar las oportunidades que puedan presentarse para influir desde nuestro punto de vista y situación en organizaciones internacionales. Cuando me presenté como candidato para el Consejo global de OCLC fue con esta intención.
De una entrevista de Javier Guallar a Lluís Anglada que aparece en el último número de El profesional de la Información (vol. 19, n. 5, setembre-octubre 2010) que tiene por tema central "Cooperación de bibliotecas en red".
Creo que el debate tal como se está planteando es muy norte-americano y no entraré en él. Solo comentar que la entrada de OCLC en el mercado de la automatización de bibliotecas con WorldCat Local y WorldCat Navigator sentó muy mal a algunas empresas del sector. Añadir que SkyRiver es una empresa creada recientemente por Innovative Interfaces Inc. una de las grandes del mercad de los sistemas integrados de gestión bibliotecaria.
dilluns, 20 de setembre del 2010
Imatges, fullets i altres tresors de la biblioteca

dilluns, 3 de maig del 2010
Samfaina
M'agrada la samfaina, pel seu gust i pel color, perquè la pots barrejar amb moltes coses i perquè pots fer-la a fases, una mica com aquest bloc que acabarà essent un plat acabat de cuinar ara però fet de mica en mica i en moments diferents.
Comencem per un més ‘resulton’ que no pas atractiu sistema per mostrar els llibres que acaben d’entrar a la biblioteca. Me’l fa descobrir el bloc d’en L. Dempsey i el trobareu al final de la pàgina web de les River Campus Libraries de la Universitat de Rochester. Potser no cal que us ho descobreixi, però a més d’anar fullejant les cobertes, clicant-les anireu al catàleg.
Val la pena comentar la googelització de la pàgina: una caixa per a totes les cerques (encara que aquestes es facin segons els recursos agrupats sota pestanyes): A reflexionar-hi per copiar-ho: accés directe als materials del que aquí en diem campus virtuals (com és que se’n desentenguin d’aquests importants recursos les bibs. universitàries d’aquí?)
Més de com usar la informàtica per donar valor a la feina biblioteques. En aquest cas és el “Library Use Value Calculator”un estri que transforma les nostres dades de servei en valor econòmic i que trobareu a la p. de la Maine State Library. A la calculadora li han assignat un benefici econòmic per cada transacció de biblioteca (per exemple, un préstec ‘normal’ costaria 15$ i un d’interbibliotecari 30) i cada u pot posar les xifres de la pròpia biblioteca i calcular així els beneficis econòmics que genera per la comunitat a la que serveix.
La calculadora està pensada per a ús propi, és a dir, per posar-hi les xifres d’ús que una persona o família fa de la biblioteca i transformar aquestes en cost estalviat. Jo ho he fet per a les biblioteques de la UAB i em surt que el 2008 haurien produït un benefici als seus usuaris de 9.399.103 $ (i això que he comptat cada article de revista usat com si fos un diari llegit i a això la MSL li assigna l’escàs valor econòmic d’1 $).
I per posar en valor a les biblioteques heu de mirar-vos “How Libraries Stack Up: 2010” un informe d’OCLC de 2 p que examina l’impacte social, cultural i econòmic de les biblioteques als EUA i que ens diu coses com
- cada dia 300.000 ciutadans dels EUA visiten alguna biblioteca per buscar feina
- 12.000 bp proporcionen accés lliure a Internet amb wifi (més que els 11.000 Starbucks o les 1.300 llibreries que ho fan )
- hi ha 181 M de targes de crèdit i 151 carnets de biblioteca
- els 7,9M de préstecs anuals es queden lleugerament per sota els 8M de paquets que mou a l’any l’empresa de missatgeria FedEx
- anualment es lloguen 3,3M de dvd’s i se’n presten 2,1M
I pels interessats en com avancen els serveis bibliotecaris sobre mòbil, no fa gaire, OCLC emetia una nota de premsa que anunciava una aplicació de WorldCat per a iPhone (pic2shop) amb la que s’escanegen els codis de barra dels llibres i l’aps et diu a quines llibreries pots trobar-lo (i a quins preus) i a quines biblioteques participants a WorldCat te’l pots endur sense pagar. De la recomanable novel·leta de Dai Sijie, Balzac i la petita modista xinesa que la meva fila s'acaba de llegir, me'n diu per exemple que està a la Biblioteca Nacional (Madrid) la qual, per cert, acaba de perdre la categoria de direcció general segons les darreres mesures del govern de Zapatero per estalviar.
Dir-vos que vaig veure i tenir a les mans un iPad que em va semblar un fantàstic iPhone en gran però una mica massa pesant.
I com a premi pels que hagueu arribat fins aquí un anunci publicitari que passa a una biblioteca i que és... diguem-ne, refrescant.
Post escriptum. L'inici d'aquest post m'ha quedat com una senyera d'un país inexistent. Ja el voldria jo per a mi un país que tingués la samfaina com a símbol, però mentre això no arribi, entre els lectors no hi ha pas un expert de Blogger que sàpiga com treure aquesta franja taronja que se'm posa sense voler?
diumenge, 11 d’abril del 2010
Automatització de biblioteques: més opcions
dimecres, 3 de febrer del 2010
Bibliotecas: lo +plus del 2009 (bibliotecas)
Última entrega de la aportación Bibliotecas: un enfermo con una mala salud de hierro que se publicará próximamente en el Anuario ThinkEPI.
Las bibliotecas, buscándose a si mismas en un mundo global
Si bién en los apartados anteriores no me he atrevido a destacar un hecho por encima de los demás citados, aquí sin lugar a dudas me atrevo a afirmar que lo más destacado del 2009 de las bibliotecas como organización ha sido la decisión de OCLC de internacionalizarse.
Fundada en 1967 como cooperativa, OCLC creció hasta principios de este siglo aportando a sus miembros más acceso a la información mundial y menos coste para las actividades bibliotecarias. De unos años hacia aquí, y reaccionando quizá a un cierto estancamiento ha estado desarrollando una estrategia agresiva para incrementar la presencia del catálogo WorldCat en la red, ampliar los servicios que ofrece y, más recientemente, para convertirse en una cooperativa global.
Había dos OCLC. La que servía a las bibliotecas norteamericanas y la que revendía servicios a las demás. Desde una perspectiva europea, OCLC ha actuado más como empresa que como un aliado de las bibliotecas. Quizá esto cambie con la decisión que tomaron en 2008, y que acordaron ejecutar en el Consejo de OCLC de mayo del 2009, de implementar un nuevo sistema de gobierno de la organización. Este se basaría en un Consejo Global que sería elegido por tres consejos regionales: América del Norte y del Sur, Asia y Pacífico, y Europa, Medio Este y África. Parece pues que OCLC enfoca la globalización de cara y la asume con radicalidad. Las bibliotecas norteamericanas perderían así el control que hasta ahora han tenido sobre las decisiones que tome OCLC en su conjunto y la fuerza de la organización se basaría “en la diversidad geográfica, tipológica o de dimensiones de sus miembros”.
En 2009 sigue siendo novedad que las bibliotecas se buscan a si mismas ¿Qué debemos hacer con tanta información? ¿Cuál debe ser el rol de las bibliotecas en un mundo en el que la mayor parte del flujo de información ya no circula por los conocidos medios impresos? ¿Cómo podemos continuar siendo útiles? Wendy Lougee, que ya había hablado de los nuevos roles de las bibliotecas ‘difusas’ en la era digital, afirma que le tema clave para el futuro de las bibliotecas no es tanto la estrategia que tomen como el rol que decidan asumir. Propone que la biblioteca se plantee como puede ser un instrumento para hacer avanzar la institución a la que pertenece y contribuir a que ésta alcance sus objetivos. ¿Cómo? Pues, fijándonos menos en la información que recogemos y difundimos y más en cómo lo hacemos.
La información, en el mundo digital y en sociedades con un cierto bienestar ya no es un bien escaso. La información existe y está disponible a quien la quiera usar. El tema no es este, sino como podemos contribuir a que la información se use. Así el rol de las bibliotecas sería ayudar a que la información fluya. Facilitar que la información fluya significa facilitar su creación, conservación y consumo, pero el acento lo ponemos en el flujo, no en la información. Entender los procesos de como usamos o consumimos información para poder facilitar la comunicación de la misma. Este puede ser uno de nuestros papeles en una sociedad en la que la información disponible y circulante aumenta sustancialmente más que el consumo que hacemos de la misma.
Si esta es la contemporánea forma de ser (estar expuestos a más información que nunca) y nuestro papel es facilitar los procesos a través de los cuales consumimos información, la conectividad pasa a ser un tema clave. Pocos días antes de escribir este artículo visité una biblioteca en la que los usuarios se agrupaban curiosamente en determinadas áreas dejando libres espacios que a simple vista parecían más atractivos. Una mirada atenta descubría los cables de conexión de los instrumentos portátiles de los lectores a la red eléctrica de la biblioteca.
La conectividad con la información digital (ya no la existencia de la misma) está cambiando nuestras vidas. Queremos y esperamos poder estar conectados siempre y en cualquier lugar y esto tiene implicaciones organizacionales, en como se usa la biblioteca, en las habilidades informacionales y en el desarrollo de la colección. La accesibilidad de la información desde periféricos móviles obliga a rediseñar los servicios bibliotecarios y a pensar como promover la biblioteca en un entorno de red en el que los servicios se atomizan y difuminan.
¿La nota negativa? La ausencia de ninguna inauguración relevante en España de un edificio de biblioteca, las bibliotecas físicas que no se han hecho. Las bibliotecas contemporáneas son difusas y ofrecen conectividad y servicios remotos, pero son también espacios. La biblioteca espacio ofrece información y servicios y ofrece (o debería) un lugar para descubrir, para socializar y para recogerse. En bibliotecas el déficit cultural acumulado a lo largo del franquismo ha sido paliado en parte. De forma sustancial en bibliotecas universitarias y nacionales. De forma importante pero aún insuficiente en bibliotecas públicas (parece realista afirmar que cerca de 2/3 de lo que estadísticamente se consideran bibliotecas públicas, a tenor de los estándares mínimos, no lo son). De ninguna forma en bibliotecas escolares.
Colofón
Donde dije digo, digo Diego, y sin que me sepa mal rectificarme mencionar la inauguración el pasado 30 de enero de la nueva Biblioteca de Rubí. Rubí tiene algo más de 70.000 habitantes y es desde este punto de vista la 16ª ciudad de Cataluña y la 97ª de España. La primera biblioteca de Rubí se inauguró en 1953. En 1987 se mudó a otro edificio para mudarse de nuevo a un edificio rehabilitado del que ocupa casi 5.000 m2. Con estas dimensione, la biblioteca de Rubí es la segunda biblioteca pública de Cataluña.
La larga historia de la biblioteca se cuenta en un vídeo (en catalán) en el que se pueden ver imágenes de la biblioteca, sus instalaciones y los más de 50.000 documentos (32.000 libros para adultos, 10.000 para niños y más de 10.000 CDs) con la que renace.
