diumenge, 8 de desembre del 2013

Redistribució emocional de la cultura






La informació manuscrita o impresa, per escassa, feia necessàries les biblioteques. 
La informació digital, les fa innecessàries. 
Aquests és la disrupció. 

Les biblioteques s’han ocupat dels llibres, però, tenien (tenen) sentit, en tant en quan afavoreixen que els llibres siguin llegit. El nostre negoci no són els llibres sinó la lectura.

Però les biblioteques, amb la bona intenció d’oferir un fons de qualitat, no han sabut veure que no només han d’acumular llibres (d’acumular-los en el bon sentit: fent una col·lecció) sinó que han d’ajudar a que qui se’ls vulgui treure del damunt ho faci de la millor forma possible.

Com que no ens en devem haver sortit prou be de redistribuir els excedents llibrescos que les persones acumulem a casa, hi ha qui s’empesca campanyes com la que trobareu descrita a sota

Campanya per a la redistribució emocional de la cultura
  • Tens llibres que et fan nosa? CD’s, DVD’s i LP’s que ni llegeixes ni escoltes ni mires ni t’enamoren ja com fa vint, quaranta o seixanta anys? O que vas comprar pensant-te que eren meravellosos... i no?
  • Ara pots treure-te’ls de sobre amb elegància. I amb la seguretat que nosaltres sabrem trobar aquella ànima bessona que tu has demostrat no ser.
  • Buscarem algú que els pugui donar una segona oportunitat; una vida nova molt millor que la que duien al teu garatge, a les teves golfes, al teu traster.
  • Tens sobres culturals a casa? Reuneix-ne com més millor i truca’ns. Passarem a recollir-les.
  • Moltes gràcies per col.laborar en la redistribució emocional de la cultura.
  • Telèfon de l’esperança cultural: 648 79 37 14
  • Truca ara. Junts podem fer del món un lloc menys despreciable.

diumenge, 1 de desembre del 2013

La biblioteca, una entidad multi-institucional en el mundo, en el territorio y dentro de la organización




Pasaré a mostrar tres casos en los que una biblioteca, cooperando con otras bibliotecas u otras organizaciones puede crear un servicio nuevo sin necesidad de más recursos.


En el mundo

El Consorci de Biblioteques Universitàries de Catalunya (CBUC) en 1999 empezó los trabajos que permitirían poner en funcionamiento, el año 2001, el repositorio cooperativo de tesis doctorales (TDX). TDX contiene hoy algo más de 15.000 tesis doctorales en formato digital y en el repositorio participan diecinueve universidades. Son las propias universidades las que se encargan de difundir el repositorio entre sus estudiantes de doctorado para que, una vez presentadas y aprobadas sus tesis, entreguen la información necesaria para poderlas introducir en TDR.

La actuación coordinada de les bibliotecas y el uso de protocoles comunes de transmisión de datos permiten que los datos de una tesis introducida en TDX estén, de forma automática, en el catálogo de la universidad donde se leyó, en el catálogo colectivo del CBUC, en el de las universidades españolas en Google y, finalmente, en el portal europeo de tesis DART-Europe. DART-Europe es una asociación de bibliotecas y de consorcios bibliotecarios que trabajan conjuntamente para la mejora del acceso global a las tesis doctorales europeas.

Así, una tesis doctoral catalogada una sola vez en un repositorio cooperativo pasa a formar parte de diversos instrumentos de ‘descubrimiento’ sin que la biblioteca tenga que entrar los datos repetidas. Así, gracias al trabajo multi-institucional una biblioteca multiplica su presencia en la red.

En el territorio

Debido a los costes de los ordenadores, la automatización de las bibliotecas que se inició a finales de los años 60 e inicios de los 70 se hizo de forma cooperativa en muchos casos. Esto comportó no solo el aprovechamiento de infraestructura (los ordenadores) sino la creación de catálogos colectivos y acuerdos de préstamo entre bibliotecas. Esto permite mejorar enormemente el servicio información bibliográfica, el de acceso al documento y, al mismo tiempo, ahorrar recursos gracias a la catalogación por copia. Los catálogos colectivos son una clara creación de la biblioteca como entidad multi-institucional.

El catálogo colectivo WorldCat creado por OCLC es de bien seguro el ejemplo más conocido, pero hay multitud de catálogos colectivos a nivel regional. Por ejemplo, el CBUC fue la creado en 1996 para confeccionar el CatálogoColectivo de las Universidades de Catalunya (CCUC). Actualmente el CCUC da información de unos 10.000.000 de documentos bibliográficos de unas 120 bibliotecas distintas.

Esto se consiguió de forma gradual, extendiendo el ámbito multi-institucional del catálogo. El CCUC se inició con la participación de las bibliotecas universitarias de Cataluña. A estas se le han ido añadiendo progresivamente las bibliotecas de universidades privadas y de universidades limítrofes con Cataluña. Pero, a medida que fue creciendo, el CCUC se convirtió en el instrumento de referencia para localizar información bibliográfica en este ámbito territorial y al CCUC se le hagan ido añadiendo fondos de bibliotecas especializadas.

Solo con la coordinación en normativa de catalogación y una infraestructura común las bibliotecas participantes ahorran costes en catalogación y pueden prestar servicios nuevos como el de préstamo consorciado que permite que cualquier usuario acceda a los fondos de otras bibliotecas en un plazo de menos de 5 días. Así, un libro de una biblioteca puede ser utilizado por todos los usuarios y la biblioteca puede ofrecer además de su colección la del resto de bibliotecas. Así, gracias al trabajo multi-institucional una biblioteca multiplica los recursos que ofrece a sus usuarios.

Dentro de la organización

La investigación ha sido siempre una actividad fundamental para la universidad, pero hasta ahora la investigación se ha difundido por canales muy bien establecidos (básicamente las revistas). Estamos viviendo un cambio gobernado por lo ‘abierto’ o por el libre acceso. No solo van a ser de libre acceso los artículos científicos, sino que deberán serlo los datos en los que se basan así como los metadatos que los describen. De forma importante la universidad deberá esforzarse en que los resultados de la investigación que produce sean visibles en la red de forma apta para que sean utilizados por aplicaciones web y por personas.

Los datos referentes a la investigación (al menos en España) suelen encontrarse dispersos en diferentes silos dentro de la universidad y casi siempre gestionados per servicios distintos. En la gestión de datos de investigación típicamente intervienen tres servicios: los creadores del CRIS (Current Research Information System) institucional, los gestores del repositorio institucional y los servicios informáticos proveedores de software para esta gestión. La gestión descentralizada produce instrumentos de visulaización distintos y muy a menudo incompatibles entre sí.

La biblioteca de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona ha sabido capitalizar el conocimiento de los servicios bibliotecarios de gestión de información y su capacidad colaborativa creando un portal sobre la investigación hecha en la universidad. El Portal de Producción Científica de la UPF  incluye actividades de ayuda a la investigación (proyectos de investigación, convenios, becas), publicaciones (artículos de revista, libros, capítulos de libro, working papers), congresos, tesis dirigidas, premios etc. de los investigadores de los cuales se disponga de su currículum vitae actualizado.

Los objetivos del Portal de Producción Científica son: gestionar adecuadamente los CV del PDI, ofrecer información actualizada sobre las actividades de investigación de la Universidad, y mejorar la gestión interna de la Universidad, es decir, evitar gestionar datos de forma duplicada. Las consultas son por investigador, departamento, grupos y unidades de investigación y palabra clave. Siempre que es posible las referencias bibliotecaria enlazan con el texto completo del documento en formato electrónico.

Así se consigue que los datos de investigación se introduzcan una sola vez en alguno de los sistemas de gestión de la investigación de la universidad y, al mismo tiempo, se crea un instrumento potente de difusión de la investigación hecho por la universidad. Así, gracias a la capacidad colaborativa de la biblioteca (y a su conocimiento sobre como gestionar información), gracias al trabajo multi-institucional (esta vez dentro de la propia organización) la biblioteca aumenta el valor que tiene para la Universidad.


(4 de 4) Lluís Anglada / Le biblioteche di front al cambiamento de paradigma: esternalizazione, cooperazione e alleanze in un mondo che cambia // Biblioteche in cerca di alleati: Oltre la cooperazione, verso nuove strategie di condivisione;  Massimo Belloti, ed (Milano: Editrice Bibliografica, 2013). ISBN: 978-88-7075-765-1. P 156-160.

dijous, 28 de novembre del 2013

La biblioteca como organización multi-institucional






Una empresa privada que quiera externalizar algunos de sus procesos debe buscar otra empresa privada que lo haga. Uno de los puntos débiles del outsourcing es justamente este: que una parte de los procesos de una organización quedan en manos de otra los intereses de la cual no tienen por qué coincidir con los de la primera. 

Las bibliotecas pueden externalizar actividades en empresas privadas, claro está, pero las bibliotecas son organizaciones que han hecho un uso intensivo de la cooperación creando entre ellas organizaciones que sirven a sus intereses. Estas organizaciones se conocen con nombres diversos: consorcios, redes, coaliciones, alianzas…Yo le llamo a esto ‘externalización internalizada’ ya que alguna actividad o proceso que debería ser realizado dentro de la organización / biblioteca es realizado fuera, pero, en este caso, la organización que lo realiza tienen por misión la de servir a las bibliotecas.

Las entidades cooperativas bibliotecarias creadas en los años 70-80 del siglo pasado recibieron el nombre de redes (‘networks’) y centraron sus esfuerzos en la compartición de recursos para la catalogación automatizada, crearon catálogos colectivos i acuerdos de préstamo inter-bibliotecario. La posibilidad de comprar recursos electrónicos de forma conjunta supuso un nuevo impulso cooperativo bajo el cual se crearon consorcios de bibliotecas, pero el entorno digital ha sido un ámbito que ha posibilitado el surgimiento de entidades cooperativas que no es fácil categorizar.

Por ejemplo:
  • OCLC que se define como ‘a worldwide library cooperative, providing services and research to improve access to the world’s information’ y ha creado un catálogo colectivo de los fondos de más de 70.000 bibliotecas de todo el mundo con más de 300 millones de registros bibliográficos.  
  • Hathi Trust, ‘a partnership of academic & research institutions, offering a collection of millions of titles digitized from libraries around the world’.
  • Knowledge Exchange, que es ‘a co-operative effort that supports the use and development of Information and Communications Technologies (ICT) infrastructure for higher education and research’, formado por el IT Center for Science de Finlandia, el Denmark’s Electronic Research Library, la German Research Foundation, el JISK en el Reino Unido y el SURF en Holanda.

Esta intensidad cooperativa permite a las bibliotecas ofrecer servicios que de otra forma le sería imposible facilitar a sus usuarios. Analicemos el caso del préstamo inter-bibliotecario. Actualmente, cualquier biblioteca puede proporcionar cualquier libro que este en otra biblioteca gracias a este servicio.  Para el usuario, quien presta el servicio es ‘su’ biblioteca pero el servicio se puede prestar porque existen catálogos colectivos (creados entre muchas bibliotecas cooperativamente) y acuerdos de préstamo mutuo (cooperativos también. Así, lo que un usuario puede percibir como un servicio de una biblioteca concreta es, de hecho el resultado del trabajo coordinado de muchas de ellas. La biblioteca / organización es, en muchos aspectos una entidad que trabaja coordinadamente con otras, que ofrece servicios creados cooperativamente, es una organización hecha de otras organizaciones, es una entidad multi-institucional.

En esta exposición he querido mostrar que la capacidad de cooperar de forma intensiva que las bibliotecas han demostrado tener en el pasado es una gran fortaleza sobre la cual deberíamos apoyarnos para que las bibliotecas continúen aportando valor a la sociedad a la que sirven.

Esta consideración es relevante porque estamos viviendo cambios muy profundos a todos los niveles de nuestra sociedad. Estos cambios, para las bibliotecas pueden significar lo que se llama un cambio de paradigma, es decir una reforma completa en la forma de hacer las cosas. Si bien puede parecer  que el cambio está en el soporte físico de los documentos (de impresos a digitales), a mi entender, el cambio profundo está en que el acceso a los mismos se ve enormemente facilitado.

Las bibliotecas, pues, deberán de ‘refundarse’ para crear servicios nuevos que atraigan nuevo valor. Para hacerlo las bibliotecas necesitarán recursos que deberán sacar de los ya existentes pero dedicados a procesos ‘antiguos’ o bien de la multiplicación de un recurso que se consigue con el trabajo cooperativo.

Las bibliotecas ya han sido entidades que han utilizado intensivamente la cooperación para disminuir los costes de sus operaciones o para crear servicios nuevos (que no podrían crear de forma individual). Pero, debido a las dificultades que nos depara el futuro (disminución de la financiación de los servicios públicos y cambio profundo de los hábitos de los usuarios), las bibliotecas deberán usar aún más intensivamente la cooperación como una forma de hacer más.

Debido al grado ya alto de los servicios de una biblioteca que se producen bajo alguna forma de cooperación, y debido a la necesidad de incrementarlos en el futuro, la biblioteca será (deberá ser) una organización formada por muchas otras organizaciones, una organización multi-institucional.

(3 de 4) Lluís Anglada / Le biblioteche di front al cambiamento de paradigma: esternalizazione, cooperazione e alleanze in un mondo che cambia // Biblioteche in cerca di alleati: Oltre la cooperazione, verso nuove strategie di condivisione;  Massimo Belloti, ed (Milano: Editrice Bibliografica, 2013). ISBN: 978-88-7075-765-1. P 156-160



dimarts, 26 de novembre del 2013

De trabajar aisladamente a hacerlo en red y formando alianzas


Si es cierto que nos encontramos en un cambio de era(1) -y todo parece mostrar que es así-, no podemos pretender que los cambios serán solo tecnológicos. Los cambios de era (de la esclavista a la feudal, de ésta a la industrial y de ésta última a la informacional) se han caracterizado por cambios profundos en los modos de producción, pero han comportado cambios radicales en dónde viven las personas, en sus creencias y en cómo se organizan. Este último aspecto afecta a todas las organizaciones y a las bibliotecas en particular.

En la sociedad industrial en la que muchos de nosotros nacimos y crecimos, las empresas y las entidades públicas (las organizaciones) se organizaban de forma vertical y al mismo tiempo que gestionaban infraestructuras, creaban y mejoraban productos y proporcionaban servicios (2). Las bibliotecas se han organizado así, en una integración vertical en la que lo hacían todo:
  • Gestionar infraestructuras, como los edificios de biblioteca o las colecciones bibliográficas,
  • Crear y mejorar productos, como han sido los catálogos (en sus versiones manual y automatiza) o ahora los repositorios institucionales,
  • Y proporcionar servicios, prestando libros o suministrando servicios de información y referencia.
La sociedad de la información se está caracterizando por la desintegración de las grandes corporaciones. Éstas se dividen en pequeñas empresas, con autonomía entre sí que se relacionan con otras ya no en un esquema jerárquico sino de red. En la sociedad de la información no solo cambiaran los instrumentos con los que hacemos las cosas (de las máquinas a los ordenadores) sino la forma misma en como las hacemos y si en la sociedad industrial una organización tendía a la integración vertical (es decir a la gestión de infraestructuras, combinada con el desarrollo de productos y la prestación de servicios a los clientes), la sociedad informacional parece que parte de la base de que ninguna organización será excelente haciendo todas las actividades mencionadas. En este contexto de cambio acelerado conducido por la innovación tecnológica, las organizaciones deberán especializarse en alguna de las tres capas que hemos dibujado y solo serán competitivas haciendo una elección estratégica sobre en qué actividades quieren destacar.

Las bibliotecas también están sujetas a estas tendencias y para ser competitivas en un entorno cada vez más exigente, van que tener que ser excelentes en algo y, para serlo, las bibliotecas deberán elegir muy bien en qué ámbito concentran sus recursos (3). Las bibliotecas –como el resto de organizaciones- se van a ver presionadas para hacer más con menos, y esto solo lo podrán hacer si son capaces de transferir recursos ahora dedicados a la gestión de los documentos impresos a los digitales (4) y, como segunda opción hacer outsourcing de algunas de las operaciones que tradicionalmente se han realizado dentro de la biblioteca.

El reto de las bibliotecas no es solo pasar del paradigma de lo impreso al paradigma de lo digital, sino de un entorno en el que la información era escasa y su acceso difícil a otro en el que la información abunda y su acceso se nos ve enormemente facilitado por las tecnologías de la información. En este nuevo entorno, las bibliotecas deberán pasar de ser organizaciones centradas en los documentos a ser organizaciones centradas en la información y para ello, el back office al que hemos dedicado muchos recursos ya no va a ser el centro estratégico de la biblioteca. El nuevo centro estratégico de la biblioteca va a ser el front office, o la atención al cliente. A este nuevo frente debemos dedicar todos los recursos que podamos ya que será en este frente de batalla donde las bibliotecas deberán mostrar que continúan siendo de valor para el usuario y para la sociedad.

Hacer outsourcing (o externalización) significa sacar fuera de nuestra organización una actividad que tradicionalmente hemos hecho dentro. El outsourcing se hace por dos motivos: para ahorrar recursos, ya que se supone que la actividad  se delega a una organización más eficaz, y para que la organización se centre en las actividades que son estratégicas para ella sin que tenga que dedicar atención a las actividades tácticas.

El outsorcing ha sido ampliamente utilizado por la empresa privada en los últimos años y seguramente sin él lo que llamamos ‘globalización’ no sería comprensible. La externalización ha sido utilizada también para adelgazar la administración púbica y puede visto como un mecanismo de privatización de los servicios públicos. Pero el outsorcing es en parte un resultado inevitable de la especialización de nuestra sociedad. Algunas actividades que se realizaron en las bibliotecas (como la creación de software para la gestión de las mismas) hoy se han desplazado a empresas privadas y la edición científica surgida en sociedades científicas y universidades ha sido delegada en buena parte en empresas editoriales privadas.

Las bibliotecas han utilizado como recurso una externalización 'internalizada', es decir, externalizan en organizaciones creadas por las propias bibliotecas: redes, consorcios y alianzas. 

(1)  Manuel Castells, “La sociedad de la información”  (Madrid: Alianza, 1997-97), 3 v.
(2)   John Hagel III y Marc Singer, “Unbundling the corporation”, en:  Harvard Business Review 77(89)2.
(3)  Lorcan Dempsey, “Libraries and the informational future: some notes” . En: Information Professionals 2050: Educational Possibilities and Pathways;  Eds. Gary Marchionini and Barbara Moran. Chapel Hill: School of Information and Library Science, University of North Carolina at Chapel Hill, 2012, p. 113-125. ISBN 978-1-300-20486-2  http://sils.unc.edu/sites/default/files/publications/Information-Professionals-2050.pdf. Ver también, del mismo autor, “Libraries and the Long Tail: Some Thoughts about Libraries in a Network Age”, en: D-Lib 12(06)4.
(4)  David Lewis ha tratado este tema en alguno de sus artículos, ver, por ejemplo: “A strategy for academic libraries in the first quarter of the 21st century”, en: College & Research Libraries, 68(07)5, p.  418-434.

(2 de 4) Lluís Anglada / Le biblioteche di front al cambiamento de paradigma: esternalizazione, cooperazione e alleanze in un mondo che cambia // Biblioteche in cerca di alleati: Oltre la cooperazione, verso nuove strategie di condivisione;  Massimo Belloti, ed (Milano: Editrice Bibliografica, 2013). ISBN: 978-88-7075-765-1. P 156-160



diumenge, 24 de novembre del 2013

De gestionar documentos a poner en relación información con personas





La idea que me gustaría exponer es la de que la biblioteca es una entidad  multi-institucional que se desarrolla en tres planos: a nivel internacional, a nivel regional y a nivel de la propia organización. Más adelante precisaré el concepto de biblioteca como entidad o organización multi-institucional (concepto que tomo prestado de Lorcan Dempsey (1)), pero antes que eso tenemos que detenernos a considerar los grandes cambios que están viviendo las bibliotecas y nuestra sociedad misma.

A mi entender, el principal que viven las bibliotecas es el de pasar de ser organizaciones que gestionan documentos a ser organizaciones que pone en relación la información con las personas. El segundo es que, en este mundo cambiante, tenemos que migrar de lo analógico a lo digital, pero que la principal migración será en la forma de trabajar de manera que las organizaciones deberán aprender a pasar de trabajar solas a hacerlo en red, formando alianzas.

Va a ser útil detenernos un momento en los distintos significados que tiene la palabra ‘información’ siguiendo el artículo de Michael Buckland  (1991, (2)). Éste distingue entre la información como objeto (Information-as-thing), la información como proceso (Information-as-process) y la información como conocimiento (Information-as-knowledge). A pesar que la ‘información’ que nos interesa es el conocimiento y la forma de adquirirlo hasta el punto que:
“some leading theorists have dismissed the attributive use of “information” to refer to things that are informative. However, “information-as-thing” deserves careful examination, partly because it is the only form of information with which information systems can deal directly(3) .”

La biblioteca moderna, la que surge en la segunda mitad del S. XIX y se consolida a lo largo del S. XX, se basa en la necesidad social de acceder a una información que cada vez era más relevante para la vida laboral y ciudadana. La biblioteca moderna se construye sobre el paradigma de la información escasa, una información que –tecnológicamente hablando- se produce de forma impresa. Es una biblioteca construida con el  libro en el centro, donde el ansiado acceso a la información –conocimiento- se produce a través de un limitado y escaso número de objetos portadores de la información.

Ha sido totalmente lógico que la biblioteconomía moderna centrara su atención en maximizar los usos (presentes y futuros) de los documentos, en la información como objeto. El primer y principal obstáculo para acceder a la información era conocer de su existencia y acceder físicamente a ella. Facilitar el proceso de estar informado no ha sido una prioridad.

Pero estamos viviendo un cambio de paradigma: el que la información pase a ser abundante, una información que –tecnológicamente hablando- se produce y distribuye de forma digital. Si tradicionalmente la escasez de información y las dificultades de obtenerla habían hecho que los usuarios dedicaran su atención a la adquisición de información, ahora, en un contexto de información abundante, los usuarios dirigen su atención a otras cosas y las bibliotecas deben intentar atraer una atención que hasta no hace muchos era concedida sin esfuerzo.

Consecuentemente, los recursos de las bibliotecas deben reorganizarse para dedicarse a la información-proceso y olvidar un poco la información-objeto. Para hacer esta necesaria reorganización, las bibliotecas no obtendrán recursos nuevos, sino que deberán utilizar recursos actualmente situados en los procesos tradicionales. Deberán ahorrar recursos aquí para desplazarlos a los servicios que permitan ejercer nuevos roles. 

(1)  Ver su conferencia “The university Library: reconfiguring organizational boundaries in a network environment”, en: LIBER 40th Annual Conference, Barcelona, 2 July 2011.
(2)  Michael K. Buckland “Information as Thing”, en: JASIS 42(91)5, p. 351-360.
(3)  Buckland, op cit, p. 359. La cursiva es mía.

(1 de 4) Lluís Anglada / Le biblioteche di front al cambiamento de paradigma: esternalizazione, cooperazione e alleanze in un mondo che cambia // Biblioteche in cerca di alleati: Oltre la cooperazione, verso nuove strategie di condivisione;  Massimo Belloti, ed (Milano: Editrice Bibliografica, 2013). ISBN: 978-88-7075-765-1. P 156-160

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dimecres, 9 d’octubre del 2013

Però, què podem fer davant aquest tsunami que ja arriba? / Didac Martínez.


[Aquest blog rep alguns comentaris en forma de correu e-. El que teniu a sota n'és una mostra. Aquest, d'en Didac Martínez, m'ha semblat prou valuós com per no deixar-lo sense publicar aquí, cosa que faig amb el seu permís, en Dídac diu:]

Molt bo aquest “post” Lluís, ....dels millors !!!! Però que podem fer davant aquest tsunami que ja arriba?. Tu apuntes algunes coses….més lideratge de l’accés obert, sortir de la biblioteca i activar la cultura, mes cooperació…. Jo afegiria…

Davant “Un canvi d’hàbits de consum”
  • Transformar la biblioteca física en espais diversificats.. la idea del CRAI va estar be..però s’ha d’avançar molt més….les botigues estan reinventant els seus espais… nosaltres també ho hauríem de fer….oferir mes coses....per exemple, perquè no habilitar espais per a llibreries?, o restauració? 
  • També apostar clarament per biblioteques grans, visibles, fortes, presents en les ciutats....esta clar que en la crisis econòmica les biblioteques petites son les primeres que cauen....és mes difícil tancar macrobiblioteques.... 
Davant “Una gestió basada en criteris estrictament bibliotecaris (fins i tot d’esquena a l’usuari)“
  • Innovar pensant en els usuaris, copiar el que fan les grans empreses tecnològiques, avançar-nos a les necessitats dels usuaris
  • Tancar tot allò que no aporta cap valor afegit 
  • Personalitzar serveis, tracte personal exquisit basat en la confiança i la professionalitat 
  • Inculcar altres valors, treballar molt més! 
  • En temo que aquí anem malament. No veig les noves generacions de bibliotecaris amb aquesta dinàmica.... 
Davant “Una estructura industrial poc flexible que no s’ha pogut transformar”
Aquí passa una cosa. Les biblioteques son principalment de l’estat, ajuntaments, governs, universitats...tots organismes públics i els bibliotecaris son funcionaris....per tant poca o gens flexibilitat, assertivitat, innovació, disponibilitats, etc. .... molts bibliotecaris no estan per canviar res. Aquest és moltes vegades el major problema. Es torna a escoltar frases com “si els de dalt no canvien no ho faré jo”, “ a mi que en diguin què és el que he de fer.” “jo faig les hores i plego total pel que en paguen”...etc. 

Jo crec que els governants de tots els “bandos polítics” estan laminant l’estat del benestar, i justament aquestes actituds son arguments perfectes per a ells. 

No acabem de reaccionar i clar com els “donuts” encara arriben gratis no acabem d’actuar. Hem vist en els darrers 20 anys grans canvis en els biblioteques que han fet els bibliotecaris amb il.lusió, lideratge, planificació, i sobretot molt esforç, ningú ens ha regalat res. Però jo no veig ara la mateixa actitud.... i crec que els problemes a que venen son molt superiors. 

Didac Martínez.

diumenge, 6 d’octubre del 2013

I els bibliotecaris podem salvar la biblioteca





El passat 27.09, i en el marc del curs de l'IC_CartotechnologyGeorg Gartner va donar a l’ICC la conferència "Modern cartography". Faig la meva pròpia lectura de la conferència de G. Gartner, President de l'Associació Cartogràfica Internacional (ICA/ACI), i en el que descriu hi trobo paral·lelismes en les biblioteques.

Els cartògrafs feien mapes, però ara no se’n fan de mapes. És aquest la fi de la professió o un inici de la seva reconversió? G. Gartner va definir insistentment la cartografia com una disciplina que (ja) no té a veure amb artefactes (els mapes) sinó amb la comunicació d’informació especialitzada. La cartografia avui és més present a múltiples activitats humanes; és, a més, atractiva, rellevant i moderna. Passa però que la forma d’exercir la professió ha de canviar. Aquesta ha d’incorporar coneixements de fora la professió, s’ha d’exercir fora els àmbits tradicional on la cartografia s’ha desenvolupat (els centres cartogràfics) i ha de reforçar-se amb la cooperació.

Vegem si aquests elements ens son aplicables.

No és el llibre sinó la lectura i la informació
Tal com han descobert els cartògrafs, els mapes continuaran essent importants si oblidem que són objectes (artefactes) i ens fixem en que són portadors de dades espaials.

Els bibliotecaris hem de mostrar que el llibres y les revistes són objectes portadors d’informació i vehiculadors de la funció d’informar-se. Ens hem de preparar per un escenari segur, proper i que anirem assolint de forma progressiva, de biblioteques cada vegada amb menys documents impresos.

La presència de revistes impreses a les biblioteques universitàries té els dies comptats a no ser que les hi vulguem mantenir per crear ambient. Les biblioteques universitàries nord americanes estan agrupant les seves col·leccions (abans individuals) en conjunts cooperatius que pivoten al voltant del triangle format per un catàleg col·lectiu, un acord de préstec consorciat (ull, no confondre amb préstec interbibliotecari) i un magatzem de documents impresos que s’usen poc però que s'usen de tant en tant (i que no només hem de conservar, sinó que donar-los accés és el que fa que el sistema bibliotecari no sigui només eficaç i esdevingui també excel·lent). Una cosa similar estan fent les biblioteques universitàries de Catalunya agrupades al CBUC.

En els propers anys, el més ‘modern’ pot ser dedicar-se a treure més profit de les nostres col·leccions impreses. I alhora anar construint una nova realitat digital, realitat que es desenvoluparà sota unes normes i processos nous, la major part dels quals no hem descobert encara. Això val també per a biblioteques populars. Avui, hi ha molts lectors empedreïts que ja no s’enduen llibres en préstec de les biblioteques: els és més fàcil i còmode descarregar-los de plataformes digitals. No és una qüestió ideològica, és una qüestió pràctica.

Al respecte, molt interessant l’article d’Edward T. O'Neill, Julia A. Gammon /
Consortial Book Circulation Patterns: The OCLC-OhioLINK Study // CRL pre print (Accepted: August 12, 2013; Anticipated Publication Date: November 1, 2014).


La hibridació i la incrustació de la professió
A la xerrada mencionada, Georg Gartner afirmava que la cartografia té futur si, per una banda, aconsegueix integrar professionals de diverses procedències, i, per una altra, si els cartògrafs aconsegueixen inserir-se en diverses organitzacions on –dins equips pluridisciplinaris- ajudar a treure millor partit de les dades geo-espaials.

Des de fa temps (1) se’ns adverteix que no podem continuar gestionant biblioteques amb els coneixements que han conformat tradicionalment els estudis (2). Jo no crec que la solució sigui la dissolució de la professió en un conjunt de coneixements emergents poc consolidats (3) i sí en canvi l’enfortiment del nucli bàsic que configura l’ofici (al meu entendre: posar en relació persones amb informació). Si tenim clar quin és el nostre ‘negoci’ no hem de témer la dissolució.

La informació no havia estai mai tan important, rellevant i de moda com ara. Igual que la ‘cartografia’ moderna, però les biblioteques han perdut una part de la importància que tenien. Ho diu Carles Gibernau, en un comentari al meu post anterior a aquest:
“El negoci de les biblioteques està més viu que mai. El que passa és que ha migrat cap a d'altres tipus d'empreses. Però moltes de les grans empreses d'internet que tots coneixem es dediquen al que tradicionalment ha estat el negoci bibliotecari. En aquest sentit, podem estar satisfets. Ara bé, els bibliotecaris han quedat en la seva majoria al marge. Se'm fa difícil trobar una professió que hagi deixat passar més oportunitats en els darrers 15 anys. SEO, SEM, Internet Màrqueting, creació de comunitats... són només alguns dels exemples. Una darrera de l'altre. Professions molt ben retribuïdes que han estat ocupades per perfils amb d'altres formacions.” Un comentari que fa reflexionar.

Un element més, la recerca a Catalunya ha millorat molt en els darrers anys, en part important, la feta fora de les universitats, a centres de recerca i a hospitals. Això vol dir que aquest han creat potents serveis bibliotecaris (o documentals) que els recolzin? De cap manera ha estat així i la funció de facilitar l’ús de la informació deu haver estat assumida per ‘perfils amb altres formacions’, en paraules de C. Gibernau. Les biblioteques universitàries han elaborat com alternativa la del bibliotecari incrustat, és a dir, el professional que surt de la biblioteca per inserir-se en projectes ja existents i aportar-los el valor dels seus coneixements.

En Dídac Martínez defineix així al bibliotecari incrustat (4):
  • El bibliotecario incrustado participa en un proyecto y trabaja como un miembro integrado en un equipo.
  • El bibliotecario incrustado presta servicios de información y  conocimiento altamente especializados, personalizados y  con gran valor añadido a un grupo de clientes que tienen necesidades bien definidas.
  • El bibliotecario incrustado está integrado con la estrategia y el negocio de la organización y su aportación es evaluada  según los resultados del proyecto.


La cooperació
Gartner suggeria la cooperació com una forma de reforçar la professió, i esmentava els assoliments de l’Associació Cartogràfica Internacionalque en el nostre cas és com citar la IFLA. En aquests terreny les biblioteques i els bibliotecaris hem anat molt més lluny que moltes professions i la cooperació que hem establert entre nosaltres té arrels molt profundes. A més de l’associació internacional corresponent –l’IFLA en aquest cas- a quasi tots els països hi ha associacions nacionals. De forma diferenciada i pròpia respecte moltes altres professions, els bibliotecaris cooperem compartint eines i a través de consorcis.

Estem tan acostumats a que entre nosaltres tinguem acords internacionals que ens sembla el més normal enviar una carta a una biblioteca estrangera i que aquesta ens deixi a nosaltres –uns desconeguts- un llibre pel que en diem préstec interbibliotecari. I ho estem també al fet que la catalogació d’un llibre feta per una biblioteca que no és la nostra però feta amb les mateixes normes que usem nosaltres sigui aprofitable. Hi estem tan acostumats que no veiem com de arrelada està la cooperació en la nostra professió i els beneficis que en traiem (beneficis en més serveis o en estalvi de cost). Aquesta és una de les nostres forces: el treball cooperatiu.

Les biblioteques a més, a molts llocs del món, no han esperat que l’Estat (o el municipi, o la universitat) els arregli tots els seus problemes i s’han associat o consorciat per, entre totes, fer millor i més barat el que cada una hauria de fer. Tenim exemples en grans consorcis (OCLC, per exemple), o en consorcis territorials, com aquí el CBUC.   

La profunditat dels acords que tenim i l’extensió cooperativa de les biblioteques han portat a Lorcan Dempsey (5) a afirmar que la biblioteca és una entitat multi organitzacional. Què vol dir això? Doncs no gaire res més que som capaços de coordinar-nos entre nosaltres per tal de ser més eficaços i efectius. Un exemple: les universitats de Catalunya, les tesis només les cataloguen una vegada, a TDX, però d’allí el carreguen al CCUC, als catàlegs locals, a DART Europe, a Google i al catàleg mundial Open Access Theses andDissertations (OATD).


Hem mal interpretat Darwin massa sovint dient que sobreviuen els més forts. La supervivència és dels més aptes, és a dir, dels més adaptables.

(1) Recordo: The academic library in the information age (S.l. : CETUS; 1997) en format digital que ara no trobo a la xarxa. N’hi ha traducció catalana, feta per les Biblioteques de la UPC, amb una URL que avui no es localitza: escher.upc.es/publica/cetus.htm
(2) Vegeu les competències a les dóna suport la biblioteca de la University of Manchester: “My Learning Essentials: The Library's new skills programme”, 
(3) Lamentablement, aquest és el camí que ha emprès i no abandona la Junta actual del COBDC.
(5) Dempsey va exposar la seva idea de la biblioteca com a entitat multi institucional al congrés del LIBER celebrat a Barcelona. Se’n pot trobar un desenvolupament a la seva contribució “Libraries and the informational future: some notes” a les pàgines 113-125 de ‘Information Professionals 2050:Educational Possibilities and Pathways’, eds. Gary Marchionini and Barbara Moran (Chapel Hill: School of Information and Library Science, University of North Carolina at Chapel Hill, 2012. ISBN 978-1-300-20486-2)  Sobre aquesta darrera, vegeu el post a Blok de BiD: “Los profesionales de lainformación en el 2050” / Tony Hernández.